<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463</id><updated>2012-01-11T22:23:15.546-08:00</updated><title type='text'>La Vuelta al Mundo en 80 Cuentos</title><subtitle type='html'>Nunca me gustó escribir. En la escuela detestaba todo lo que oliera a lápiz, caligrafía y libretas. 
Pero adoro la aventura, lo nuevo y lo desconocido... y no puedo dejar de compartir mis vivencias con mis amigos y familiares. Así empecé a ensartar palabras para que supieran de mis tribulaciones de trotamundos insaciable.
Cada relato es un viaje, cada texto una viviencia. Cada anécdota es uno de esos hilos invisibles con los que se va tejiendo una vida</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>32</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-114459090884895114</id><published>2006-04-09T06:54:00.000-07:00</published><updated>2006-04-09T07:07:51.010-07:00</updated><title type='text'>EL CABALLITO DE CRISTAL</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El hombre&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; enciende el cigarro, se lo lleva a la boca, le da una chupada con devoción y lo deposita con sumo cuidado en el borde de la mesa. Tiene las manos curtidas por los largos años de trabajo, la cara iluminada por la llama del horno, y la piel llena de las arrugas que otorgan la experiencia y la rutina. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Toma una vara hueca de acero y la mete en el horno, donde flota una mezcla resplandeciente. Extrae del nido inflamado una amalgama viscosa pegada a la punta. Le va dando vueltas para que la masa incandescente no se caiga, mientras chupa nuevamente el cigarro con la otra mano. Sopla el tubo con destreza y aparece una burbuja redonda dentro del vidrio que él va alargando con una pinza y le da forma hasta convertirlo en lo que sería un frasco de perfume. Dos pellizcos más a la masa y nacen las asas. Un corte de tenazas y la botella ya está en pie. El cigarro aún no está consumido y sigue enviando al espacio su estela de humo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El fumador aspira otra bocanada y vuelve a sacar otra muestra; aunque esta vez no sopla el vidrio. Primero acerca la bola incandescente a una bandeja donde está esparcido un polvo blanco, que enseguida se adhiere al cristal líquido. Entonces mete la amalgama breves momentos en el horno y cuando la saca, la masa deforme contiene vetas blancas. Regresa al cigarro, su eterno compañero, y con él en la boca aprieta la punta de la mezcla viscosa con una tenaza ligera. En unos segundos surge algo parecido a la cabeza de un caballo a golpe de hábiles toques de pinza. Unos pliegues, y aparece la cresta, luego otro pellizco y sale una pata, otra, una tercera y la cuarta. Un tirón de la barra del vidrio, ligeros cortes y ya está lista una seductora cola de hilachas blancas. Toda la operación ha durado apenas unos segundos. El acto ocurre tan rápido que no puedo darle crédito a mis ojos. Los dedos arrugados son más ágiles que mi vista y no logro fijar cómo el artesano pudo hacer esas complicadas maniobras con el cristal ardiente. Para algunos, el hombre del cigarro en la boca es un viejo forjador, para otros, un gran maestro vidriero, para mí es sencillamente un mago, un virtuoso prestidigitador del cristal. El caballito de cristal, aún tibio, descansa sobre la mesa y me parece que el recién nacido me hace un guiño de burla ante mi torpeza de visitante novato. En lo que nuestra improvisada acompañante termina su explicación sobre el nuevo objeto, el hombre lo traslada sin formalidades a una caja con sus compañeros, otros animales moldeados ese mismo día. Todavía incrédulo observo al corcel en su nueva morada, mientras el artífice le da una última chupada a su cigarro, lo apaga y deja la colilla en un cenicero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Estamos en uno de los talleres donde se fabrica el mundialmente conocido cristal de Murano. La isla que le da el nombre al conocido producto en realidad está formada por siete islotes, comunicados entre sí por canales y puentes, y se encuentra en la Laguna de Venecia a escasos dos kilómetros de una de las ciudades mas románticas del planeta. En la Edad Media, cuando muchas de las casas de Venecia aún eran de madera, los maestros vidrieros fueron concentrados en Murano para evitar incendios en la ciudad. Así surgió una larga tradición en la industria del cristal que sigue viva en nuestros días. Pese a todos los adelantos del mundo moderno, aquí las cosas tienen su ritmo propio y los relojes se mueven en otra dimensión. Al igual que hace seis siglos, los secretos del oficio se transmiten de padres a hijos, que cada familia guarda con celo y los aplica en su propia producción. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Entre todos, los artistas de Murano le siguen haciendo la competencia a su más enconado rival que varias veces estuvo a punto de ganarles la partida: el archiconocido cristal de Bohemia. Quizás sea esta controversia centenaria la que sigue avivando la llama de los hornos donde a diario ven la luz nuevas obras de arte. Plenos de orgullo y concientes de su legado, los artesanos enfrentan un trabajo duro y muy dañino para la salud. Durante el proceso de soplado, los vidrieros inhalan gases venenosos que emanan de los minerales empleados para hacer las mezclas que se llevan al horno. Por eso esta labor es realizada solamente por hombres, que se retiran luego de unos 25 años de trabajo. A las mujeres les está vedado el oficio, pues les puede invalidar el embarazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Abandonamos el mundo del cristal de Murano y ponemos proa a Venecia, la isla dueña de los océanos durante siglos, la que acopió en sus muros todos los tesoros del mundo conocido hasta entonces y creó tantas obras de arte que siguen deslumbrando a los viajeros modernos. Desde la época de Marco Polo (quizás el trotamundos más famoso de todos los tiempos, quien trajo la pólvora, las pastas y la seda a Italia), esta Atlantis medieval no ha perdido ni un ápice de su fascinación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Es mucho lo que se ha escrito y se seguirá escribiendo sobre la Reina del&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Adriático, pero las letras no pueden abarcar todo el abanico de sensaciones que despierta en cada visitante esta versión medieval de la Atlántida. Ha habido y habrá muchas Venecias. Para cada visitante ese encaje de canales, góndolas, palacios, puentes y cúpulas guarda una cara que se va intercambiando como las tradicionales mascaras del carnaval. A veces es la población gris de los días de invierno, otras, el alegre bullicio del carnaval de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tratorias&lt;/i&gt; repletas y tumultos jubilosos; luego, la quietud triste del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Aqua Alta&lt;/i&gt; con la Plaza de San Marcos y los cimientos de los palacios robados por las olas, y notros días, la brillantez de aguas azules salpicadas por el sol de primavera que pudimos disfrutar durante nuestra visita. Cada viajero se lleva a casa su mochila con los recuerdos de lo que pudo conocer, experimentar y descubrir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Regresamos al otro día y nuestro barco recorre los cuatro kilómetros del Canal Grande, la arteria principal de la ciudad. Cruzamos bajo el mundialmente célebre Puente de Rialto y seguimos en dirección al Piazzale Roma. Detrás queda la Plaza de San Marcos y la estatua del león alado mirando al horizonte desde lo alto de su columna, los bajorrelieves del Palacio Ducal, los atardeceres escarlatas sobre las cúpulas de bellas iglesias y la increíble Basílica de San Marcos, con sus bóvedas enchapadas en oro. Decimos adiós a la Torre de la Campanile, desde donde se divisa el panorama de la villa y el lujoso café Florian, en el cual todo es bello menos la cuenta, pues allí un tomar un café cuesta lo mismo que una cena en un restaurante normal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Desembarcamos al final del Canal Grande y el reflejo de las aguas hiere mis ojos. El astro rey lanza sus rayos primaverales sobre toda Venecia y entre las chispas de sol, que resbalan por la superficie del líquido, creo ver jugueteando a un travieso caballito de cristal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Marzo 2006&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-114459090884895114?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/114459090884895114/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=114459090884895114' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/114459090884895114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/114459090884895114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2006/04/el-caballito-de-cristal.html' title='EL CABALLITO DE CRISTAL'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111697061383637732</id><published>2005-05-24T14:36:00.000-07:00</published><updated>2005-05-24T14:36:53.840-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/Resize%20of%20IMG_0637.jpg'&gt;&lt;img border='0' style='border:1px solid #000000; margin:2px' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/320/Resize%20of%20IMG_0637.jpg'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Table Montain&amp;nbsp;&lt;a href='http://www.hello.com/' target='ext'&gt;&lt;img src='http://photos1.blogger.com/pbh.gif' alt='Posted by Hello' border='0' style='border:0px;padding:0px;background:transparent;' align='absmiddle'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111697061383637732?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111697061383637732/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111697061383637732' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111697061383637732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111697061383637732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2005/05/table-montain.html' title=''/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111331911820611785</id><published>2005-03-25T08:15:00.000-08:00</published><updated>2005-04-12T14:22:41.123-07:00</updated><title type='text'>OPERACIÓN CAPUCHINO</title><content type='html'>&lt;h1 style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;h1 style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;—¿Desea tomar un café?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;/h1&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La pregunta hecha en cualquier parte del planeta es muy fácil de responder. Basta decir “Sí” o “No” y ya todo el mundo sabe que a una respuesta positiva le seguirá una taza llena de un humeante líquido negro que media Europa disfruta por la mañana en su desayuno, mientras la otra mitad lo degusta por la tarde en su pausa vespertina.&lt;br /&gt;De esta regla quedan excluidos los ingleses, of course!, para los cuales no hay nada comparable con el té desde la época en que la India y Ceilán pertenecían al otrora glorioso Imperio Británico.&lt;br /&gt;Sin embargo en Italia, aunque geográfica y culturalmente forma parte indiscutible de Europa, no se puede pedir simplemente una taza de café, pues a esa frase le seguirá con toda seguridad una pregunta muy justificada:&lt;br /&gt;—¿Qué tipo café quiere?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y es que en el País de la Bota no es posible tomarlo así de simple, sin detalles ni variaciones. Allí no se conoce sin apellidos ni apodos. El café sin más ni más sencillamente no existe. Desde el restaurante más elegante hasta la cafetería más popular, en los hoteles, las casas y en las fábricas habita toda una enciclopedia de variedades y formas de preparar el consabido brebaje, que a veces deja sin aliento hasta los más exigentes paladares, incapaces de orientarse entre esa jungla de diversidades.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En la oficina en Italia donde suelo trabajar de vez en cuando diseñando un nuevo modelo de automóvil descapotable que saldrá al mercado el próximo año, también se rigen por esa máxima de las variedades para consumir cafeína. El dispensador automático del edificio ofrece una paleta de nada menos que 18 combinaciones: café con leche, leche con café, expreso, aguado, concentrado, con crema, capuchino, frío, caliente, con azúcar y sin ella, con cacao, con licor, con todo o con nada… La lista es cualquier cosa, menos aburrida, amén de ser un gran reto a la creación ingenieril de los diseñadores de un aparato capaz de cubrir esa extensa gama de infusiones con solo apretar un botón.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En esos parajes el café va mucho mas allá de ser una bebida. Al decir de un colega español que vive en Torino desde hace varios años, “El café es la religión de Italia”… y creo que tiene razón. No porque los italianos sean menos cristianos que sus vecinos europeos, todo lo contrario, se sienten muy orgullosos de tener al Papa en Roma y al Vaticano dentro de su península; sin embargo para ellos el acto de tomar café es algo que va mucho más allá de lo humano y lo divino. Es parte intrínseca e indivisible de la vida diaria, un gesto tan vital como el respirar o el circular de la sangre.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;No importa cuán intensa sea la jornada laboral o cuán apremiantes resulten los temas por debatir. En el momento en que la palabra mágica “café” cruza la habitación, cesan las trasmisiones. La acalorada discusión sobre cualquier aspecto del proyecto se transforma en reposo y calma. Entonces todos sin excepción hacen un alto para degustar la misteriosa bebida que tiene el poder sobrenatural de cambiar el tema de las conversaciones, pues existen dos reglas tan invisibles como inviolables dentro mis colegas italianos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La primera de ellas: &lt;b&gt;&lt;i&gt;La pausa è sacra&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Aunque halla mucho trabajo, la pausa es sagrada y siempre debe hacerse un tiempo para degustar el café. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La segunda de estas leyes secretas es &lt;b&gt;&lt;i&gt;Nella pausa non si parla di lavoro&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. En la pausa se habla de la familia, del deporte, del estado del tiempo, de las vacaciones o de las naves espaciales, pero NUNCA de trabajo, que es un tema tabú mientras se tenga una taza humeante en la mano. Mi jefe, alemán de pura cepa, al principio miraba desconcertado esa práctica insólita para él, pero luego, bajo el peso de la mayoría democrática de la audiencia, no le quedó más remedio que ceder a la costumbre y participar en lo que llegamos a bautizar como “Operación Capuchino”.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Precisamente en una de esas pausas “sagradas” y durante una de esas conversaciones “religiosas” es cuando escuché una interesente explicación relacionada con una de las fiestas del cristianismo: Las Pascuas. Siempre me preguntaba qué sentido pudieran tener los huevos de colores que, junto con los conejos, son el símbolo de esta fiesta cristiana en muchos países de Europa. La razón, sin embargo, es muy terrenal y tiene un origen práctico. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace muchos siglos, cuando el café en Italia aún no tenía el estatus de religión, y las fiestas cristianas eran observadas con mucho más rigor que en la actualidad, estaba prohibido comer huevos en los tiempos de cuaresma, que preceden a la Resurrección de Cristo el Sábado de Gloria. Como en aquella época no se conocían todavía las bondades de la refrigeración, se recurrió al sencillo método de hervir las posturas de gallinas para que no se echaran a perder y poderlas consumir posteriormente. Para diferenciar los huevos ya hervidos de los crudos se añadían raíces que le dieran distintas tonalidades al agua de la hervidura. ¿El resultado? Los huevos de colores que inundan los anuncios de las Pascuas en el mundo contemporáneo.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En la próxima “Operación Capuchino” las pláticas rondaron sobre las formas de preparación del café en los distintos países, un tema que prendió como pólvora en un equipo tan multinacional como el nuestro, y es que existen tantas maneras de hacer la bebida como pueblos y tradiciones. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los turcos y el mundo oriental preparan una versión llama &lt;i&gt;Mokka&lt;/i&gt;, utilizando pequeñas jarrillas donde se mezclan el grano molido con el agua y se ponen a hervir al fuego o incluso usando arena caliente. En Alemania, donde reina otro universo culinario, ha triunfado el polvo triturado que se cuela en cafeteras especiales con filtros de papel fabricados al efecto. En Rusia el aromático grano se ha visto relegado a un segundo plano por el té de Georgia y el la India desde hace varios siglos, aunque aún se consume en forma de un líquido turbio y aguado. En Cuba, el país donde “todos los negros tomamos café”, según la conocida canción, crecen los cafetales a la sombra de los árboles del trópico y su cultivo y explotación es ya una tradición centenaria. En la &lt;i&gt;Mayor de las Antillas&lt;/i&gt; “el néctar negro de los dioses blancos” se prepara generalmente fuerte, amargo y con poco azúcar. Sin embargo en Italia, que en ese aspecto no se parece a ningún otro país del planeta, las formas de elaboración pueden variar sustancialmente incluso dentro de una misma familia o un grupo de amigos, por lo que no es inusual encontrar diferentes variantes de la popular bebida sobre una misma mesa.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Esa noche me fui a la cama con mis pensamientos llenos de granos tostados y molidos, de un aromático polvo oscuro, cafeteras de metal humeantes, agua hirviente cayendo sobre filtros de papel y toda una constelación de tazas, cucharas, platillos y azucareras rondando por mi mente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por eso a la mañana siguiente en nuestro hotel, cuando el camarero del restaurante me peguntó qué infusión quería tomar en el desayuno, revisé rápidamente la lista que contenía nada menos que unas 25 variedades de café y con la más amable de mis sonrisas le contesté: &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;—&lt;i&gt;Un cioccolato, per favore.&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: DE; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:85%;"  &gt;Marzo 2005&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111331911820611785?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111331911820611785/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111331911820611785' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111331911820611785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111331911820611785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2005/03/operacin-capuchino.html' title='OPERACIÓN CAPUCHINO'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111697056902867963</id><published>2005-02-24T14:36:00.000-08:00</published><updated>2005-06-15T03:45:36.840-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/Resize%20of%20IMG_0806.jpg"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #000000 1px solid; BORDER-TOP: #000000 1px solid; MARGIN: 2px; BORDER-LEFT: #000000 1px solid; BORDER-BOTTOM: #000000 1px solid" src="http://photos1.blogger.com/img/33/4041/320/Resize%20of%20IMG_0806.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Top of Cape Town &lt;a href="http://www.hello.com/" target="ext"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: 0px; PADDING-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; PADDING-LEFT: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; PADDING-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; PADDING-TOP: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" alt="Posted by Hello" src="http://photos1.blogger.com/pbh.gif" align="absMiddle" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111697056902867963?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111697056902867963/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111697056902867963' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111697056902867963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111697056902867963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2005/02/top-of-cape-town.html' title=''/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111041111878460400</id><published>2004-12-09T15:28:00.000-08:00</published><updated>2005-03-09T15:47:46.873-08:00</updated><title type='text'>LA ÓPERA DE LAS BALLENAS</title><content type='html'>&lt;pre style="BACKGROUND: white; LINE-HEIGHT: 14.4pt"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 120%; TEXT-ALIGN: right; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto" align="right"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-WEIGHT: normal; FONT-SIZE: 12pt; LINE-HEIGHT: 120%font-family:'Times New Roman';font-size:10;color:black;"   &gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-WEIGHT: normal; LINE-HEIGHT: 120%font-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/pre&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Las &lt;/span&gt;ballenas azules de los mares cercanos al Polo Sur tienen una costumbre muy peculiar. Cuando están embarazadas, se marchan de veraneo. Abandonan las heladas costas de la Antártica y se van nadando entre témpanos de hielo en busca de mares mas cálidos. Así llegan a las relativamente tibias aguas del sur de África para, luego de 12 meses de embarazo, parir sus cachalotes y dedicarse por entero al cuidado de sus crías. Por eso desde junio hasta noviembre, los meses mas fríos del hemisferio sur, no es extraño verlas con sus hijos disfrutando de su estancia en África y nadando tranquilamente a lo largo de la ribera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Quizás sea la profundidad de las aguas, la suavidad de la corriente marítima o la abundancia de algas en la zona. Lo cierto es que uno de los lugares favoritos de los grandes cetáceos para amamantar a  sus crías y ayudarlas a desenvolverse en el inmenso mundo marino son los alrededores de Hemanus, una pequeña población junto a la Walker Bay, a unos 60 kilómetros al este de Ciudad del Cabo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y precisamente hacia allá nos dirigimos una mañana en que las nubes cubrían la cima de la Table Montain, la majestuosa montaña en forma de mesa que se alza como un gigantesco telón de fondo sobre la que es, sin duda, la urbe más linda del continente. Salimos de Ciudad del Cabo por modernas carreteras y fuimos atravesando gigantescas montañas y monumentales valles, hasta que pudimos divisar una mancha azul en el horizonte. Era la hermosa Walker Bay, cuyas playas son bañadas por el Océano Índico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Así llegamos al pintoresco pueblo de pescadores que ya no vive de la pesca, sino del turismo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los pobladores de Hermanus han cambiado el viejo oficio de los anzuelos y las redes por el del comercio y la gastronomía. En vez de un arpón para cazar las ballenas, ahora utilizan una singular trompeta en forma de cuerno con la que anuncian a los visitantes en qué lugar de la costa es más fácil contemplar ese día a los gigantescos mamíferos marinos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Mi primera impresión al tratar de descubrir las ballenas en la bahía, fue la de un profundo descontento. A pesar de haber llevado un par de prismáticos y haber escrutado el horizonte durante más de media hora, no pude divisar ningún rastro que me delatara la presencia de los grandes cetáceos… y cuando mis ojos se cansaron de mirar, mis oídos fueron sorprendidos por un extraño sonido. Creí que era una trampa de los sentidos, pero al darme una vuelta hacia el lugar de donde provenía aquello que tan poderosamente llamó mi intención, mis ojos me corroboraron que mis oídos no mentían.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sobre un montículo, muy cerca de las rocas donde estaban agazapados los turistas en busca de alguna pista que los condujera hasta las ballenas, un negrito de unos doce años de edad cantaba a todo pulmón la canción Oh sole mio con perfecta voz de tenor. Allí en pleno fin de África un redoblar de tambores, una música folklórica o un movido baile a los dioses de la sabana, cantado en la lengua de los ancestros de las viejas tribus, no me hubiera sorprendido. Sin embargo un fragmento de ópera en aquellas latitudes, salido de los gruesos labios de aquel muchacho de ropas gastadas, era algo tan insólito como agradable. Aquel niño de piel oscura y pelo encaracolado cantando en la orilla me recordaba la historia de un gran orador griego que, como era gago y de poca voz, se ponía a declamar discursos frente al mar para desafiar con su garganta el ruido del viento y de las olas. Y aquel joven helénico no solo pudo vencer la naturaleza, sino también el olvido, y aún hoy a Demóstenes se le recuerda por su lenguaje elocuente, sus palabras certeras y la claridad de sus ideas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En el caso de aquel improvisado cantante de ópera africano, la historia también era muy singular. Cuentan que en los tiempos de la abolición del Apartheid en Sudáfrica, una sirvienta negra de los alrededores de Hermanus recibió de sus patrones blancos, a modo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;de regalo, partituras y discos de música clásica. Ella tenía un hijo pequeño, el cual creció rodeado de las melodías de Vivaldi, Mozart y Beethoven, en abierto contraste con los bailes y ritmos de las tradiciones africanas. Con el tiempo el niño descubrió también sus aptitudes para el Bel Canto y empezó él mismo a cantar esas viejas composiciones importadas de la lejana Europa. Como era tan pobre, comenzó a ganarse su sustento en La Roca de las Ballenas, adonde iba todos los días para cantarles a los turistas a cambio de algunas monedas que recogía en su gorra a modo de propina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Un día el pequeño tenor fue escuchado por un director de ópera que había venido hasta Hermanus a contemplar las ballenas. El músico quedó maravillado de las cualidades vocales del negrito y no solo lo incitó a seguir cantando, sino que lo llevó al conservatorio de Ciudad del Cabo, donde el hijo de la sirvienta obtuvo una esmerada educación para convertirse posiblemente en el primer cantante de ópera negro en Sudáfrica. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La noticia corrió como pólvora por toda la nación y los periódicos del sur del continente no hablaron de otra cosa durante mucho tiempo, hasta convertir aquel hecho tan inusual en una leyenda. Si bien una historia similar no ha vuelto a ocurrir, la esperanza ha echado profundas raíces en los corazones infantiles de un país donde si bien ahora los negros tienen el poder político, los blancos aún ostentan el poder económico. Las escuelas en Sudáfrica son públicas y gratuitas; sin embargo, las universidades y otros centros de altos estudios son privados, y por ello están muy lejos del alcance de los pobres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Desde entonces todos los días del año, haya ballenas o no, nunca faltan dos o tres negritos que estrenen sus cuerdas vocales junto a las rocas de la bahía. Lo hacen no tanto para desafiar el viento y las olas con su voz o para recibir algunas monedas de los turistas, sino a la espera de ser descubiertos por algún cazador de talentos musicales que les posibilite recibir una buena educación y dar el gran salto hacia la fama y la fortuna.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Me acerqué a los tres negritos que estaban cantando ese día y le di dos monedas a cada uno. Me dieron las gracias con la alegría de haber ganado algo durante la jornada y con el desencanto de que yo no fuera un afamado director de ópera que cumpliera sus más atrevidos proyectos. En todo caso creo que es mucho mejor estimular el que sueñen con un conservatorio de música clásica y no a que se dediquen al robo y a las drogas, que desgraciadamente están tan difundidos entre la población negra de Sudáfrica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Deje atrás a los nuevos tres tenores, los cuales siguieron con su improvisado concierto, y abandoné mi punto de observación. Mis pensamientos ahora volaban en otras direcciones, y preferí salir a dar una caminata a lo largo del litoral mientras que a mis oídos aún llegaban las voces infantiles que se imponían sobre el murmullo de los visitantes, el silbar ciego del viento y el bramar infinito de las olas. Mientras caminaba, me di cuenta de que paralelas a mí, a solo unos 20 metros de la costa, nadaban suavemente una enorme ballena azul y su pequeña cría.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Diciembre 2004&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="FONT-WEIGHT: normal; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-weight: bold; mso-ansi-language: ES-MXfont-family:Arial;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111041111878460400?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111041111878460400/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111041111878460400' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111041111878460400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111041111878460400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2004/12/la-pera-de-las-ballenas.html' title='LA ÓPERA DE LAS BALLENAS'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045385273626483</id><published>2003-11-10T03:22:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T03:24:34.823-08:00</updated><title type='text'>EL ORO DE LOS NUEVOS FARAONES</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Todos &lt;/span&gt;los metales poseen ese brillo tan característico que refleja la luz que incide sobre ellos. Sin embargo, de todos los &lt;span style="font-size:100%;"&gt;conocidos hasta hoy, solo dos poseen color propio en estado puro: el oro y el cobre. A diferencia de este último, el oro ostenta un resplandor seductor y la inusitada propiedad química de ser indiferente a la corrosión. Es un material muy dúctil y estable, que puede llevarse sobre la piel sin reaccionar al sudor humano, lo que le concede un gran valor en la joyería. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;No es de extrañar entonces, que ya desde las remotas dinastías del antiguo Egipto, fuera un metal muy codiciado. Con oro se decoraba no solamente la vestimenta de los nobles y poderosos, sino también las tumbas de los soberanos, con el fin de prepararlos para su vida en el “más allá” con numerosas y valiosas prendas. En una civilización dominada por la creencia de una vida después de la muerte, los sarcófagos desempeñaban un papel primordial, por lo que durante siglos las arenas del desierto se han tragado miles de kilogramos de admirables joyas y adornos dorados. Estos tesoros, enterrados con innumerables momias llenas de leyendas, inexplicables enigmas, grandes “secretos” y acertijos insolubles, envuelven en una atmósfera “áurea” de curiosidad y misterio todo lo referente a los faraones desde tiempos inmemoriales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En nuestros días, si bien el oro ya no es el indicador primordial para medir la riqueza humana, no ha perdido su atractivo, y su comercio se amplia y ramifica por todo el orbe. El enigmático brillo sigue seduciendo a millones de personas en todo el planeta como símbolo de dinero, fortuna y bienestar. También ahora en las arenas del desierto, ya no a orillas del Nilo, sino junto al Golfo Pérsico, se encuentra uno de los puntos “dorados” más importantes del mundo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por eso al visitar Dubai, el pequeño y rico país de la Península Arábiga, tenía mucho interés en conocer dos zocos (bazares) muy famosos: el de las especias y el del oro. Ambos son frecuentados a partir de la caída del sol, pues durante el día los implacables rayos del Ra, el dorado dios solar de los egipcios, hacen imposible el comercio en el desierto. Estos mercados son atractivos no solo por sus tiendas, sino también por sus paisajes con misteriosas callejuelas muy angostas, que han sobrevivido la intensa construcción en estos últimos años en la pujante urbe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Llegamos a esta zona de la ciudad atravesando el Creek, un canal de agua salada semejante a un río que corta a Dubai en dos mitades. Las tradicionales barcazas de madera propulsadas por arcaicos motores se desplazan burbujeantes y ruidosas por las tranquilas aguas para conectar ambas orillas del Emirato mediante paseos originales, casi idílicos, que no por cortos dejan de llevar un sabor de aventuras a sus pasajeros. Estas embarcaciones son algo así como la versión árabe de la costumbrista “Lanchita de Regla”, que mágicamente se sigue deslizando, contra viento y marea, en una trayectoria parecida en&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;la Bahía de La Habana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La presencia del primero de estos barrios comerciales, el Zoco de las Especias, se descubre muy fácilmente, pues es delatada por el aire cálido de la noche, cargado de exóticas esencias y disímiles perfumes que han hecho tan famoso al Oriente Medio. Aquí se pueden sentir la atmósfera y el aroma del pasado, entre bolsas de hierbas, inciensos, paquetes de té, pétalos de rosas y productos medicinales tradicionales. A lo largo de serpenteantes callejones se amontonan cajas, canastas, sacos, y hasta barriles de clavo, canela, tabacos, pimienta, aceites y maderos olorosos, bálsamos, vainilla, colorantes, flores disecadas y hojas bienolientes de impensables plantas aromáticas, capaces de llenar las fantasías del sultán más exigente de Las mil y una noches.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Sin embargo, el Zoco del Oro sobrepasó todas mis expectativas. En este barrio las casas están tapizadas de vidrieras donde se enganchan “por racimos” las más disímiles alhajas en una cantidad imponente. Bajo arcos de madera labrada cuelgan cadenas, pulseras, anillos, brazaletes y argollas del precioso metal, que semejan ristras de embutidos guindando en una carnicería. Las tiendas están colmadas de joyas doradas, con los precios más bajos del mundo, pues las prendas se venden teniendo en cuenta solo su “peso en oro” y no el valor artístico de estas verdaderas obras maestras de la orfebrería.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;El mercado es muy visitado hasta bien entrada la noche, para gran beneplácito de los vendedores y alegría de las muchas clientas árabes, que bajo sus velos blancos y negros tienen el singular hobby de coleccionar prendas. Parece que para las dubaianas, este es el mayor de los placeres terrenales (al menos aparentemente), lo que provoca grandes estragos en los bolsillos de sus esposos. Mas allí “no todo lo que brilla es oro”…, también puede ser platino, metales exóticos y todo un arco iris de piedras preciosas que incluye rubíes, topacios, esmeraldas, zafiros y por supuesto diamantes. Y para el que aún quede insatisfecho con toda esta explosión de centelleos, existe además el Zoco de la Plata, con su no menos abrumadora oferta que también incluye minerales raros, vasijas y cubiertos plateados. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En el camino de regreso observé los modernos contornos de esta enigmática metrópolis, donde junto al pasado de los tradicionales zocos del oro, las especias y la plata, se extiende el presente de los ultramodernos y gigantescos shopping malls. Tan arraigado está el consumismo en este nuevo imperio mercantil, que existen tres festivales de compras por año, por lo que algunos han rebautizado irónicamente a este Emirato de Bolsillo con la frase en inglés Do buy. Mientras los viejos pescadores continúan vendiendo abundante pescado fresco en sus veteranas barcas de madera, crece incontenible la sofisticada urbe de los helipuertos, los rascacielos y los estilizados yates de lujo anclados en las playas saturadas de palmeras. La riqueza del nuevo Emirato Árabe, lograda gracias al “Oro Negro” exportado en las últimas décadas, ha transformado al pequeño emirato en un centro comercial internacional que alcanza insospechadas dimensiones. Dubai ofrece parques, costa, gran diversión, y es un paraíso de seis estrellas para los que les gusta consumir, siempre y cuando tengan suficientes dirhams en el bolsillo. Las tradicionales carpas de los beduinos han sido sustituidas por los palacetes gemelos que se agrupan en las orillas de la carretera, que indican al paseante que en ellos viven las múltiples esposas de algún jeque local. Ya en nuestro confortable hotel, nos sentamos en las butacas, junto a la piscina del tope del edificio, a descansar del largo paseo y a disfrutar del fresco nocturno. El nuevo símbolo de Dubai, la atrevida vela blanca de concreto del hotel Burj Al Arab, resaltaba iluminada dentro del hermoso panorama que se extendía a nuestro alrededor, mientras a decenas de metros bajo mis pies las luces de neón alumbraban la noche de la ciudad. El fascinante calidoscopio de contrastes guarda la imagen de los ricos países petroleros árabes: limpios, seguros, ordenados y muy lujosos. Solo que en este caso particular el comercio, la banca y el turismo se han convertido en importantes fuentes de ingreso. Los nuevos faraones del desierto, en la mejor tradición de los viejos sultanes, no están dispuestos a prescindir de ninguna de las comodidades ni de los esplendores de la vida terrenal. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Al otro día por la mañana, nuestra moderna “alfombra voladora” arrancó del suntuoso aeropuerto de Dubai rumbo a Australia. Comenzaba la segunda etapa del “Plan Canguro”, un singular viaje por tres mundos. Mientras despegábamos, se aglomeraban en mi mente los muchos momentos vividos en el pequeño país, tantos que me parecía que había estado en Dubai no dos, sino 2002 noches. Al mirar por la ventanilla del avión, miles de destellos luminosos herían mis pupilas, pero ya no se trataba del oro de los nuevos faraones desde el dorado Zoco. Eras las intranquilas olas azules del Golfo Pérsico en su incansable trotar frente a las arenas del desierto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;Noviembre del 2003&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045385273626483?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045385273626483/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045385273626483' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045385273626483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045385273626483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2003/11/el-oro-de-los-nuevos-faraones.html' title='EL ORO DE LOS NUEVOS FARAONES'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111058361254064855</id><published>2003-10-11T15:25:00.000-07:00</published><updated>2005-03-11T15:27:53.433-08:00</updated><title type='text'>VELERO, MEDALLAS Y SALA DE EMERGENCIA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Rótterdam &lt;/span&gt;es, sin duda, la ciudad marítima por excelencia de Holanda. No solo es el mayor puerto del Reino de los Países Bajos, sino también una de las grandes encrucijadas navales de Europa, que se destaca por su dinamismo en todo el planeta. Esta metrópoli, medieval y ultramoderna a la vez, comparte con Ámsterdam una vieja rivalidad por el control sobre la poderosa flota holandesa desde la época en que el diminuto país europeo conquistó extensos territorios allende los mares. Aún hoy, el fondeadero ocupa el centro de la urbe y toda la vida de la burbujeante ciudad gira en torno a los incansables buques de la totalidad de los calados que continuamente atracan en sus espigones, surcan los ingeniosos canales bajo impresionantes puentes o zarpan hacia alta mar en todas las direcciones de la rosa de los vientos.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por eso no es de extrañar que durante el torneo de natación que se celebró recientemente en la metrópoli portuaria, fuera elegido como logotipo del certamen un hermoso velero. En las instalaciones del evento abundaban los motivos alegóricos a la vida marina, y las piscinas estaban decoradas con timones de barco, salvavidas de buques, redes de pescadores y hasta claraboyas de naves. Incluso varios competidores recibieron, a modo de regalo de bienvenida, gorras de marinero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Los integrantes de mi equipo arribamos a la “capital marítima de Holanda” en un tren desde Colonia, mi querida &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Ciudad de los Locos&lt;/i&gt;. Ya en la estación fuimos recibidos por un nadador del equipo de Rótterdam, que nos alojaría en su apartamento al entrenador y a mí, mientras otros participantes serían albergados en otras casas. Cuando nos disponíamos a salir rumbo al local donde se inscribían&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;los competidores, sucedió algo insospechado: el holandés se desmayó en la puerta de la Terminal de Ferrocarriles y solo nuestra rápida intervención pudo evitar que cayera al piso. Sudaba a raudales, pese al frío de la noche, y su rostro estaba rojizo, como quien recibe una quemadura luego de permanecer largas horas bajo el sol. Nuestro entrenador es estudiante de Medicina, y bajo sus instrucciones le dimos a beber un refresco rápidamente, pues pensábamos que tenía bajo el azúcar en la sangre. Lo sentamos en el exterior del edificio y el aire fresco de la noche se encargó del resto. Nuestro anfitrión se recuperó al poco rato, y a pesar de que después de la velada transcurrió sin menores contratiempos, flotaba en el aire el presentimiento de que aquel extraño desvanecimiento tendría sus consecuencias. A continuación del registro de los nadadores, fuimos para su domicilio, donde pronto caí rendido en la cama, producto del cansancio acumulado durante el día. Necesitaba recuperar mis fuerzas para la competencia que empezaría a la mañana siguiente…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando los rayos del sol matutino ya se filtraban por las cortinas de la habitación, me despertaron las palabras de mi entrenador: "Tenemos un problema. El holandés no pudo dormir en toda la noche, y ahora se siente tan mal, que es incapaz de levantarse de la cama."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Fuimos enseguida a su dormitorio y el cuadro que se abría ante mis ojos era lamentable: nuestro anfitrión volvía a sudar a raudales; pero esta vez le habían salido manchas rojas por toda la piel, las extremidades le pesaban como plomo, apenas podía articular palabras, y sus movimientos eran torpes y descoordinados. Había que llamar a un médico, mas él se rehusaba a hacerlo. Prefería pasar el día tranquilo en cama. Su estado me pareció realmente grave, por lo que tomé un mapa que nos habían entregado en el recibimiento de la noche anterior y allí encontré&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;el número del Servicio de Emergencias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Contra la oposición del enfermo, marqué el numero indicado; no obstante, la voz femenina que me salió al otro lado contestó indiferente a mis peticiones, y por toda respuesta me pidió el nombre y la dirección del médico de cabecera del paciente, datos sobre lo cual yo tenía el más perfecto desconocimiento. Entonces me dijo de la manera más fría que no me podía ayudar porque necesitaba esa información para llenar sus estadísticas. Quizás para ella la vida de una persona es solo un número en una lista, pero decididamente la burocracia no era mi estilo. ¡Había que hacer algo cuanto antes!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ayudamos y casi que obligamos a nuestro desvanecido anfitrión a vestirse torpemente, y tomamos un taxi hasta la clínica más cercana que estuviera trabajando un sábado a esa hora. Al llegar a la taquilla de admisión, yo mismo fui a hablar con la enfermera, pues el holandés apenas podía articular palabra y le era imposible mantenerse en pie. La recepcionista estaba ocupada en teclear unos datos en su computadora; sin embargo, la abordé con una mirada que no dejaba lugar a duda sobre la seriedad del caso. "¡Es una emergencia! ¡Necesitamos un doctor urgente!"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Mientras buscaban un médico, acostamos al enfermo en la camilla de un pequeño cubículo. Al llegar el galeno le explicamos lo ocurrido y lo empezó a observar, mas no pudo determinar exactamente qué enfermedad sufría. Fue remitido de inmediato en ambulancia al hospital más grande de Rótterdam, que nosotros no conocíamos, pues apenas llevábamos 12 horas en la ciudad. Una enfermera nos escribió de prisa la dirección en un papel y nosotros, mapa en mano, nos dirigimos al apartamento de nuestro anfitrión, que necesitaba algunas pertenencias de primera mano para su ingreso, entre ellas su teléfono celular para avisar a amigos y familiares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una hora más tarde, luego de haberle preguntado a media ciudad por el camino más corto y haber probado a plenitud casi todas las rutas de tranvías de Rótterdam, llegamos a la entrada de Emergencias del remoto hospital. Al preguntar por el recién ingresado, nos introdujeron por un largo y amplio corredor donde estaban alineadas varias camillas. En un cubículo lateral con un penetrante olor a esterilización yacía nuestro anfitrión con un suero puesto, un censor eléctrico para medir el pulso cardiaco y otros equipos conectados. Su semblante había mejorado algo, no obstante, seguía en un estado de semiinconsciencia. Pese a no ser familiares del paciente, pudimos conversar con la doctora que atendía el caso. Nos explicó que todavía estaban haciéndole análisis, pues no habían descubierto la causa de sus padecimientos. Sospechaban de una extraña enfermedad tropical, aun cuando el enfermo no había abandonado el país en largo tiempo. Lo iban a someter a un riguroso chequeo y luego lo pasarían a la Sala de Terapia Intensiva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ya no podíamos hacer nada más en el Hospital. Mi entrenador y yo decidimos irnos para la piscina, que tampoco sabíamos dónde quedaba, y participar del resto de la competencia. Como ya habíamos acumulado experiencias en cuestiones de “orientación sobre el terreno”, nos lanzamos de nuevo a la calle mapa en mano. Cuando arribamos al complejo de piscinas, felizmente todavía no habían pasado nuestros concursos y tuvimos el tiempo exacto para cambiarnos de ropa y arrojarnos al agua a competir, sin calentamiento previo. Los otros integrantes de mi equipo ya estaban preocupados de nuestra demora, mas en aquel momento no tuvimos tiempo para muchas explicaciones. En total tuve que lanzarme a nadar cinco veces mientras la noticia sobre la misteriosa enfermedad de nuestro anfitrión corría como pólvora entre los nadadores del certamen, y, a modo de broma, éramos bautizados como “los camilleros de Colonia”. A pesar de tantos inconvenientes corriendo contra reloj toda la mañana, o quizás gracias a ello, tuvimos muy buenos resultados en la contienda y ganamos medalla de plata en el relevo de 4 x 50 metros libre; luego, en los individuales obtuve bronce en 50 metros mariposa. Está todavía por averiguar si las salas de emergencias aumentan el rendimiento deportivo; aunque por ahora no pienso hacer ese estudio estadístico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al caer la tarde, una vez finalizadas las competiciones, regresamos en el metro al centro de la ciudad. Estábamos cansados, pero satisfechos. Gracias a los buenos resultados de nuestro equipo, el buen ánimo y una risa contagiosa se apoderaron de nosotros. Sin embargo, al oír los mensajes grabados en mi teléfono celular, sentí un ligero escalofrío. Nuestro anfitrión me comunicaba que habían detectado la causa de sus padecimientos: Meningococo Encefalitis. Nuestro entrenador comprendió enseguida la gravedad del caso y yo conocía desde Cuba que es una enfermedad que puede tener consecuencias funestas. Nos dirigimos directamente al hospital y cuando únicamente nos faltaban 50 metros por llegar, recibí otra noticia sorprendente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Mi teléfono sonó de nuevo, y la voz femenina del otro lado no solo conocía los datos exactos del enfermo, sino también los míos y los de mi entrenador. Pregunté si era la doctora que habíamos visto en la mañana, mas me equivocaba: era una empleada del Centro de Epidemiología del Ministerio de Salud de Holanda. La enfermedad era en extremo contagiosa, y como nosotros dormimos en casa del holandés la noche anterior, éramos los candidatos más fuertes a habernos contagiado. En perfecto alemán la funcionaria me explicó que debíamos personarnos lo antes posible en la Sala de Terapia Intensiva del Hospital y contactar a la doctora para hacer una cura profiláctica urgentemente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;"¡Pero no se preocupe!", fueron sus últimas palabras al despedirse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¡Precisamente esa frase “tranquilizadora” fue la que me hizo inquietarme! Se trataba, sin duda, de un asunto serio que podía involucrarnos en una gran epidemia, un escenario demasiado funesto para creerlo realidad y que yo solo conocía mediante las fantasías del cine. Como ya estábamos a las puertas del Hospital, seguimos nuestro camino, esta vez dispuestos a que nos ingresaran a nosotros también y nos sometieran a investigaciones para comprobar si estábamos contagiados con la enfermedad. En la entrada del complejo clínico preguntamos por la Sala de Terapia Intensiva. La recepcionista ya tenía nuestros nombres anotados en su computadora. “Nos estamos volviendo famosos en Holanda”, pensé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nos enviaron a una sala del tercer piso, cuya entrada esta bloqueada al público por una puerta eléctrica de cristal, reforzada con fuertes barrotes de hierro. Parecía más una cárcel que un hospital. Por el intercomunicador conversamos con la enfermera de turno. Ya nos esperaba, y&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;nuestros nombres y apellidos fueron el “Sésamo, ábrete” que hizo que pudiéramos franquear rápidamente la armazón de hierro y cristal. "Seguro que mañana salimos en la TV Holandesa", bromeé con mi entrenador al ver tanto alboroto en derredor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La doctora no se encontraba en aquel momento en la sala,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;por lo que nos recibió la enfermera de guardia. Mientras esperábamos a la especialista, nos dispusimos a visitar a nuestro anfitrión, no sin antes tomar serias medidas. El paciente estaba en un cubículo herméticamente aislado del mundo exterior, y para entrar a verlo había que pasar por una esclusa, donde tuvimos que ponernos un traje impermeable sobre nuestra ropa y zapatos, así como máscaras en la cara. Entramos a la habitación “disfrazados de cosmonautas” y en perfecta concordancia con nuestro alrededor, pues allí se amontonaban los más impensables equipos médicos que armonizaban a la perfección con nuestra facha, ya que parecía el interior de una nave espacial. El enfermo yacía debajo de toda un jungla de sueros, cables, censores y tubos, en tanto innumerables pantallas y pizarras no cesaban de mostrar gráficos y cifras que reflejaban su estado. Su semblante había mejorado ostensiblemente y nos recibió con alegría, pese al aspecto de marcianos que teníamos. Nosotros, en correspondencia, tratamos de entretenerlo y de hacer todos los chistes posibles para aliviar las tensiones del momento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al salir de la cámara hermética, ya se encontraba la doctora que habíamos visto la víspera. Ella también tuvo que someterse a la terapia preventiva, que consistía en una tableta con una fuerte dosis de antibióticos. Luego de tomar la medicina, le preguntamos si teníamos que ser objeto de análisis e investigaciones médicas; mas ella nos explicó que no era necesario. El período de incubación de la epidemia es de varios días, por lo que si estábamos infectados, aún no se reflejaría en la sangre. Además, el contagio se produce solo mediante el contacto directo con la persona por alrededor de cuatro horas, pues se puede transmitir por las partículas de saliva durante la conversación. Como ese no era nuestro caso y no habíamos dormido en la misma habitación que el enfermo, las posibilidades de contaminación eran muy limitadas. También nos explicó que si habíamos sido contagiados, la tableta de antibióticos debía haber eliminado el posible desarrollo de la enfermedad. No teníamos que someternos a una “cuarentena” y podíamos volver a andar libremente por la ciudad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entonces supe que habíamos salvado la vida de nuestro anfitrión. Si no lo hubiéramos llevado con tanta premura a la clínica durante la mañana, no hubiera sobrevivido el ataque feroz de la epidemia, porque la enfermedad estaba ya en un estado muy avanzado, a punto de vencer el sistema inmunológico de su organismo. Solo una rápida intervención médica y una fuerte dosis de antibióticos pudieron impedir que la meningitis paralizara sus funciones vitales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nos despedimos agradecidos de la doctora y la enfermera que tan gentiles habían sido con nosotros y con nuestro anfitrión. Como “terapia psicológica” (trotamundos al fin y al cabo) aprovechamos nuestra recién recobrada libertad de movimiento para pasear por la&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;hermosa metrópolis portuaria. Me llamó la atención un moderno puente de arquitectura futurista que se yergue cual refinada aguja sobre la terminal marítima y que, con toda justicia, ha devenido en símbolo de la ciudad. Los edificios ultramodernos de Rótterdam poseen un espectacular diseño en abierto contraste con las pocas joyas de la arquitectura medieval que han sobrevivido 15 siglos de historia. Producto de su gran importancia estratégica, esta urbe fue destruida casi en su totalidad durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esa noche, durante la cena de clausura del evento, se realizó un pequeño acto donde normalmente se premian los mejores equipos y se condecoran los mejores nadadores. El jefe del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;team&lt;/i&gt; de Rótterdam anunció que esta vez había un premio especial para una “actitud ejemplar” que habían tenido dos deportistas. Con gran sorpresa escuché que se refería a nuestro entrenador y a mí. Más con pena que con orgullo, nos dirigimos hacia la tribuna bajo una lluvia de aplausos, pues no considerábamos nuestro comportamiento algo excepcional, sino sencillamente haber cumplido con una elemental norma de solidaridad humana. Nuestras “tribulaciones clínicas” habían llegado a oídos de los organizadores del evento y decidieron obsequiarnos un singular trofeo: el rompecabezas de un barco similar al que aparecía en el logotipo del torneo. En la cobertura se veía un hermoso velero con sus blancas velas hinchadas al viento como los que antaño atracaban en el añejo puerto holandés. En el reverso de la caja estaban todas las firmas de los tritones del equipo de Rótterdam. Me sentí apenado y conmovido a la vez. La emoción me hizo un nudo en la garganta y un enmudecimiento más fuerte que yo se apoderó de mí. Solamente atiné a decir un breve discurso con sílabas entrecortadas: "¡Gracias!”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por razones preventivas no podíamos regresar a dormir a la residencia del enfermo. Por eso nos redistribuyeron en otras casas.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Esta vez debí ir yo solo para la vivienda de otro nadador de Rótterdam. Cuando llegué al lugar no podía dar crédito a mis ojos. Era una fastuosa &lt;span style="mso-bidi-font-weight: bold"&gt;mansión&lt;/span&gt; de cuatro pisos. Yo tenía a mi disposición un “modesto dormitorio” equipado con un lujo digno de un hotel de cinco estrellas. El “diminuto aposento” con sus dos baños y recámaras, ocupaba todo el piso superior de la residencia y era más grande que mi apartamento en Colonia. Lo que yo no sabía era que mi nuevo anfitrión era uno de los empresarios inmobiliarios más importantes de la ciudad y uno de los patrocinadores del evento, el cual al enterarse de nuestras peripecias, ofreció todo un piso de su “humilde morada”. Evidentemente la “excursión” al hospital también tuvo un lado positivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Regresamos al día siguiente. Nos despedimos de los organizadores del evento como viejos amigos… que se conocían desde hacía menos de 48 horas. Partimos rumbo a Colonia bajo un cielo plomizo que anunciaba que el otoño europeo ya se apoderaba de los paisajes marinos de Holanda. Mientras el tren se alejaba del corazón de la urbe, recibí una llamada del jefe del equipo de Rótterdam. Me comunicaba desde el hospital que el holandés ya estaba fuera de peligro y esperaban poder darle el alta dentro de unos días. Luego llegó un recado electrónico escrito por el propio enfermo: “¡Mis ángeles de la guarda, miles de gracias por todo! Feliz viaje de retorno a casa.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText2" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;En lo que redactaba un mensaje de respuesta deseándole una pronta recuperación, noté que mis compañeros de equipo se habían agrupado en torno a una de las mesas de nuestro vagón, absortos en una tarea complicada, entretenida y novedosa. Estaban armando un enorme rompecabezas donde empezaban a destacarse los contornos de un flamante velero…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText2" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:Tahoma;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-: DEfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Octubre 2003&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111058361254064855?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111058361254064855/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111058361254064855' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058361254064855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058361254064855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2003/10/velero-medallas-y-sala-de-emergencia.html' title='VELERO, MEDALLAS Y SALA DE EMERGENCIA'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111058344570954611</id><published>2003-08-11T15:23:00.000-07:00</published><updated>2005-03-11T15:24:55.933-08:00</updated><title type='text'>LA MAMMA Y LOS MAMONI</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;— ¡Per&lt;/span&gt; favore, Signora!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El oficial, vistiendo un elegante traje azul oscuro, se apresuró en tenderle la mano a la dama que descendía los últimos peldaños. Amable y respetuoso, la ayudó a dar los primeros pasos en la recién pisada tierra italiana y la despidió con una afable sonrisa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La socorrida "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Signora"&lt;/i&gt; había cumplido recientemente sus 60 primaveras y, a modo de regalo de cumpleaños, yo la había invitado a un paseo por Europa, cuyo punto culminante sería, sin duda, la visita a la &lt;i&gt;Ciudad Eterna&lt;/i&gt;. Llevaba del brazo a mi madre dentro del laberinto de pasillos del aeropuerto de Roma, donde habíamos acabado de aterrizar, y por doquier brotaban muestras espontáneas de cortés ayuda. Me impresionó y me agradó al mismo tiempo aquella solícita atención, lo que me hizo recordar las palabras de un amigo italiano:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;"Detrás del político más importante y de cada chofer de taxi, de cada comisario y jefe de empresa, del mafioso más influyente y del más simple estudiante, siempre encontrarás en Italia un personaje todopoderoso, omnipresente y omnipotente. No se trata de Dios, aunque tengamos al Papa en el centro del país, sino de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;La Mamma&lt;/i&gt;. Ella es la que decide la vida y obra de la familia, la que determina qué pasta se va comer y qué ropa se va a usar, quién se va a visitar y en qué se va a trabajar. Es la dueña y señora de la felicidad hogareña en la &lt;i&gt;Península de la Bota&lt;/i&gt;. Por eso no es exagerado decir que los italianos somos unos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;mammoni...&lt;/i&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¿Qué hubiera sido entonces del gran esplendor de Antiguo Imperio Romano, del poder creador del Renacimiento al final de la Italia medieval y de la indiscutible influencia mundial del Vaticano hoy en día sin el concurso de las &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Mammas&lt;/i&gt; italianas? Quizás un día se rescriba desde esa óptica la historia del pintoresco país, que almacena aproximadamente la mitad de las obras de arte de todo el orbe. Entonces sabremos quiénes fueron las verdaderas protagonistas de guerras y pactos, conquistas y reformas, fundaciones y aboliciones, disputas y acuerdos, durante casi tres milenios de civilización latina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Mientras admirábamos los jardines del Vaticano desde la Catedral de San Pedro o las cúpulas de la &lt;i&gt;Ciudad Eterna&lt;/i&gt; desde lo alto de la Colina del Capitolio, me preguntaba cuántas madres de arquitectos, obreros y constructores se encontraban detrás de las magníficas fachadas de los esplendorosos edificios a nuestro alrededor. Abarcando un amplio espectro histórico, se encontraban a nuestros pies desde anfiteatros y templos de la época de Julio César hasta modernos monumentos, pasando por obeliscos egipcios "trasplantados" por orden de los Papas, impresionantes iglesias medievales y palacios barrocos. Sin duda, han sido esas &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Mammas &lt;/i&gt;anónimas las que han trazado en realidad la cara de la ciudad y han hecho posible que "todos los caminos vayan a Roma" desde los tiempos inmemoriales en que se construyó la más famosa de las calles italianas: La &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Vía Apia Antica&lt;/i&gt; entre Roma y Capua cuyos primeros adoquines, alineados con singular esmero, datan del 312 a. n. e.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por eso yo (que no soy italiano, pero sí me considero &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;mammoni&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;)&lt;/span&gt; me sentía a mis anchas en aquel paraíso de hijos respetuosos y solícitos que a cada paso le profesaban cortesías y favores a mi &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Mamma&lt;/i&gt;. Desde el portero del hotel hasta los custodios de seguridad del Vaticano, nos sorprendieron muchas veces durante nuestra visita a la ciudad con esa condescendencia tan especial para con la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Signora&lt;/i&gt;, que nos permitió usar elevadores vedados al público común en los Museos Vaticanos, le posibilitó a mi madre acercarse a determinados rincones de la mundialmente famosa Catedral de San Pedro, y hasta descansar en lugares frescos y sombreados del Coliseo y del Forum Romano cuando los fuertes rayos de astro rey caían implacables y perpendiculares sobre las impresionantes ruinas de lo que fue, sin duda, uno de los magnos e influyentes imperios de la historia de la humanidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pese a que la avalancha de turistas japoneses que circula a todas horas por las más impensables callejuelas y plazas de Roma los 365 días del año no entendían mucho de matriarcado ni de "favoritismos maternales", mi madre sencillamente tenía "vía preferencial" a lo largo de las calles y avenidas romanas. Poseía licencia para tirarse fotos en lugares desacostumbrados y facultad para pasearse a sus anchas bajo la luz de las estrellas, de nuestra luna y del planeta Marte, que, en feliz coincidencia, tomaba la distancia de acercamiento récord a la Tierra durante esos días y podía ser observado a simple vista en las despejadas noches del verano italiano. Se sentía respetada y honrada en su doble condición de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Mamma&lt;/i&gt; y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Signora&lt;/i&gt; mientras visitaba los museos, admiraba las obras de artes, rezaba en las iglesias o simplemente aplacaba su sed en una de las múltiples fuentes que, como traídas por "bendición celestial", despiden por doquier un chorro incansable de agua fría, cristalina... y sobre todo gratis, pues dentro de las virtudes de Roma no está precisamente el de ser una metrópolis barata.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Estas hermosas fuentes datan de la época en que por obra y gracia de los antiguos emperadores (o de sus &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;mammas&lt;/i&gt;) fueron construidos los legendarios acueductos romanos, unos admirables colosos arquitectónicos que transportaban las nieves derretidas desde los montes Albanos y hacían fluir el helado líquido en el centro de la gran urbe, a despecho de las temperaturas ecuatoriales que reinan en Roma en agosto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Más, no todo fue de color de rosa durante nuestra incursión en la "cuna del matriarcado". Confiado en lo "preferencial" de mi venerada acompañante, me descuidé en mis propias precauciones de seguridad. Una tarde me robaron mi billetera al abordar, con &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Mamma&lt;/i&gt; y&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;todo, un bus junto a la Fuente de Trevis, lo que representa una irrefutable prueba que existe aún una porción de la población italiana que no comparte el "culto a la personalidad" de los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;mammoni&lt;/i&gt;. Por eso, es recomendable no dejarse llevar por el influjo latino y ser precavido en este tipo de travesías. Después de haber salido ileso de los "apagones' de La Habana Vieja, las noches polares en las plazas de Moscú, los laberintos del barrio malasio de Singapur, las madrugadas insomnes en las calles de Nueva York y hasta las comprometidas favelas de Río de Janeiro, vine a ser objeto de semejante delito en la cuna de la cultura occidental a plena luz del día.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Al principio, una mezcla de resentimiento, molestia e impotencia se apoderó de mí, mas luego llegué a una conclusión muy simple: era solo dinero lo que me habían robado. Tenía todavía lo más importante: salud, miles de rincones por descubrir de la &lt;i&gt;Ciudad Eterna&lt;/i&gt; y, sobre todo, &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;la&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; Mamma &lt;/i&gt;a mi lado. Por eso seguimos nuestro peregrinaje por la milenaria urbe y escrutamos juntos los pintorescos paisajes de la &lt;i&gt;Piaza del Popolo&lt;/i&gt;, admiramos la belleza neoclásica del Altar de la Patria, paseamos por la Plaza España con su bella escalinata y la Iglesia de la Trinidad, tomamos helados en la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Piaza Navoa&lt;/i&gt;, y hasta hicimos un periplo hasta La Boca de la Verdad y la seductora Ínsula Tiberina. En la diminuta isla dentro del río Tíber nos divertimos de lo lindo mi madre y yo, sin otro entretenimiento que el de nuestra mutua compañía y sin otra protección (¿que más nos podían ya robar?) que el ardiente sol mañanero. Fue ese uno de esos momentos mágicos en nuestra vida que nos hacen olvidar las penurias sufridas y los sacrificios pasados, pues pasan directamente a formar parte de los recuerdos que quedan guardados para siempre en el inmenso e invisible baúl de nuestra memoria. Una vez más &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;la&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; Mamma &lt;/i&gt;me deslumbraba con su ocurrente sentido del humor y su inagotable alegría de vivir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: Tahoma; mso-fareast-language: ESfont-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-fareast-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Cuando un niño es pequeñito, para él lógicamente su madre es la mujer más linda del mundo y todos los tesoros de este planeta le parecen insuficientes para ella. Esto es una etapa normal en la psicología infantil y creo que por ese periodo pasan todos los seres humanos "normales". Mas este proceso es distinto en los italianos, sobre todo si son &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;mamoni&lt;/i&gt;. Entonces, esa idolatría va &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;in crecendo&lt;/i&gt; a lo largo de la vida y ese velo de color de rosa no deja ver de frente a la realidad, lo que ya cae en el campo de las "adoraciones patológicas". ¿Será que todos somos un poquito italianos o es que los latinos tenemos un pedacito de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;mammoni &lt;/i&gt;dentro de cada uno de nosotros? Por eso he pensado seriamente en ir al psicoanalista para que analice mi enfermedad, pues aunque pronto peine canas, tengo que admitir que mi &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Mamma&lt;/i&gt; sigue siendo para mí la madre más linda del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 5pt 0cm; tab-stops: 45.8pt 91.6pt 137.4pt 183.2pt 229.0pt 274.8pt 320.6pt 366.4pt 412.2pt 458.0pt 503.8pt 549.6pt 595.4pt 641.2pt 687.0pt 732.8pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;em&gt;Agosto del 2003&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:'Times New Roman';color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="FONT-SIZE: 14pt; mso-ansi-language: ES-MXfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111058344570954611?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111058344570954611/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111058344570954611' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058344570954611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058344570954611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2003/08/la-mamma-y-los-mamoni.html' title='LA MAMMA Y LOS MAMONI'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111058319530499014</id><published>2003-06-11T15:18:00.000-07:00</published><updated>2005-03-11T15:22:39.836-08:00</updated><title type='text'>EL SABUESO DEL PÁRAMO INGLÉS</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¡No&lt;/span&gt; vayas al páramo! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La frase, pese a ser muy antigua, no se había borrado de mi memoria. Flotaba aún entre mis evocaciones de la adolescencia, salida de los libros de Arthur Conan Doyle. Entonces yo era un insaciable devorador de novelas policíacas y constituía para mí un gran placer el "acompañar" en sus interminables aventuras a &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sherlock Holmes&lt;/i&gt;, quizás el investigador más famoso de todos los tiempos. Con su inigualable pericia y su astucia sin límites, el inteligente detective le tendía laberínticas trampas al criminal de turno... y al lector, para salir siempre airoso de cada unas de sus inigualables peripecias. Una de esas novelas del gran escritor inglés me llamó especialmente la atención: &lt;i&gt;El sabueso de los Baskerville&lt;/i&gt;. La historia se desarrolla en una apartada y lúgubre mansión de las praderas inglesas, envuelta por la bruma y la abundante vegetación de la campiña británica. Según la trama, en esos tenebrosos parajes un enorme perro, más con la fiereza de un lobo que con la mansedumbre del "mejor amigo del hombre", se dedicaba, aparentemente, al sangriento pasatiempo de degollar una víctima tras la otra, armado de los afilados colmillos de su enorme dentadura. Recuerdo aún mis noches en vela devorando el sugestivo libro, cuyo mito fue llevado también al cine y a la TV. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Este paisaje, descrito de forma tan magistral por Conan Doyle en su novela, era el que desfilaba ahora frente a mis ojos mientras yo viajaba por las praderas inglesas. En esta ocasión, en vez de estar sumergido en una niebla aterrorizante y densa, como relata el libro, el páramo era bañado por los últimos rayos del sol veraniego, tan escaso en estas latitudes. Yo había llegado a semejantes parajes, no persiguiendo al "canino asesino", sino para participar en el ensamblado de un nuevo prototipo de automóvil en un centro de investigación y desarrollo, localizado unos 50 kilómetros al este de Londres. La planta de montaje se encuentra en un añejo pueblo, donde las agujas del reloj parecen haberse detenido para siempre a principios del siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xx&lt;/span&gt; y las piedras de las casas conservan un olor extraño e indefinible que le dan un aire de reliquia a cielo abierto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Durante esos viajes de trabajo, mis colegas y yo pernoctamos en el "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Langdon Hills Golf and Country Club&lt;/i&gt;", junto a una hermosa pradera. La otrora granja agrícola, devenida hoy en un original hotel campestre, se yergue con refinada elegancia en medio de los antiguos labrantíos circundantes, convertidos actualmente en un enorme césped de golf, con dunas, estanques artificiales y todos esos encantos del deporte de las pelotillas blancas y los bastones. Las edificaciones del complejo, rodeadas de amplios y cuidados jardines, se encuentran en la ladera de una suave colina que baja en dirección a Londres. Gracias a la altura del montículo, se pueden divisar a lo lejos los rascacielos y las luces de la "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Big City&lt;/i&gt;" del Reino Unido durante los días claros y de cielo nítido, tan raros en el clima de las Islas Británicas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En días soleados, el páramo inglés es realmente bello. Entre la verde y abundante espesura se levantan villas señoriales y elegantes casas modernas; todas, muy bien atendidas y rodeadas de una aureola de confort y bienestar. Reina entonces una agradable sensación de dicha, en abierto contraste con las espeluznantes novelas policíacas que yo había leído. Entre las granjas, campos cultivados, cotos de caza, bosques y jardines, serpentean estrechas carreteras con una peculiaridad muy interesante: en Inglaterra y otros países de la Comunidad Británica de Naciones, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Commonwhealth,&lt;/i&gt; el conductor va sentado en la parte derecha del auto, y en consecuencia, el sentido de las vías es contrario al resto de Europa y del mundo. Además, las calles de la comarca son tan estrechas, que hasta el chofer más experimentado debe conducir con mucho cuidado. Producto de la abundante vegetación en las orillas, la visibilidad es muy limitada y no existen aceras para los peatones en las zonas rurales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando terminábamos nuestra agotadora jornada laboral y regresábamos al hotel. Yo —trotamundos incorregible y curioso de profesión— me ponía mis tenis de atletismo y me iba a correr por los alrededores. Así combinaba mi instinto de investigador insaciable con el buen hábito de mantenerme en forma. "¡No vayas al páramo!" resonaba en mis sentidos cada vez que abandonaba el campo de golf para adentrarme en la desconocida campiña inglesa. Mas, justamente esa combinación del sabor de lo prohibido con la tentación de algo nuevo formaba una mezcla explosiva que ejercía sobre mí una influencia irresistible, y me lanzaba por caminos cada vez más distantes y remotos. Nunca imaginé que aquel chiquillo que se deleitaba leyendo historias sobre la fría y oscura Inglaterra, mientras sudaba a raudales bajo el sol del Caribe, tendría el privilegio de recorrer un día esos paisajes y disfrutar del páramo ingles en todo su esplendor, no ya en medio de una glacial y nublada noche de invierno, sino de una cálida y soleada tarde de verano. Pero el destino me tenía guardada una sorpresa aún mucho mayor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tomando precauciones extremas respecto al inusual sentido de los autos y considerando que no había aceras en la zona, decidí aventurarme por una de las muchas carreteras de la campiña, y admiré las bellas mansiones que de vez en cuando afloraban dentro de la espesura y que, para gran sorpresa mía, no estaban cercadas. Un jardín abierto delimitaba cada propiedad y, en todo caso, sólo algunas plantas ornamentales o pequeños muros marcaban el terreno. Cuando dos autos se cruzaban en la angosta vía, sin pensarlo dos veces, yo brincaba hacia el follaje de la orilla y esperaba entre la vegetación que ambos vehículos pasaran ajustadamente por mi lado para luego seguir la marcha. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Hice un gran recorrido de varios kilómetros por la comarca. Estuve corriendo y curioseando a mis anchas por los alrededores hasta la puesta de Sol. Cuando empezó a oscurecer, emprendí el trote de regreso al hotel. Al doblar la última curva antes del llegar al campo de gol, se cruzaron dos automóviles en la carretera y yo, de forma automática, salté hacia la espesura, como ya era costumbre, para ponerme a buen recaudo durante el cruce. Sin embargo, muy pronto me arrepentí de haberlo hecho. Un sonoro ladrido a unos pocos metros de mí me heló la sangre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Se trataba nada menos que del perro guardián de la mansión de turno, que al verme brincar tan abruptamente dentro de "su" territorio, de seguro me confundió con un ladrón. Era evidente que el ofendido animal no entendía a aquellas horas de cubanos imprudentes de gira por el páramo inglés y mucho menos de deportistas tropicales venidos allende los mares. Para gran asombro —y terror— mío, el sabueso andaba suelto. Normalmente, esos furiosos caninos están encadenados o tras las rejas, mas este ejemplar se encontraba con plena libertad de movimientos, y yo con toda seguridad no me iba a detener en ese momento a indagar las razones de semejante arbitrariedad. Miles de pensamientos pasaron por mi mente en un instante. Recordé incluso cómo, cuando yo era un niño aún, mi madre fue mordida por un perro en una pierna. Un segundo ladrido del cuadrúpedo me sacó del estupor inicial. Entonces hasta la última fibra de mi cuerpo se puso en función de una sola idea: ¡CORRER! Sentí un torrente de adrenalina inundando mis venas y una energía desconocida —que tampoco me a puse a averiguar de dónde salía— invadió mi cuerpo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Salí disparado como una flecha, sin preocuparme ya de las luces de los autos en la carretera. Los 150 metros que me separaban de la entrada del campo de golf los recorrí en unos pocos segundos. Aquella "carrera con obstáculos", con mi perseguidor canino pisándome los talones, ha sido sin duda el momento más veloz de mi vida. Lamentablemente no estaba invitada la prensa deportiva londinense en aquella ocasión, pues estoy convencido de que hubiera causado sensación en los periódicos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al llegar jadeando al césped del campo de golf, seguí corriendo sin detenerme en dirección al hotel; mientras, los ladridos del sabueso inglés se tornaban imperceptibles. No sé hasta qué punto me estuvo persiguiendo el perro, pues los galopantes latidos de mi corazón no me dejaban oír sus aullidos y ni me molesté en virar la cabeza para ver a mi "acompañante". Además, no era necesario oírlos, porque los gruñidos salidos de las prodigiosas cuerdas vocales del canino aún resonaban en mis oídos. Sólo al entrar exhausto a mi habitación del hotel, me di cuenta de que tenía varios rasguños en las extremidades y que sangraba un poco debajo de la rodilla izquierda. Parece que la lesión fue provocada por alguna piedra que me raspó durante el apresurado escape. En todo caso, "es mejor una pequeña herida que una mordida", pensé. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al otro día, cuando viajaba con mis colegas hacia la planta de montaje, volví a ver desde el auto el trayecto de la entrada del campo de golf. Me parecía mentira que yo lo hubiera recorrido tan "fácil y rápidamente" la noche anterior. El furioso y "antideportivo" sabueso no sabe que me ayudó, sin quererlo a implantar "récord mundial y olímpico del atletismo amateur". &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Desde entonces, cada vez que pernoctamos en ese hotel, no puedo evitar una sonrisa irónica al atravesar el muro de la entrada. Mi curiosidad no se ha apagado, ni el espíritu de trotamundos deportivo tampoco, mas considero mucho más "saludable" el trotar por un lugar libre de perros. Por eso ahora me voy a correr dentro del recinto del campo de golf. Creo que no es necesario implantar otro "récord olímpico" ayudado por un sabueso inglés; aunque no sea precisamente el de los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Basquerville&lt;/i&gt;. La frase "¡No vayas al páramo!" ha recobrado su vigencia para mí... A veces no está de más el hacerle caso a &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sherlock Holmes&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Junio del 2003&lt;/em&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Arial; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;br style="mso-special-character: line-break"&gt;&lt;br style="mso-special-character: line-break"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111058319530499014?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111058319530499014/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111058319530499014' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058319530499014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058319530499014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2003/06/el-sabueso-del-pramo-ingls.html' title='EL SABUESO DEL PÁRAMO INGLÉS'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111058232789351992</id><published>2003-04-11T15:03:00.000-07:00</published><updated>2005-03-11T15:06:12.683-08:00</updated><title type='text'>EL CARRUSEL</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Conservo&lt;/span&gt; recuerdos encantadores de los tiempos de mi infancia. Uno de ellos es un ritual que no por repetido dejaba de ser fascinante. En los viajes a La Habana de aquel entonces, mi padre me llevaba a comer al restaurante del Hotel Nacional de Cuba, sin duda, una de las instituciones del país con mayor tradición en la alta cocina internacional. En el enorme salón del "decano de los hoteles de la capital", decorado en el mejor&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;estilo de los años 30, la atmósfera era muy agradable y el servicio, exquisito. Los excelentes manjares, servidos con singular maestría por un grupo de experimentados camareros, eran capaces de satisfacer las demandas de los más exigentes paladares. Sin embargo, lo que a mí me llamaba la intención no era la elegancia del lugar, sino "la parte dulce" de la estancia. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Luego del plato fuerte, yo invariablemente pedía de postre Pastelería Francesa. Entonces acontecía un espectáculo más digno de un circo que de un programa gastronómico. Aparecía en escena un asistente vestido —de manera impecable— de blanco y negro, que se acercaba a nuestra mesa empujando el (para mí, mágico) "Carrito de los Dulces". Dos grandes ruedas giratorias verticales, semejantes a la estrella de un parque de diversiones, sostenían largas bandejas que portaban una amplia palestra de dulces finos, hechos por manos expertas en la repostería allende el océano. Tartaletas, mazapanes, panecillos de crema, bizcochos, tortas, y los pasteles de hojaldre más impensables se rotaban en aquel placentero "carrusel", convertido en la satisfacción suprema de mis golosinas infantiles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entonces empezaba la "difícil" tarea de escoger algunas de las diminutas obras maestras dentro de aquel universo de deleites tan apetitosos al paladar y tan peligrosos para la figura. El acto de hacer girar esas ruedas maravillosas, contenedoras de todas las delicias del universo, me resultaba el momento culminante de la noche. Me proporcionaba más placer aquella selección que la degustación posterior de las tan ansiadas exquisiteces. Luego de "arduas y complicadas" deliberaciones, yo determinaba las que serían "mis víctimas del día", y trataba siempre de memorizarlas para no repetir en la próxima ocasión. Ese ritual, casi caníbal, se repetía cada vez que entrábamos al amplio y agradable restaurante del hotel y era para mí, sin duda, uno de los más grandes atractivos de la capital cubana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Muchos años más tarde, cuando ya trabajaba de ingeniero en la Central Electro Nuclear y el "evento" de la Pastelería Francesa parecía guardado para siempre en un rincón del olvido, recorrí nuevamente los salones del Hotel Nacional; pero esta vez el restaurante era "área dólar", y por tanto,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;vedado para mi bolsillo de "cubano nativo", que no podía entonces poseer moneda libremente convertible. A través de los cristales de la puerta del comedor miré con una amarga mezcla de golosina, angustia y nostalgia cómo "mi" carrusel seguía dando vueltas, en esta ocasión, para acariciar el paladar de turistas venidos de tierras lejanas. Me retiré del lugar cargando una sombra triste sobre mis hombros. Pensé que nunca volvería a probar las "terribles delicias" de mi infancia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sin embargo, quiso el destino que un día volviera a encontrarme frente a esos fascinantes destructores de todo intento de dieta. Esta vez recorría las calles de París por primera vez. Mientras paseaba por uno de los acogedores bulevares de la bella ciudad, el reflejo de las vidrieras de un Café me devolvió toda una palestra de dulces, colocados de manera artística junto a la entrada del local. Dudo mucho que los visitantes pudieran resistir la tentación de aquellas azucaradas obras de la repostería... y yo no fui la excepción. Me encontraba de hecho en la meca de la Pastelería Francesa y me era sencillamente imposible no sucumbir ante la "atracción fatal" de esos deleites que acariciaban los sentidos en cada bocado. Aquellas irresistibles tentaciones daban al trasto con cualquier intento de "no perder la línea". Mis sentidos no respondían a ningún llamado a la cordura nutricional, y me sumergía en aquel océano de seductores carbohidratos olvidándome que existían los términos "sobrepeso" y "gordura"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En mis visitas posteriores a la capital gala, observé como los transeúntes se juntaban con agrado en los Cafés en horas de la tarde para tomar una taza de té o café, charlar con amigos y degustar, a la par de la infusión, un trozo de pastel. Parece que el ritual no era solo mío y que también medio París estaba contagiado por aquellas temerarias amenidades. En más de una ocasión excursionando por la urbe, me quedaba contemplando esos salones poblados de cientos de "golosos", que compartían sin saberlo mi misma devoción por "la dulce vida". Con el tiempo, me acostumbré a convivir con el alto riesgo de las "bombas de calorías" y a mantenerlas a raya. El deporte y la autodisciplina se encargaron del resto... hasta un día. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En fecha reciente, en la tradicional Competencia de Natación que se celebra en París durante las pascuas, otro "Carrito de los Dulces" vino a atravesarse en mi camino con consecuencias funestas. Esta vez la sorpresa fue total y no estaba "preparado para el ataque". Mi anfitrión parisino, conocedor de mi debilidad por las temibles delicias, había comprado nada menos que un gran paquete con los más finos ejemplares de la Pastelería Francesa. Lleno de estupor, abrí aquella "Caja de Pandora" con una mezcla de regocijo y terror. En mí se despertó de nuevo el niño goloso de antaño y recomenzó entonces el "difícil" ritual de la selección. Tomé el inesperado "carrusel" entre mis manos y lo hice girar mentalmente seleccionando con la vista cuál era el pastel más suculento de todos. Incluso llegué a picar a la mitad algunas de la piezas más apetitosas intentando frenar mis instintos caníbales y "dejar algo para después"; pero había perdido la batalla de antemano. Debo confesar que el pecado de la gula fue más fuerte que mi autodisciplina, y en los cuatro días de mi estancia en la metrópolis gala, el cartón desapareció entre mis "garras" de devorador incorregible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Una vez terminadas las actividades de la competencia, me dispuse a regresar a Colonia, mi querida &lt;i&gt;Ciudad de los Locos&lt;/i&gt;. Llevaba junto a mi equipaje miles de nuevas vivencias, un raudal de recuerdos rejuvenecidos y unas cuantas libras de más por las cantidades irracionales de dulces ingeridos. Como siempre, en las calles parisinas reinaba una gran agitación. Los Cafés estaban repletos y las mesas de las aceras, brillando bajo el sol de la tarde, le sonreían a los paseantes. En la Estación del Norte mi tren ya estaba a punto de partir, por lo que tuve que apurarme en mi trayecto al andén para no perderlo. Atravesé con paso ligero los salones atestados de peatones que caminaban como hormigas en todas direcciones. Sin embargo, pese a la prisa del momento, tuve que parar en seco, hipnotizado por algo que dejaba indiferente a la inmensa mayoría de los apresurados pasajeros. No era un espejismo de los sentidos ni un producto de mi imaginación. Detrás de los cristales de una dulcería cercana, pude ver entre la inquieta muchedumbre algo muy semejante a mi entrañable "juguete infantil". Me acerqué poco a poco con una mezcla de alegría y estupor. Por inexplicables malabares del destino, allí estaba un "hermano gemelo" de "mi" Carrusel del Hotel Nacional de Cuba exhibiendo en sus relucientes bandejas las últimas creaciones de la Pastelería Francesa... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Abril del 2003&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111058232789351992?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111058232789351992/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111058232789351992' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058232789351992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111058232789351992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2003/04/el-carrusel.html' title='EL CARRUSEL'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045311561136921</id><published>2002-12-10T03:10:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T03:13:48.050-08:00</updated><title type='text'>ZOOLÓGICO NUMISMÁTICO - Austr.3</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Sin &lt;/span&gt;lugar a dudas, el canguro es el emblema más distintivo de Australia. Cada vez que pensamos en ese remoto continente, donde casi toda su fauna y su flora son autóctonas, nos viene a la mente este marsupial que se encuentra representado en postales, libros, logotipos y todo lo relativo al exótico país de los mares del sur. A tal punto llega su simbolismo, que en el reverso de la moneda australiana de 50 centavos aparece el mamífero de larga cola con su singular "bolsillo" para alojar sus crías y fuertes patas traseras con las que da sus sorprendentes saltos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;No tan famoso como su "colega" saltarín, pero también muy conocido dentro y fuera del &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;continente, es el simpático koala. Esta bolita de peluche gris, siempre trepando los troncos de los frondosos árboles, también ha ocupado un lugar en el "mural de la fama" del dinero australiano y asoma en una de las caras de la moneda de 5 centavos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;Sin embargo, quien más me llamó la atención dentro de ese "zoológico&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;numismático" fue el ejemplar que habita en la moneda de 20 centavos. Es un animal que desde la niñez me causó una profunda admiración, pues parece hacer caso omiso de las reconocidas leyes de la biología universal. Esta impar criatura de escasos 50 centímetros de largo, cuyo hocico prolongado y córneo se parece al pico de un pato, tiene sangre caliente, el cuerpo cubierto de pelos y da de mamar a sus hijos, aunque se reproduce por huevos. Sus cuatro patas poseen membranas entre los dedos, que le permiten nadar por debajo y a flor de agua con la facilidad de un pez, y caminar por la tierra como un hurón. El ornitorrinco, denominado &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Platypus&lt;/i&gt; en inglés, es algo así como el "eslabón perdido" de la fauna&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;mundial, y con su apariencia tan singular dista mucho de parecerse a sus "parientes" más cercanos en mundo de la zoología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso fue muy grande mi alegría cuando pude ver uno de estos raros ejemplares, no desde las páginas de un libro de zoología o un documental televisivo, sino jugueteando frente a mí con una gracia seductora en el acuario de Sydney. Allí también conocí que este interesante animal era venerado de forma muy especial por las tribus aborígenes, que habitaban &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;la mayoría de las zonas del continente australiano&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt; desde hace alrededor de 40&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; mil años.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="BACKGROUND: yellow; mso-highlight: yellow"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="BACKGROUND: yellow; mso-highlight: yellow"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;De acuerdo a los descubrimientos arqueológicos, los aborígenes australianos poseen la mayor historia continua cultural del mundo, pues su germen se remonta a la última era glaciar. Lo que los europeos denominaron en un principio como “&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Terra Australis&lt;/i&gt;”, estaba habitado por diferentes grupos nómadas durante milenios, que se autodenominaban &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Kooris&lt;/i&gt;. Estas comunidades, que los especialistas suponen venidas desde el sur de India o de Sri Lanka, hablaban cientos de idiomas diferentes, con estilos de vida, religiones y culturas distintas en cada una de sus respectivas regiones. Versátiles y creativos, los indígenas australianos tenían sistemas sociales complejos y tradiciones muy desarrolladas que reflejaban su profunda conexión con la tierra y con su entorno. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;Desde el punto de vista tecnológico, estos pueblos no tuvieron un gran desarrollo y como símbolo de su talento técnico solo ha llegado nuestros días el bumerán, un arma de madera utilizada para cazar que si se tira correctamente, regresa a los pies del lanzador. Por el contrario, los aborígenes poseían un mundo espiritual muy amplio, enriquecido con innumerables ritos e historias fantásticas, conservadas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; casi intactas hasta nuestros días&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;, p&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;ese a que las tribus fueron masacradas y esclavizadas por los colonos europeos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;…Y cuenta una de sus viejas leyendas que en los comienzos del mundo se reunieron todos los animales para determinar a qué grupo correspondía nuestro ornitorrinco. Cada cual decía: "Él nos pertenece." Las aves lo demandaban para sí por poseer pico y patas como un pato y poner huevos, los peces lo solicitaban porque nadaba bajo el agua, y el canguro lo reclamaba entre los animales terrestres por su pelo y porque caminaba por la tierra. En medio de la disputa, habló por fin el propio animalillo para conciliar a unos y otros. Se llegó al acuerdo de que pertenecía a todos, pues tenía algo de cada uno de los demás animales. Esta criatura, noble, inteligente e inofensiva, puso fin a la querella, y devolvió a los animales la unión y la armonía. Desde entonces fue reverenciada por toda la fauna australiana, y los aborígenes consideraban su presencia símbolo de buena suerte y prosperidad. Por eso su caza estaba prohibida y con agrado los primeros habitantes del continente alzaban sus campamentos cerca de los lugares donde esta singular especie hacía sus guaridas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuánto habrá de verdad en la añeja leyenda, contada de una generación a otra desde tiempos pretéritos. Sólo puedo afirmar que el animalillo fue lo que más me atrajo de todo lo visto del acuario de Sydney, uno de los mejores del mundo. Ni las gigantescas peceras con reproducciones de la flora y fauna de la Gran Barrera Coralina, ni los túneles submarinos donde el visitante se pasea "escoltado" por múltiples animales acuáticos, incluyendo gigantescos tiburones, era comparable a la juguetona alegría que transmitía el ornitorrinco. Se comportaba como un ave, un mamífero y un pez a la vez haciendo piruetas bajo el agua con su pico de pato, retozando entre las exóticas plantas australianas y nadando entre los peces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, cada vez que pienso en el país austral, lo que viene a mi mente son las travesuras de este "forastero de los libros de biología", que sigue nadando despreocupadamente en la moneda de 20 centavos, aunque para el resto del mundo el canguro sea el animal más conocido y famoso de Australia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;Febrero del 2003&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045311561136921?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045311561136921/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045311561136921' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045311561136921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045311561136921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2002/12/zoolgico-numismtico-austr3.html' title='ZOOLÓGICO NUMISMÁTICO - Austr.3'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045288043265197</id><published>2002-12-10T03:05:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T03:09:27.236-08:00</updated><title type='text'>LOS BISNIETOS DE LOS DELINCUENTES - Austr.2</title><content type='html'>&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Dónde&lt;/span&gt; queda la Ópera? ¿Dónde están los canguros?&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Estas son las preguntas que se hace el viajero recién llegado, buscando los más conocidos atributos de este remoto país, que se hizo famoso en todo el orbe por las brillantes Olimpiadas de Sydney 2000, cuando los ojos de millones de espectadores de todo el planeta se dirigieron hacia esta casi olvidada zona del globo terráqueo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Habíamos sobrevolado toda Australia, y desde el avión observé el árido centro del “Continente Rojo”, poco poblado y de escasa vegetación. En abierto contraste, Sydney se encuentra rodeada de bosques de eucaliptos que, vistos desde el aire, despiden destellos como verdes olas marinas. Aterrizamos cuando despertaba la urbe y, junto con ella, nos preparamos para un nuevo día. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;CONCIERTO DE CONCHAS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Salimos en su búsqueda… y la Ópera&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;no fue difícil de localizar. Ocupa una posición privilegiada y fácilmente visible dentro de la Bahía de Sydney. Sus enormes “carapachos” blancos, revestidos con millones de azulejos traídos desde Suecia, le sonríen al mar desde una diminuta península, que desde tiempos remotos era utilizada por los aborígenes australianos para realizar multitudinarios ritos con conchas y caracoles marinos. Lo que muchos de los miles de turistas que arriban a diario a la urbe no conocen, es que detrás de este edificio se esconde otra “ópera”, digna de ser representada en un escenario y tan fascinante como la excéntrica arquitectura que la ha hecho mundialmente famosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El lugar no siempre fue utilizado con propósitos tan sublimes. Durante el inicio de la conquista británica en Australia, cuando Sydney no era más que el destino final de convictos desterrados, el terreno sirvió como punto de desembarco de presidiarios y como corral de ganado, para convertirse en depósito de basura y luego pasar a ser parqueo de tranvías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pese a que desde la primera mitad del siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xx&lt;/span&gt; se solicitaba la construcción de un centro de artes interpretativas a gran escala, no es hasta 1956 cuando el gobierno del estado de Nueva Gales del Sur (al cual pertenece Sydney) convoca a un concurso internacional, en el cual participaron 233 proyectos de 23 países. Luego de largas deliberaciones, es elegida en 1957 la propuesta del arquitecto danés Jörn Utzon, cuya maqueta original pude ver en uno de los salones inferiores del edificio. Me asombró mucho que el esbozo original resulta bastante diferente a la obra actual. En 1959 comienza la edificación de la ópera sin haber sido tomada una decisión final sobre el diseño de las cúpulas. Utzon soluciona en 1961 el problema, al crear todos los “cascarones” de la instalación como segmentos de una misma esfera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La construcción se tornaba cada vez más compleja y costosa, pese a todas las innovaciones. Tras las elecciones de 1966, las discrepancias entre el nuevo gobierno y el arquitecto danés son tan grandes, que este último regresa a Europa. Las obras son retomadas por tres arquitectos australianos que le hacen varias modificaciones al proyecto inicial, pues se descubre que los cimientos originales no podían soportar el peso de la enorme estructura, por lo que hubo que dinamitar en parte la base de las columnas de concreto para fundirlas de nuevo. Todo esto hace que los costos de la obra exploten vertiginosamente, y para poder financiarla, se crea la Lotería de la Ópera. En realidad fue la ciudad de Sydney la que “se sacó la lotería”, pues posee hoy la joya&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;arquitectónica más valiosa del quinto continente y una de las edificaciones más espectaculares del siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xx&lt;/span&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Al visitar la magnífica instalación, supe que el proyecto se convirtió en un colosal “mamut constructivo”: en vez de siete millones de dólares australianos y cuatro años para su creación, necesitó 14 años con un costo total de más de 300 millones. Luego de múltiples esfuerzos e innumerables complicaciones, la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;National Opera House&lt;/i&gt; fue inaugurada finalmente el 20 de octubre de 1973, nada menos que por Su Majestad la Reina Isabel II de Gran Bretaña&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;. &lt;/i&gt;El principal atractivo turístico de la ciudad alberga 5 teatros, donde no solo se dan funciones de ópera. Allí también se realizan programas de teatro, ballet, danza, jazz, conciertos, filmes, actividades al aire libre y se celebran fiestas para un total de más 3 000 eventos anuales. Esto aumenta la rentabilidad del complejo, que, pese a contar con cuatro millones de visitantes anuales, aún es subsidiado por el Estado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Sólo un protagonista muy importante nunca ha visitado las representaciones que se ejecutan en la famosa edificación: el arquitecto Jörn Utzon. No ha querido ver la obra terminada, porque, luego de las modificaciones hechas, ya no la considera “su” proyecto. Todo parecía indicar que esta “ópera sobre la Ópera” no iba a&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;tener un buen desenlace. Sin embargo, como sucede en el escenario, la historia puede llegar a un final feliz. En 1999, ya calmadas las desavenencias, aparecieron señales de reconciliación y el arquitecto danés aceptó un encargo para las directivas de diseño en las posibles remodelaciones posteriores del lugar… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Mientras continúan los debates, las bellas cúpulas del edificio, lejanas descendientes de las conchas marinas en los ritos aborígenes, siguen asombrando al mundo como elegantes testigos de las audacias de la arquitectura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;EL COLOSO DE LA BAHÍA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Muy cerca de “la Ópera más discutida del mundo”, se encuentra otra construcción de símbolos innegables de la ciudad: el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Harbor Bridge&lt;/i&gt;.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Este puente de dimensiones monumentales tiene 1 148 metros de largo, 134 de alto y 48,8 de ancho. Puede ser cruzado en auto, en tren y a pie. Actualmente, también se puede escalar por sus arcos, en un novedoso “alpinismo urbano” que atrae a miles de visitantes al año. Lo más interesante es que la función inicial de este gigante de acero y concreto no fue precisamente la comunicación entre las dos orillas de la bahía. En realidad, el fantástico proyecto es un “hijo de la necesidad”. Fue construido entre 1923 y 1932 para amortiguar el alto desempleo durante La Gran Depresión de los años 20, y en la obra encontraron trabajo miles de obreros, técnicos e ingenieros de todo el país. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Luego de subir unos 200 escalones, llegamos al interesante museo, que se encuentra en la cima de una de las cuatro torres del puente. Allí conocí mejor la historia de lo que es, sin duda, uno de los grandes logros de la ingeniería australiana, pues durante su construcción no se utilizó ningún pilar intermedio. Ante los ojos incrédulos de los espectadores, los 510 metros de espacio entre las bases de los arcos que sustentan toda la estructura, fueron cubiertos por piezas montadas desde ambas orillas para unirse en el centro del canal con una precisión de apenas unos centímetros. Esto constituyó una gran hazaña tecnológica en tan tempranos años del siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xx&lt;/span&gt;. Sin embargo, debo admitir que lo que más me gustó del museo no tenía precisamente un carácter técnico. ¡Desde allí se divisa el mejor panorama de toda la bahía! Es fabuloso el admirar las incansables lanchas de pasajeros que cruzan las azules aguas de la ensenada en todas direcciones, los verdes parques que rodean el puerto y los rascacielos del centro financiero coronados por&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;la Torre de TV de Sydney, la edificación más alta del continente. Comprendí en ese instante&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;por qué todo el que visita la lejana ciudad, habla de Australia con un brillo tan especial en la mirada. Basta subir al puente para quedar enamorado para siempre de esta antigua colonia de presidiarios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Como “contraparte subterránea” al coloso de la bahía, se construyó en 1992 el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Harbor Tunel&lt;/i&gt;, otro espectacular viaducto de 2,3 km, que fluye paralelo al puente a 27 metros debajo de la superficie del agua. Este corredor subterráneo sí cumple una función netamente “comunicativa”, y enlaza de forma muy conveniente las autopistas del norte y el sur de la urbe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¿Y los canguros? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Se pregunta aún el turista luego de sus primeras exploraciones. La respuesta es muy fácil: en el zoológico, donde también se puede disfrutar de una hermosa vista de la ensenada.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Quien espere ver los endémicos animales “caminando por la calles” de la ciudad, se va a llevar una gran decepción. Mas, a modo de “compensación”, Sydney tiene muchas otras cosas que ofrecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;LA METRÓPOLIS DEL FIN DEL MUNDO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Luego de conocer los más de 200 años de historia de la Colonia Penal en el&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Museum of Sydney&lt;/i&gt; o haber admirado los esqueletos de prehistóricos dinosaurios en el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Museum of Australia, &lt;/i&gt;uno se puede tirar a descansar en la hierba del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Hyde Park&lt;/i&gt; o en el antiguo Parque Botánico, los apacibles pulmones verdes en el centro de la villa. En el barrio chino se confunden turistas y emigrantes de la región bajo un mar de letreros en chino, japonés y otras lenguas asiáticas. Quizás allí es donde mejor se comprende que Australia es un país occidental dentro del mundo del lejano oriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Se puede pasear en el Monorraíl por el corazón de la ciudad para llegar al &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Darling Harbor&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;en el que los&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;antiguos espigones del puerto han sido remodelados en funcionales complejos habitacionales y de recreación. Allí se encuentran, entre otros, varios centros comerciales, cines, salones de exposiciones, un excelente Acuario y el Museo Marítimo. Sustituyendo al viejo fondeadero, se construyó un nuevo y moderno puerto fuera del centro de la urbe. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La “ciudad de la primavera perenne”, con&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;hermosas riberas bañadas por el Océano Pacífico, posee además un sinnúmero de playas favorecidas por el sol entre verdes colinas. La más conocida de ellas es &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Bondi Beach&lt;/i&gt;, de apenas 1,5 km de largo. Esta “Copacabana de Australia” es famosa por sus equipos de salvavidas que se adentran a remo limpio en el mar embravecido, y los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;suffers&lt;/i&gt; que gustan deslizarse en tabla sobre las crestas de las olas. Allí, al igual que en el resto de los balnearios de la metrópolis, se practican todo tipo de deportes náuticos, pues los australianos sienten una pasión especial por el ejercicio al aire libre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Quizás sea porque los taxis que circulan por las avenidas están pintados de forma similar a los autos de la policía, el caso es que pude constatar un hecho muy curioso: pese a ser una antigua colonia de delincuentes, o acaso por eso, la criminalidad es asombrosamente baja. Sydney es más segura que muchas de las grandes urbes de Europa y los Estados Unidos. La “peligrosidad” radica en que la villa puede crear adicción. Al principio parece un lugar agradable para vacaciones, pero en un “amor a segunda vista” se convierte esta metrópolis limpia, variopinta, alegre y moderna en el lugar ideal para vivir. De hecho, conocí varios europeos que vendieron sus pertenencias, renunciaron a sus trabajos y vaciaron sus casas para mudarse a Australia. Creo que no sería mala idea que, al igual que en las cajetillas de cigarrillos se advierte sobre las consecuencias del fumar, en el pasaje de ida a la urbe se pegara una etiqueta con la inscripción: “¡Cuidado, esta ciudad puede crear hábito!”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;No sé qué diría el capitán británico Arthur Philip, fundador de la colonia de convictos, si viera cómo junto a la hermosa bahía, obra maestra de la naturaleza, la mano del hombre ha creado hoy una floreciente metrópolis. Los bisnietos de los antiguos presidiarios han construido, con arduo trabajo, enormes esfuerzos e impresionante creatividad, la que es sin duda una de las urbes más seductoras del planeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por eso no es raro que cuando el visitante pasa una temporada admirando los atractivos de la localidad, compartiendo la forma de vida tan abierta de sus cordiales y solícitos habitantes, se siente “en casa” más rápido. La pregunta que hace entonces el viajero no es precisamente turística:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¿Dónde se puede obtener la visa para vivir en Sydney?&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="standardweb" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;Diciembre del 2002&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045288043265197?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045288043265197/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045288043265197' title='21 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045288043265197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045288043265197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2002/12/los-bisnietos-de-los-delincuentes.html' title='LOS BISNIETOS DE LOS DELINCUENTES - Austr.2'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045263496026709</id><published>2002-12-10T03:02:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T03:04:56.626-08:00</updated><title type='text'>EL CONTINENTE DESPRECIADO - Austr.1</title><content type='html'>&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Cuando&lt;/span&gt; el británico Arthur Philip se aventuró a lo largo de la costa australiana del Océano Pacífico en el remoto año de 1788, encontró en la parte sudoeste del nuevo y misterioso territorio un fabuloso estuario que desbordó toda su admiración. Este capitán, el primer europeo en atravesar los impresionantes farallones que "custodian" la entrada de la singular bahía, expresó en una carta dirigida al entonces ministro interior del Reino Unido, lord Thomas Townshend Sydney: "[...] Tengo la satisfacción de haber encontrado la ensenada más bella del mundo [...]" Precisamente el apellido de este oficial dio nombre al primer asentamiento del Imperio Británico en tan remotos parajes allende los mares. Se dice que, a su vez, el nombre de Sydney se deriva de Dionisos, el dios de la fertilidad en la antigua Grecia. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Mientras yo sobrevolaba en helicóptero la entrada que bordean estos farallones y disfrutaba del hermoso panorama a mi alrededor, me imaginaba la admiración que debió haber sentido entonces la tripulación sajona al penetrar en este nuevo recinto de preciosas playas, pintorescas ensenadas e impresionantes promontorios. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Comenzaba así la historia de la colonización de un nuevo continente. Solo que esas tierras fueron desdeñadas por mucho tiempo. Las primeras exploraciones europeas en Australia datan del 1606, cuando el español Luis Váez de Torres navegó a través del estrecho que separa la "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Terra Australis Incógnita&lt;/i&gt;" de lo que hoy se conoce como Nueva Guinea. Luego los marinos holandeses de la Compañía Oriental de las Indias descubrieron Tasmania y ocuparon el noroeste de la costa, a la que llamaron Nueva Holanda. El primer expedicionario inglés, el emprendedor pirata William Dampier, llegó a la ribera noroeste del territorio en 1688. &lt;span style="mso-bidi-font-weight: bold"&gt;Sin embargo, nadie&lt;/span&gt; parecía interesarse por estos nuevos paisajes. No fue hasta casi 100 años más tarde, en 1768, cuando su compatriota, el capitán James Cook, a bordo del Endeavour, realizó un viaje de exploración por el Pac&lt;span style="mso-bidi-font-weight: bold"&gt;ífico&lt;/span&gt; Sur. Estas indagaciones permitieron descubrir e investigar el litoral oriental de Nueva Holanda. Cook navegó por toda la costa este, y en 1770 se detuvo en Botany Bay para tomar posesión del territorio en nombre de la corona británica, al que bautizó como Nueva Gales del Sur. No obstante, se determinó que aquellas tierras no poseían ningún valor y Australia fue condenada al olvido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Un hecho ocurrido al otro lado del planeta cambió la historia del ignoto y malmirado continente. Corrían los tiempos en que las 13 Colonias Inglesas en Norteamérica se independizaron de la corona, y el rey necesitaba de nuevos destinos para deportar a&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;sus criminales. En 1779, sir Joseph Banks (presidente de la Royal Society y naturalista en el viaje de Cook) sugirió que su Alteza podría resolver los problemas de hacinamiento de sus prisiones si trasladaba a los convictos a Nueva Gales del Sur. Dada la superpoblación de presos en el país, se decide utilizar la lejana y desdeñada región para establecer una colonia penal. En 1787, partió la primera flota para Botany Bay, bajo el mando de nuestro ya mencionado capitán Arthur Philip, quien se convertiría en el primer gobernador de la colonia. Los 11 barcos de la escuadra transportaban a 1500 personas (la mitad de ellas convictas de ambos sexos), 4 compañías de marinos y provisiones para dos años. Philip arribó a Botany Bay, que debía ser el destino final de la expedición en enero de 1788, mas enseguida se trasladó hacia el Norte y ordenó desembarcar en el actual Sydney, donde la tierra y el agua eran mejores. Por lo que en realidad la fundación de la ciudad fue accidental. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Son estos desterrados, expulsados para "limpiar" las cárceles inglesas, los que fundaron la primera villa del continente. En la fecha de su llegada, el 26 de enero, se celebra en la actualidad el Día de Australia. Este asentamiento primario se desarrolló rápidamente producto de la continua deportación de presos. Se estima que entre&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;1788 y 1868 fueron expatriados unos 160 000 convictos (137 000 hombres y 25 000 mujeres), por lo cual el sistema penal tuvo un impacto social duradero. Para los recién llegados, Nueva Gales del Sur fue realmente un lugar terrible e inhumano, y por 16 años sobre la colonia pendió la amenaza del hambre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;A los presos se les obligó a trabajar para los nuevos colonos. Si desobedecían, eran encadenados y se les hacía ocuparse de la construcción de caminos. Así fueron hechas y hasta parcialmente diseñadas por los propios reos algunas de las primeras edificaciones de Sydney. Varias iglesias, las barracas para prisioneros (1819), la Casa de Aduanas (1840) y finalmente la Alcaldía (1888), las pude ver en mis paseos por la ciudad. En la historia de la villa se mezclan también el aún existente Hospital de los "&lt;i&gt;Rums" &lt;/i&gt;(1816), que data de los tiempos en el que el ron era utilizado como forma del pago. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La llegada de la primera flota inició también la colonización de estos territorios, hasta entonces habitados por las cerca de 300 000 pacíficas tribus aborígenes. Al igual que en América, el arribo de los europeos trajo consigo el desplazamiento, maltrato y la expropiación a los pueblos indígenas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pese a tantas adversidades, algunos hombres libres se sintieron atraídos por Australia... quizás los primeros masoquistas recogidos en los anales de la historia. Ya a mediados del siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xix&lt;/span&gt; los colonos autónomos, empujados hacia estas nuevas tierras por la pobreza en Inglaterra, superaban en número a los convictos. El hambre también hizo mella en estos pioneros de la conquista, que sintieron en carne propia la dureza del nuevo e inhóspito continente. El sobrevivir en una tierra tan árida y diferente era una auténtica hazaña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Con la Fiebre del Oro en la década de 1850 el aspecto del país cambió de manera&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;radical. Australia se convirtió en "la tierra de los sueños" para miles de inmigrantes libres, mayoritariamente europeos. Ciertos hallazgos de importancia impulsaron la economía y transformaron de manera irrevocable las estructuras sociales. Los nuevos colonos habilitaban las tierras para la agricultura o la minería, mientras expulsaban por la fuerza a los aborígenes de sus territorios. Esta nueva inmigración y la Revolución Industrial Inglesa provocaron un desarrollo demográfico considerable durante la segunda mitad del siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xix&lt;/span&gt; y una prosperidad nunca antes conocida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Sydney entra al nuevo siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xx&lt;/span&gt; en medio de una efervescencia económica. Se desarrollaron ostensiblemente las capacidades agrícolas y manufactureras, y se establecieron instituciones de gobernación y de servicios sociales. El 1 de enero 1901 se constituyó un nuevo Estado: la "Comunidad de Australia", a través de la proclamación de la Constitución para la Federación de los seis estados. Ese sistema político se mantiene hasta hoy. Si bien permanecieron los lazos legales y culturales con Gran Bretaña, a la que muchos siguen considerando “la Madre Patria”, los vínculos constitucionales han ido decreciendo. La población europea en ese momento era de 3,8 millones de habitantes, de los cuales la mitad vivía en las principales ciudades. Tres cuartas partes habían nacido en Australia y disfrutaban de un nivel de vida superior al de sus familiares en Gran Bretaña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Se había formado una nación del "nuevo mundo", abierta y democrática, en aquella tierra tan despreciada por los primeros navegantes en el siglo &lt;span style="FONT-VARIANT: small-caps"&gt;xvii&lt;/span&gt;. En ese mismo lugar, utilizado como colonia penal para recibir a todos los desechados, no queridos y perseguidos elementos criminales de la sociedad británica, se percibía un pragmático igualitarismo, sin una aristocracia o clase privilegiada, que convirtió a la ciudad y a todo el continente en una sociedad multicultural única. Las antiguas leyendas aborígenes se entremezclaron con las historias de los colonos, y surgió así una cultura muy singular. Todos estos acontecimientos dibujaron las primeras líneas del carácter afable y tolerante de los australianos, el cual yo pude disfrutar en tantas ocasiones durante mi visita al continente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Luego de la II Guerra Mundial aumentó el flujo de inmigrantes europeos, que han contribuido enormemente al desarrollo del país; la expansión del sistema de seguridad social y los avances en las comunicaciones. En los años 80, el país aceptó un gran número de refugiados asiáticos. Se estima que gente de más de 140 países ha emigrado en los últimos 50 años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Entre los asuntos actuales, se encuentran el estatuto republicano de Australia, y una disculpa oficial del gobierno por las injusticias y los robos que sufrieron las generaciones de nativos; muchos de los cuales siguen viviendo en condiciones lamentables. La ley de derechos territoriales indígenas, promulgada en 1993, fue el inicio de una gran campaña de reconciliación nacional que quizás haya tenido su punto culminante cuando la atleta aborigen Catry Freeman encendió la antorcha que dejó inaugurados en Sydney los Juegos Olímpicos del 2000. Estas competiciones situaron a Australia en el centro de la atención mundial y marcaron también una pauta para que el gobierno se esfuerce en mejorar las condiciones de vida de los primitivos habitantes del continente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Precisamente nadando en la piscina olímpica del Sydney Acuatic Center, una de las mejores del mundo, y paseando por las magníficas instalaciones deportivas, admiradas por millones de televidentes de todo el planeta durante los Juegos, me puse a meditar sobre cuánto ha progresado la antigua colonia de presidiarios. Con sus 4 millones de habitantes, el Sydney actual no es solo la ciudad más antigua, sino la más grande del continente, donde vive la quinta parte de la población australiana. Lo que comenzó como una gran prisión transoceánica para delincuentes británicos, es hoy una pujante metrópoli que ha superado la marginación y el desprecio de antaño, para convertirse en una de las urbes más cosmopolitas y bellas del planeta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;em&gt;Diciembre del 2002&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045263496026709?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045263496026709/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045263496026709' title='56 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045263496026709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045263496026709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2002/12/el-continente-despreciado-austr1.html' title='EL CONTINENTE DESPRECIADO - Austr.1'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>56</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045359510514471</id><published>2002-11-10T03:14:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T03:21:17.153-08:00</updated><title type='text'>JUNGLA NOCTURNA  - Sgp. 1</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Siempre&lt;/span&gt; que oía hablar del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tigre de la Malasia&lt;/i&gt; venían a mi mente las aventuras de Sandokan, el intrépido personaje nacido en los libros de aventuras de Emilio Salgari. En mis años juveniles había devorado esas obras y disfrutado varias veces de las películas con las peripecias del legendario y exótico héroe, pero lo que tenía ahora frente a mí era un tigre de la Malasia verdadero, "de carne y hueso", salido no de las fantasías del conocido escritor italiano, sino de la oscuridad de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos llegado hasta allí luego de caminar por un largo y retorcido sendero dentro de la exuberante jungla nocturna, sorteando las guaridas de diferentes animales de la selva y ahora estaba cara a cara con uno de los felinos más hermosos y temerarios del orbe. A pocos metros de mí se encontraban cuatro enormes fieras dentro de la oscura vegetación, y al dar mi último paso me percaté de que casi junto a mis pies se hallaba un quinto tigre tendido en el suelo, quizás disfrutando de su sueño nocturno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más grande de los cinco felinos se trepó a una roca y clavó su mirada en la mía. Creí percibir un brillo salvaje en sus ojos. Sentía en medio de las penumbras el destello rojo en los ojos de esta fiera, que puede ver en la oscuridad seis veces mejor que un humano y es capaz de saltar tres metros para derribar a su presa de un solo zarpazo. Me invadió una sensación de curiosidad que era más fuerte que yo, y me quedé inmóvil, víctima del estremecimiento que ejercían en mí aquellos temidos rapaces. Era una situación muy poco común y a la vez verídica. No lo estaba soñando ni mis sentidos eran objeto de una ilusión óptica. Aquellos carniceros tan admirables como peligrosos estaban a breves pasos de mí bajo la luna ecuatorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tigre de los impresionantes ojos se fue acercando muy lentamente, mientras yo continuaba quieto en mi lugar observando todos sus movimientos. De pronto, se oyó la caída de un pesado objeto, y el animal que estaba tendido en el suelo cerca de mí se levantó bruscamente en busca de algo. El rugido de otra fiera me explicó lo que ocurría: los dos carnívoros estaban riñendo entre sí por un enorme hueso que le habían tirado en ese momento desde lo alto de algún árbol. Las demás fieras abandonaron también la vegetación con esperanzas de obtener una tajada del recién lanzado botín. Mientras tanto "mi" felino y yo continuábamos contemplándonos hasta estar a pocos centímetros el uno del otro. ¡Nunca antes tuve tan cerca de mí al respetado tigre de la Malasia! Nos miramos durante mucho tiempo en silencio, estudiándonos con mucha curiosidad y, sobre todo, con paciencia, pues ambos sabíamos que entre nosotros se interponía... una enorme ventana de cristal. Estábamos en el zoológico nocturno de Singapur, el primero de su tipo en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de los animales tienen hábitos nocturnos. Duermen en sus guaridas por el día y son más activos durante las horas de oscuridad, en que salen a comer, cazar o simplemente a jugar. Por eso surgió la idea de este parque "al revés", construido en 40 hectáreas de selva ecuatorial, que abrió su puertas el 3 de mayo de 1994, luego de un costoso y amplio programa de inversiones. En esta jungla nocturna (más grande que el zoológico diurno de esta ciudad-estado del Lejano Oriente) pueden apreciarse alrededor de 1 200 animales de 110 especies exóticas, muchos de las cuales hacen aquí su "debut". Entre los animales exóticos que se exhiben, se encuentran la hiena parda, el rinoceronte de un solo cuerno, el chacal dorado, el bongo africano y la manta azul. La privilegiada posición geográfica de Singapur junto a Malasia en la zona ecuatorial, hace que no solo el ya antes mencionado tigre se sintiera como "en casa", sino también búfalos, osos hormigueros, jirafas, elefantes y otras especies procedentes de Indochina y África.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los animales se encuentran en su medio natural y pueden ser "descubiertos" desde vagones que recorren el recinto de manera silenciosa o caminando por un serpenteante sendero que atraviesa todo el parque. Las guaridas de los animales se encuentran discretamente iluminadas por un sistema de luces "teatrales", concebido para no entorpecer el desarrollo normal de la vida salvaje. Así pudimos ver a un pequeño elefantito jugando plácidamente con su mamá desde la tranquila intimidad de quien no se siente observado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los animales inofensivos se encuentran "al alcance de la mano", como ocurre con distintos tipos de venados, ardillas y hasta murciélagos. Estos últimos se encuentran colgando de forma en el medio del camino, pues es precisamente allí donde reciben su alimento. Fue muy impresionante ver una aglomeración de murciélagos pasar volando muy veloz unos centímetros encima de nuestras cabezas... ¡Creo que prefiero a los tigres!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamaron la atención el cocodrilo asiático, mucho más pequeño y de mandíbulas menos potentes que sus "colegas" cubanos, y las nutrias, que retozaban despreocupadas en los estanques del parque y jugaban entre sí como colegialas. Más allá una sinfonía de cocuyos emitía sus luces en la oscuridad de la noche, y las jirafas -el animal terrestre de mayor estatura- caminaban por una pequeña llanura, mientras las aguas de una charca cercana reflejaban sus largos cuellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, me fue revelado el secreto de la presencia de los tigres de la Malasia y otros animales "recluidos" que siempre aparecían junto a la enorme vidriera donde se asomaban los visitantes, pese a que disponen de un inmenso recinto para correr y nadar: allí es donde reciben sus codiciados huesos y el cuidador les suministra los alimentos desde una caseta entre los árboles, encima de nuestro punto de observación. Esa noche aprendí que estos peligrosos felinos entran al agua de espaldas para poder seguir oteando el panorama a su alrededor, que el último tigre salvaje de Singapur fue cazado en 1932 y que los huesos de esta fiera son altamente cotizados en Indochina por sus supuestas propiedades medicinales. ¿Será por eso que en Cuba a una bebida alcohólica de dudosa composición química le llaman "hueso de tigre"? También supe que los tigres y los leones pueden cruzarse y sus hijos se llaman "tigón" o "liger", según sea la combinación de tigre con leona o tigresa con león; mas estas crías por lo general son estériles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos caminando por el sendero y luego de cruzar un rústico puente colgante sobre la espesura, con un inigualable sabor a aventura, regresamos a la "civilización"... Atrás quedaba la jungla nocturna, los animales exóticos y el temerario Tigre de la Malasia con sus penetrantes ojos de brillo salvaje. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="mso-ansi-language: ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;Noviembre del 2002&lt;/em&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045359510514471?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045359510514471/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045359510514471' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045359510514471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045359510514471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2002/11/jungla-nocturna-sgp-1.html' title='JUNGLA NOCTURNA  - Sgp. 1'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045244047693830</id><published>2002-08-10T02:58:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T03:01:04.683-08:00</updated><title type='text'>LA GUAGUA AÉREA - Londres 2</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;En &lt;/span&gt;estos tiempos de Internet, compraventas cibernéticas y encarecimiento de los vuelos por altos costos de seguridad, ha surgido una novedosa variante para viajar más barato. Las llamadas "Aerolíneas de Bajo Costo" (y sus clientes) renuncian a los servicios y facilidades de los aviones tradicionales, reduciendo los gastos a lo más imprescindible del vuelo. Los pasajeros compran sus boletos en Internet, lo que les da acceso directo sobre la disponibilidad de los vuelos y, a la vez, ahorra los gastos de confección del pasaje. En este nuevo método, el viajero imprime o anota su número de reservación, que funciona como "ticket electrónico" y es entregado en la taquilla de embarque. Los aviones tampoco despegan de los costosos aeropuertos convencionales, sino de pequeños aeródromos con una baja tarifa aeroportuaria. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Alfonso, mi compañero de viaje, decidió poner proa a Londres con este, vamos a decir que "creativo y barato" sistema. Como nuestro aeropuerto de despegue era el de "Frankfurt-Hahn", desde el viernes por la noche salí rumbo a Frankfurt y dormí en casa de este infeliz mortal, involucrado en la suicida misión imposible de soportarme durante cuatro días en la capital británica. El sábado por la mañana salimos temprano hacia la terminal aérea que suponíamos "en las afueras de la ciudad", solo que luego de una hora de viaje, donde se vació nuestro tanque de gasolina, pudimos ver que aún nos faltaban nada menos que ¡38 kilómetros! para llegar a este aeropuerto "de Frankfurt", que no tenía nada que ver con dicha urbe y se encuentra a 120 kilómetros de esta, en el mismo confín del mundo, donde el diablo se burló de su abuelita. El aeródromo no era más que la pista de aterrizaje de una antigua base militar, acondicionada para vuelos civiles después de la caída del muro de Berlín y que muy bien se pudiera llamar "Colonia-Hahn", ya que está casi equidistante de ambas ciudades. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Como el camino al "céntrico" aeropuerto demoró mucho más de lo pronosticado, al llegar con nuestros bultos a rastras y preguntar por la taquilla de embarque, nos informaron que ya habían cerrado el vuelo a Londres. Estábamos casi resignados a pasarnos el resto del día en aquel "paraíso idílico de la naturaleza", cuando una empleada se compadeció de nosotros y nos hizo el chequeo con rapidez, con la advertencia de que debíamos a llevar a cuestas no solo el equipaje de mano, sino también nuestros abultados maletines, teoréticamente destinados a "la barriga" del avión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La nave ya estaba a punto de despegar. Pasamos de manera precipitada por los controles de seguridad y al llegar a la sala del vuelo, los pasajeros ya estaban de pie amontonados junto a la puerta de salida, mientras eran "informados" por una bella voz femenina que hablaba una mezcolanza incomprensible de algo que intentaba ser inglés con un fuerte acento hispánico y una inconfundible risa de choteo latino. Parecía la arrancada de una carrera maratónica y de momento me vi transportado a la Lista de Espera de una terminal de ómnibus cubana cuando el ómnibus está a punto de partir. La propietaria de la voz hispana, que no tardamos en bautizar como "Carmen" resultó ser de Islas Canarias, donde casualmente también se les llama "guaguas" a los autobuses. Utilizando la gran ventaja que le daba el micrófono sobre el bullicio que reinaba en el recinto, Carmen ordenó la subida de los pasajeros con niños y de los ancianos al avión, con prioridad en estos casos de tumultos incontrolables. Al sonar la voz de salida para la carrera de abordaje de nuestro "objeto volante aún no identificado", nos despedimos de Carmen. Mas ella nos explicó que en esta línea aérea, donde se ahorra por todos lados, el personal de tierra también hacía las funciones de aeromozas, así que nos veríamos en breve en la "guagua". &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En los Vuelos de Bajo Costo no hay reservación individual de los asientos, ni tampoco se emplea un autobús para llevar a los pasajeros hasta la escalerilla y mucho menos se utilizan los caros "acordeones" que comunican directamente la cabina del avión con la sala del aeropuerto. Por eso cuando dieron el "disparo de arrancada", los pasajeros salimos corriendo en estampida por toda la pista del aeropuerto con un envidiable espíritu olímpico, para tratar de ocupar los mejores puestos (cualquier semejanza con la matazón de la ruta 164 en la Estación Central de Ferrocarriles de La Habana en las horas pico, es pura coincidencia). Pese a que en esta carrera de "300 metros con obstáculos", Alfonso y yo teníamos la desventaja de que traíamos nuestro pesado equipaje al retortero, tuvimos la suerte de apelar a nuestra picardía criolla (entrenados como estamos en estos menesteres) y subimos por la escalerilla trasera del avión, algo así como "montarnos en la guagua por detrás". Gracias a este ardid folklórico caribeño pudimos sentarnos juntos, si bien ya fue imposible coger ventanilla, pues un anciano con bastón (casi inválido, pero al parecer bastante ágil en situaciones extremas) ya había tomado posesión de la butaca junto a esos codiciados centímetros cuadrados de cristal que permitirían ver de vez en cuando el universo que rodearía nuestra "guagua celestial". Decididamente las Aerolíneas de Bajo Costo pueden desempeñar un papel muy positivo en la masividad del deporte en Europa entre las personas de la llamada tercera edad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Toda aquella humanidad galopante penetró en pocos minutos, intrépida y ágilmente, en el pequeño avión. Cuando se acomodaron las manadas de pasajeros, colocamos por fin nuestro equipaje, generosamente distribuido por todos los compartimentos posibles e imposibles de la nave. El abordaje fue perfecto, y creo que les hubiese dado envidia a los más temerarios y aguerridos corsarios y piratas del Caribe, que evidentemente pudieron acumular mucha experiencia con fragatas y galeones antiguos; pero en materia de aeroplanos aún estaban en pañales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Milagrosamente nadie tuvo que volar de pie, pues era lo único que faltaba para parecerse a una guagua cubana de verdad. El "guagüero", o capitán de la nave, nos dio las gracias por haber seleccionado su línea para volar (yo más bien diría que para echar una buena carrerita) y nos recomendó apretarnos los cinturones, cosa que ya habíamos hecho por iniciativa propia, pues el avión empezó a dar una bueras zarandadas. Despegamos sin penas ni glorias rumbo a las Islas Británicas, con ese cansancio rico que deja tras sí una buena tanda de ejercicios, salpicada además por el sabor de la aventura. Pensándolo bien, aquellos ejercicios "aeróbicos" eran una terapia muy estimulante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;"Tengo tremendo dolor de ovarios", fue el comentario a modo de saludo que nos dispensó Carmen al pasar por nuestro lado con el carrito de comidas y bebidas, vistiendo esta vez su atuendo de aeromoza. La comida no está incluida en los pasajes de bajo costo, mas los viajeros pueden comprarla (a alto costo) en la cabina del avión. En nuestro caso, ya llevábamos suficiente "refrigerante" y nuestra nueva "socia aérea" nos facilitó gratis vasos con hielo. Las ocurrencias de Carmen cumplieron perfectamente el rol de entretenimiento de a bordo, por lo que no extrañamos los pequeños televisores que habitan normalmente en este tipo de nave. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aterrizamos entre carcajadas en el aeropuerto de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;London Stansted&lt;/i&gt;, también "muy céntrico" o "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;at the end of the world&lt;/i&gt;" como dijera un buen británico, pues queda a 60 kilómetros de la ciudad. Carmen "se tiró de la guagua andando" y le decía, en perfecto español, "silla" a los pasajeros a modo de despedida, en vez del consabido "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;see you&lt;/i&gt;" en inglés. Con nuestros bultos a rastras tomamos un tren, que luego de otra espera y 45 minutos de viaje nos devolvió al mundo civilizado. Por fin vimos la tierra prometida, al llegar cansados y contentos a la estación de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Liverpool Street&lt;/i&gt;, en Londres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Durante mi primer viaje a la capital británica, mi vista se concentró en los monumentos que la han hecho famosa mundialmente, como la torre del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Big Ben, Saint Paul Cathedral, Westminster Abbey&lt;/i&gt; o &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Trafalgar Square&lt;/i&gt;. Ahora en un segundo vistazo, más reposado y familiar, resaltaban los detalles de otros edificios no tan notables; pero que le dan una atmósfera muy especial a la urbe. Ese magnetismo tan singular se hace más evidente precisamente cuando la ciudad descansa y el bullicio de sus habitantes, los típicos autobuses de dos pisos y la actividad comercial ya no atrapan los sentidos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esta vez pude conocer más a fondo los barrios elegantes de Londres, pues mi "campamento" estaba en el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;West End&lt;/i&gt;, donde se concentran muchos de los grandes hoteles, centros comerciales, monumentos arquitectónicos y majestosos edificios de una construcción neoclásica muy impresionante. Sobre todo, me conmovieron las edificaciones de la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Regent Street&lt;/i&gt;, que parecen asistir todavía a un desfile de gala de principios del siglo XIX. Como estábamos a solo cinco minutos de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Piccadilly Circus&lt;/i&gt; y la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Oxford Street&lt;/i&gt;, salimos varias veces a caminar por las tiendas, digo "caminar" y no "comprar" porque los precios de la urbe más cara de Europa son impagables. Me pregunto cómo vivirá allí la gente que devenga un salario promedio más bajo que el de Alemania, pero debe afrontar precios entre tres y diez veces más altos que en el país germano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Me gustaba mucho caminar despacio por el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;West End&lt;/i&gt; cuando la noche cubre la ciudad con su oscuro manto, y los comercios y oficinas cierran sus puertas, las calles se vacían y el intenso tráfico disminuye considerablemente. Entonces los mismos edificios, ya vistos durante el día, se iluminan para tomar una nueva dimensión muy especial al mostrar su elegante arquitectura en todo su esplendor. Fue cuando descubrí esta faceta inesperada de Londres, y la majestuosidad de sus calles señoriales dejó en mí una profunda impresión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tuve la suerte de volver a saborear el verdadero verano inglés y sudar a raudales con temperaturas de hasta 27 grados. Pude ver la urbe en su mejor etapa, la que se encargó de no dejarme dormir esos cuatro días. Como estábamos también cerca de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Soho&lt;/i&gt;, el barrio cosmopolita de la capital, incursionábamos por las noches en la "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;night live&lt;/i&gt;" de la metrópoli inglesa y por el día fuimos a visitar algunos de los fabulosos museos que atesora la urbe.&lt;br /&gt;Disfrutamos en especial las pinturas de la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;National Gallery&lt;/i&gt;, la cual contaba en 1824 con solo 38 cuadros y exhibe hoy más de 2 000 obras. Este edificio, que preside la conocida &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Trafalgar Square&lt;/i&gt;, no es tan grande como el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Louvre&lt;/i&gt; parisino, más alberga una de las colecciones de arte europeo occidental más importantes del planeta. Allí se muestran, pinturas realmente impresionantes, organizadas en orden cronológico y por autores. ¡Al salir, dan ganas de regresar! Al igual que otros importantes museos de la ciudad más cara del Viejo Mundo, la entrada es gratis y el museo cubre sus gastos con las donaciones de los visitantes, del Club de Amigos de la Galería y de empresas patrocinadoras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;De forma similar se sustenta también la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tate Gallery&lt;/i&gt; o &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tate Britain&lt;/i&gt;, la cual visitamos al día siguiente. Esta institución debe su nombre a Henry Tate, un acaudalado comerciante azucarero que en el siglo XIX financió "dulcemente" la construcción del edificio y empezó a comprar cuadros de los pintores británicos más destacados de su época, hasta llegar a formar una de las colecciones más importantes del país. En 1897 la exposición fue abierta al público mostrando pinturas inglesas desde el siglo XVI hasta finales del siglo XIX. En la actualidad también ofrece una muestra internacional de arte contemporáneo. El muestrario continuó creciendo y recientemente fue abierta la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;New Tate Gallery&lt;/i&gt;, la cual yo ya había visitado en mi primer viaje. Allí se exhibe arte contemporáneo en lo que otrora fue la Central Eléctrica del centro de Londres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Quisimos también "hacerle la visita a la Reina" y ver una exposición en el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Buckingham Palace &lt;/i&gt;(Palacio Real), donde se podía entrar hasta en los salones de protocolo reales, pero había más de 2 000 personas aguardando en los alrededores del palacio, y en esas condiciones de "recibimiento masivo" decidimos desistir de la empresa y darle un poco de tranquilidad a su majestad.&lt;br /&gt;--- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Para el vuelo de regreso, tomamos de nuevo el tren, que nos trasladó a los exóticos parajes del aeropuerto de Stansted. Cuando nos acercamos, esta vez con antelación, a la puerta de salida, vimos que ya estaba abarrotada de pasajeros, aguardando desde hacía más de dos horas por el vuelo rumbo a Venecia. En la sala de espera imperaba de nuevo la impaciencia y la incertidumbre de una terminal de ómnibus cubana. Una atmósfera "religiosa" flotaba en el aire de aquel recinto casi eclesiástico, pues "solo Dios" sabía cuando saldría en avión, si es que salía. Cuando, por fin, la nave de Frankfurt asomó su nariz de metal en la pista del aeropuerto, fue desviado hacia Venecia por una de esas "decisiones celestiales" de la compañía. Creo que el Jefe de Tráfico de la aerolínea hizo muy bien en no hacer acto de presencia delante de nosotros, pues hubiera dado lugar al primer linchamiento en la historia de la aviación civil europea. A los "amables pasajeros" del vuelo a Frankfurt, nos mandaron para otra sala, donde tuvimos todo el tiempo del mundo para dedicarnos a la higiene mental y el instructivo pasatiempo de tratar de predecir el futuro, por lo que lamenté profundamente el no haber llevado conmigo una bola de cristal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por último, cuando el sueño y el cansancio ya habían empezado a lograr que sintiéramos las incómodas butacas de la sala de espera como mullidos colchones de plumas, anunciaron que nuestro vuelo saldría con "solo" dos horas de atraso. Esta vez, mejor entrenados en la lucha por la supervivencia, tuvimos más éxito en la carrera por los asientos. Quizás la debilidad y el abatimiento conspiraron contra la agilidad de los demás pasajeros a la hora del rápido abordaje; pero lo cierto es que volamos sentados junto a la ventanilla en la primera fila. El retrasado avión, en solo una hora, nos devolvió a nuestro "céntrico" aeropuerto de "Frankfurt-Hahn", perdido en medio de la geografía germana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entonces empezó otra carrera, no contra reloj, sino contra el sueño para llegar por fin a la ciudad (esta vez me refiero al Frankfurt "de verdad") antes que Alfonso, que iba al volante, se sintiera vencido por el cansancio. Como las carreteras del aeropuerto estaban desiertas, alejadas de todas las vías terrestres, fluviales, marítimas y ferrocarrileras del continente europeo, tuvimos por ello un regreso, si bien mucho más agotador, al menos mas rápido que la ida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Regresé a Colonia, mi querida &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Ciudad de los Locos&lt;/i&gt;,&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;al otro día. Muy temprano tomé el nuevo tren de ciencia-ficción ICE-3, que cubre los 250 kilómetros entre ambas ciudades en poco más de una hora. Reclinado en mi asiento, presa del cansancio, meditaba sobre un refrán criollo que enuncia: "Lo barato sale caro." Con esta "guagua de bajo costo" gastamos mucho más tiempo, dinero (y, sobre todo, nervios) que en un vuelo normal. Por eso, mientras casi "volaba" en el súper-expreso, a la fantástica velocidad de hasta 300 kilómetros por hora, llegué a una conclusión irrebatible: ¡La próxima vez, voy en tren a Londres! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Agosto 2002&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045244047693830?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045244047693830/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045244047693830' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045244047693830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045244047693830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2002/08/la-guagua-area-londres-2.html' title='LA GUAGUA AÉREA - Londres 2'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045107733355864</id><published>2002-06-10T02:36:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:38:15.666-08:00</updated><title type='text'>FUEGO EN EL CONVENTO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Dice&lt;/span&gt; un viejo refrán alemán que nunca se termina de aprender. Comprobé la verdad que encierran estas palabras en mi reciente visita a Amberes, la Ciudad de la Mano Cortada, adonde regresé para participar en la tradicional competencia de natación. Igual que el año pasado, luego del almuerzo de despedida, se organizó una excursión por la urbe para los atletas del evento deportivo. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Así volví a caminar las ya conocidas viejas calles del centro de la villa, más por compartir en la atmósfera alegre de nuestro grupo y del magnífico día con su radiante sol, que por creer descubrir en este nuevo paseo algo interesante o revelador. Amberes florecía bajo un cielo sin nubes y el ambiente tan agradable invitaba a este recorrido que yo creía simplemente una repetición de la vez anterior. Yo ya había visitado los principales museos de la ciudad, leído sobre la historia de esta capital, visitado sus plazas principales, y admirado sus edificios públicos y monumentos. No pretendía conocerlo todo sobre la segunda urbe más importante de Bélgica, pero sí pensaba que ya había visto lo más significativo de la metrópoli de la región de Flandes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Durante el trayecto pasamos por una pequeña callejuela en el centro de la otrora Zona de&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Intramuros de la villa. No tenía nada especial y por eso me asombró que nuestro guía se detuviera en la esquina para revelarnos algo. Más por disciplina que por interés me acerqué a oír la explicación que nos daba frente a una gran puerta construida en estilo barroco, sobre la que se vislumbraban estatuas de ángeles, arcángeles, sacerdotes y monjas. Se trataba de la entrada al convento de San Pablo, que data de la época en que Amberes estaba bajo la jurisdicción española. Para los reyes católicos de España la región tenía una doble importancia militar y religiosa, pues Flandes era entonces el último bastión católico en Europa. Más al norte y al este se extendían los países nórdicos de religión protestante. Por eso la comarca estaba protegida por una fuerte guarnición frente al mundo no católico, y por decreto real, se liberaron de pagar impuestos a los dueños de casas que mostraran estampas católicas en sus fachadas, muchas de las cuales se conservan hoy en día. Además, se erigieron numerosos templos e instalaciones religiosas en la ciudad, entre ellas, este convento de la orden de los Dominicos. La primera iglesia en este lugar se construyó en 1276. Producto de las crecidas del río Escalda, que entonces aún estaba limpio, en 1734 se terminó una ampliación con un piso más elevado, donde los muebles barrocos se conjugan magistralmente con la arquitectura gótica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La orden hizo decorar fastuosamente esta&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;"Joya Barroca en un Joyero Gótico". En sus paredes se colgaron cuadros pintados especialmente para el convento de San Pablo por Rubens, Jordaens, Van Dyck y otros famosos maestros de Amberes. La nave principal del templo pronto se convirtió en una de las más lujosamente engalanadas de todo el país. Mientras tanto la orden de los Dominicos, al principio muy tolerante y benévola, se fue tornando más conservadora y estricta bajo la regencia de una nueva monja a finales del siglo XVI. En 1776 los franceses, convertidos en nuevos señores de la comarca, cerraron el monasterio, pero la iglesia siguió funcionando como una nueva parroquia de la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El convento de San Pablo y su iglesia están situados en una zona muy cercana al puerto de Amberes, uno de los más significativos del mundo en aquel entonces, el cual no ha perdido su importancia hoy día. Como un fenómeno típico de estos grandes ancladeros, en sus inmediaciones surgen las llamadas "zonas de tolerancia", donde los marineros salen a divertirse luego de sus largas travesías, y abundan los bares, las tabernas y los burdeles. Con el tiempo la zona de los prostíbulos se fue extendiendo de tal modo que el convento colindaba con el barrio erótico de la ciudad, y en la misma calle en que se levantaba una de las iglesias más ricamente decoradas de Bélgica, los hombres de mar y las comerciantes de belleza cometían todo tipo de pecados carnales, en pleno ejercicio de uno de los más viejos oficios de la humanidad. &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;Esta situación creó no pocas desavenencias entre el convento y sus vecinos de la "vida alegre". Por la noche la calle era el antro del pecado infernal y por el día el centro de la virtud celestial. Mientras las campanas del convento llamaban a misa en la lujosa iglesia que supo conservar una singular Atmósfera Hispánica a través de los siglos, los bares y prostíbulos&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;crecían en sus alrededores como hongos después de la lluvia. Las contradicciones entre las monjas y las prostitutas parecían no tener fin... hasta un día de 1968.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las añejas vigas medievales que sostenían el techo del convento se incendiaron de manera inexplicable. Pronto la cúpula de la iglesia fue pasto de las llamas, que se esparcieron como un rayo por todo el techo hasta el campanario. La madera ardiendo no fue capaz de seguir soportando la pesada campana mayor de la iglesia, y esta se desplomó cayendo en medio de la sala principal del templo secundada por una nube de cenizas, humo, polvo y escombros. Pese a la rápida acción de los bomberos, el fuego se adueñó del edificio y las valiosas obras de arte que atesoraba la lujosa iglesia, parecían perderse para siempre lamidas por las llamas. En ese momento los pobladores de la "zona de tolerancia" irrumpieron en la iglesia. Las mesalinas y los borrachines interrumpieron sus "labores habituales" para sacar las obras de arte. Arriesgando su propia vida, las prostitutas cargaban los cuadros de pintores famosos y los marineros estibaban las pesadas estatuas de mármol. Otros arrancaron de las llamaradas numerosas figuras talladas en maderas preciosas y los lujosos adornos de las columnas de la nave principal. &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;Luego de apagado el fuego, TODAS las obras de arte fueron devueltas al convento. El edifico sufrió enormes destrozos, pero sus tesoros fueron rescatados en el último minuto. Algunas pesadas estatuas fueron dañadas en las prisas de la evacuación, pero todas pudieron ser restauradas. Nuevas vigas fueron colocadas como sostén del techo, la inmensa campana volvió a ocupar su lugar original sobre los tejados del centro de la villa y Amberes recuperó su iglesia dominica en las inmediaciones del puerto. Luego de una costosa y larga reparación, el recinto recobró su esplendor original y su Atmósfera Hispánica para el disfrute de las nuevas oleadas de creyentes y visitantes. Cuando pisamos hoy las losas de la vieja iglesia, cuesta trabajo creer que el edificio fue víctima de tal incendio demoledor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Desde entonces no importa a qué oficios se dediquen ciertas mujeres por las noches, ni qué misas católicas efectúen otras por el día. Frente a la entrada principal de la iglesia abre hoy sus puertas una tienda erótica, no lejos de allí circulan los marineros de noche con unas copas de más por los bares del puerto, y cuando aún no han desaparecido de la vista los vitrales de la iglesia, pueden verse improvisadas vidrieras, donde hermosas traficantes de placer exhiben sus encantos a los paseantes. Junto a la esquina con la puerta barroca, donde nosotros&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;escuchamos la explicación de nuestro guía, florecía un parque bajo los colores del verano belga y unas cuadras más allá se percibía el transitar de los barcos del puerto. Hoy, ambos bandos viven en armonía. La iglesia organiza planes de ayuda social entre las "chicas alegres" del puerto, y los vecinos del barrio siguen acudiendo a misa y admirando los tesoros del convento. Dicen que muchos marineros antes de zarpar a la mar, acuden al altar a pedir buenaventura para sus travesías y que al amanecer las primeras creyentes que visitan el templo son precisamente las prostitutas. Luego de una noche lujuria, vienen a ponerles una vela a los santos para que las absuelvan de los pecados cometidos la noche anterior... &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;Y yo seguí paseando con mi grupo de nadadores por esta callejuela de la tolerancia que ya les pertenece a todos por igual, donde caminan codo con codo feligreses y marineros, monjas y prostitutas, santos y&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;pecadores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-FAMILY: Times; mso-ansi-language: ESfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Junio del 2002&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="StandardWeb1" style="MARGIN: auto 0cm; TEXT-INDENT: 27pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045107733355864?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045107733355864/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045107733355864' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045107733355864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045107733355864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2002/06/fuego-en-el-convento.html' title='FUEGO EN EL CONVENTO'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045087429867338</id><published>2002-06-10T02:32:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:36:20.720-08:00</updated><title type='text'>LA CUIDAD DE LA MANO CORTADA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Según&lt;/span&gt; una vieja&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;leyenda, en un refugio a orillas del río Escalda en el norte de Bélgica, vivía en los tiempos de Julio Cesar un gigante llamado Antigoon. El malvado grandulón obligaba a los barqueros que cruzaban el río a pagarle un alto impuesto y si algún barquero no podía pagarle, le cortaba una mano y la tiraba al río. Así se impuso esta oprobiosa rutina, hasta que un día el capitán romano Salvius Brabo se revelo contra el gigante. Luego de una gran batalla, como siempre pasa en todas las leyendas, el valiente guerrero logró vencer a Antigoon y le cortó una mano al gigante y la tiró al río…&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;¡Bravo por Brabo! De allí surgió el nombre de Amberes, que en la lengua local se escribe&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: DE"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: DE"&gt;Antwerpen&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;: “&lt;i&gt;Hand&lt;/i&gt;” (mano) y “&lt;i&gt;werpen&lt;/i&gt;” (arrojar). Existen por supuestos otras conjeturas respecto al origen del nombre de la cuidad; pero como esta es la más seductora, ha terminado por ser la “oficial”. Por eso en el centro de la plaza mayor de la villa, frente al Ayuntamiento, se levanta una monumental fuerte en la que vemos a Brabo en el momento en que tira la recién cortada mano de Antigoon.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;A esta ciudad de “manos tiradas” arribamos en una soleada tarde de un viernes veraniego, para participar en una competencia de natación. Yo tenia mucho interés en conocer la ciudad más importante de Flandes. Cerca del 60% de los belgas son flamencos y el idioma que hablan no es el francés, sino un dialecto muy similar al holandés. La primera vez que oí hablar de algo relativo a esta región, no fue en una guía turística ni en una clase de historia, sino en el Zoológico de La Habana. Cuando era un niño aún, me llevaron a ver a “los flamencos”, esas exóticas aves tropicales que fueron bautizadas por los conquistadores españoles en América con este curioso nombre, quizás porque Flandes también fue conquistada por los españoles durante el siglo XVI. Aún hoy los habitantes de Amberes se auto titulan “&lt;i&gt;Sinjoren&lt;/i&gt;”, que viene de “Señores” en español y recuerda el aire señorial que impregnaba la cuidad durante esos años. Ya siendo un adulto supe que la “rumba flamenca” que bailaban los ibéricos, también le debe su nombre a la remota región belga y que quizás halla una relación entre la curiosa costumbre que tienen estas aves de pararse en una sola pata y las poses de los bailadores en dicha rumba. En todo caso Flandes se grabó para siempre en mi memoria de adolescente como un país de leyendas, al yo leer las aventuras del Corsario Negro de Emilio Salgary. Precisamente en Flandes ocurren episodios muy importantes de este clásico de la literatura juvenil universal y que no voy a narrar aquí, para que los curiosos se embullen a leer libro de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Luego de registrarnos para nuestra competencia de natación, pudimos dar una vuelta por las inmediaciones y así admirar las bellas casas de finales del siglo XIX y principios del XX el barrio de “&lt;i&gt;Leopold&lt;/i&gt;”, con una fascinante arquitectura “&lt;i&gt;Art Novo&lt;/i&gt;”. Cada una de las residencias a lo largo de la calle, tiene su identidad propia y al mismo tiempo guarda una gran armonía con las líneas de sus vecinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Durante todo el sábado estuvimos recluidos en la piscina. Nos sumergimos en ese mundo de cronómetros, arrancadas, victorias, árbitros, medallas, reveses, silbatos, brazadas, esfuerzos por encima y por debajo del agua, desconsuelos y diplomas, todo salpicado por el incesante murmullo y los gritos propios de un evento de este tipo. Pero el domingo después del desayuno- almuerzo en un lujoso hotel del centro, nos dieron, al igual que en la competencia de&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;París, una excursión por la cuidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Así conocimos que las lagunas de los bellos parques del centro de la metrópolis flamenca no son mas que las “nietas” de los fosos de las fortalezas medievales que protegieron la ciudad hasta el siglo XVI, la época de oro de la cuidad. También visitamos el barrio judío y las famosas “bolsas de diamantes” de Amberes, que le han dado un gran renombre a la urbe, conocida también&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;como “La Cuidad de los Diamantes”. Desde le siglo XV la industria del diamante en Amberes, en manos de los judíos que allí habitan, es una de las más importantes del mundo y alcanza un volumen de venta de unos 23 mil millones de dólares anuales y un 7% de la exportaciones Belgas. Esta es una de las actividades económicas más importantes de la metrópolis flamenca, junto con el comercio de su puerto (el tercero más grande del mundo), la moda y el turismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En esta relativamente desconocida población europea, la palabra “MODA”, se escribe en mayúsculas. A tal punto llega la influencia de la moda en la vida de Amberes, que desde mayo hasta octubre de este año, se desarrolla en toda la cuidad una jornada especial de la moda. Por eso Amberes nos recibió con muchos de sus principales edificios cubiertos parcialmente con enormes lienzos en colores fosforescentes y en el tope del rascacielos mas alto de la cuidad fue colocada una gigantesca &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;“A” (de “Amberes”) que incluso le gana en altura a los 132 metros de la torre de la catedral, el edificio más alto de la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El esplendor de la arquitectura gótica, barroca y clásica de los edificios públicos de la urbe y sus fachadas ricamente engalanadas, señalan el esplendor económico que vivió la ciudad antaño y que transciende hasta nuestros días. La famosa Catedral, construida a lo largo de 2 siglos es el edificio más llamativo de la metrópolis y el mayor imán para los visitantes. Pero quizás la muestra más sobresaliente de la unión del pasado, el presente y el futuro de Amberes, sea la estación de trenes. El grandioso edificio, cuya gigantesca cúpula&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;sobresale en el centro de la ciudad, fue mandado expresamente a construir por el rey belga en el siglo XIX de forma muy pomposa, para darle un valor muy especial al lugar en la época en que el ferrocarril era el principal medio de comunicación en Europa. Hoy la estación se encuentra en reconstrucción, no tanto para reparar su bella arquitectura, sino para la construcción de túneles especiales bajo la misma, por donde circularan los &lt;i&gt;TGV&lt;/i&gt; franceses (Tren de Gran Velocidad) que cubren la ruta París- Amsterdam.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Amberes es además la cuidad de Rubens. Aquí vivió gran parte de su vida y realizó la mayoría de sus obras el mundialmente famoso pintor, el cual compró una casa en el centro de la cuidad. Allí instaló su residencia y su atelier de trabajo. Luego de una minuciosa restauración de la casa y su hermoso jardín interior (diseñado por el propio Rubens), el recinto fue abierto al público en forma de un interesante museo. Pero la exhibición más grande e importante de Flandes es el Museo Real de Bellas Artes, un impresionante edifico del siglo XIX que atesora 500 años de pintura flamenca. Me llamó mucho la atención que en época tan temprana la cuidad emprendiera tan grandes esfuerzos por conservar la cultura de esta legendaria región del país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al regresar, comprendí que la leyenda de la mano cortada no es mas que una de las miles de historias que se pueden hacer sobre la urbe flamenca. No obstante; aunque llegué en calidad de nadador a la hermosa cuidad de los diamantes, ni me paso por la mente tirarme a nadar al río Escalda, no tanto porque el agua estuviese fría, sino para evitar, por si acaso, un encuentro con la mano flotante del gigante Antigoon o de algunas de sus presuntas víctimas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Junio del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045087429867338?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045087429867338/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045087429867338' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045087429867338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045087429867338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2002/06/la-cuidad-de-la-mano-cortada.html' title='LA CUIDAD DE LA MANO CORTADA'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045186843341481</id><published>2001-08-10T02:49:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:51:47.696-08:00</updated><title type='text'>LA ISLA SIN NOCHE - Ibiza3</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:180%;"&gt;-¡&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Aquí&lt;/span&gt; no hay noche! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esa fue la primera definición de Formentera que me dio uno de los dos amigos españoles con los que un día me aventuré a explorar la "hermana menor" de Ibiza. Por supuesto que la afirmación de mi acompañante no significaba que el astro rey nunca se posara debajo del horizonte en esta pequeña ínsula, que, al mismo tiempo, es la más chica de las Islas Baleares. Solo quería decir que, comparada con la vida nocturna de su "hermana mayor", esta isla triangular tenía muy poco que ofrecer. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Junto con Ibiza y otros cayos adyacentes, Formentera forma parte del Archipiélago de las Pitiusas (nombre derivado de los pinares típicos de esta zona). La cercanía entre ambas islas es tal, que las siluetas de Formentera se divisan con nitidez desde la punta de las salinas del sur de Ibiza. Incluso me pregunto si hasta ahora no ha existido un proyecto de construir un puente entre ellas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al puerto de La Savina, en Formentera, se llega en barco, luego de una travesía de apenas 25 minutos desde Eivissa. Allí alquilamos un auto para explorar esta islilla triangular de solo 20 kilómetros de largo y 80 de perímetro, y cuya figura en el mapa se me antoja como un diminuto zapato de tacón clavado en el Mediterráneo occidental. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Es impresionante como cambia la geografía dentro de tan poco territorio. Si al nordeste la costa es baja, con lagunas y playas de gran belleza, en la parte sudoeste se alzan impresionantes farallones. Me fascinaron los acantilados sobre los cuales se erige el faro de La Mola, en una de las "puntas" del triángulo insular. El rojo de las rocas calizas de los empinados farallones, contrasta con el azul del mar sereno que se confunde con el cielo, pues, a pesar del buen tiempo y de la considerable altura del farallón en esa parte de la isla, no pudimos observar claramente el horizonte. Este precipicio junto al mar ejerció en mí un magnetismo inexplicable, donde se combinaban la sensación de vértigo por un lado, y la fascinación de la altura y el paisaje tan extraordinario por el otro. En el camino hacia La Mola, hicimos un alto en el restaurante El Mirador. Allí se disfruta de un espectacular panorama de la isla, y me asombró ver como se extendía en la perspectiva una recta franja de tierra con playas a ambos lados, como si fuera una espada de doble filo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La segunda "punta" del triángulo es el Cabo de Barbaria, formado igualmente por acantilados y en el que también se levanta un faro. Si bien aquí la altura de los farallones no es tan espectacular como en La Mola, tiene la atracción de una cueva que permite descender un poco por los acantilados. Allí descubrimos hasta huesos y piel de cordero, posibles restos de alguna presa de las águilas ibéricas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En la "punta" noreste del triángulo, transitamos por un camino sin asfalto que desemboca en una hermosa playa, cuya sinfonía de azules me hizo recordar a Varadero en Cuba por la finura de sus blancas arenas y la transparencia de sus aguas. ¡Nunca pensé encontrarme una playa así en el Mediterráneo! Allí también había varios yates anclados que venían por el día desde Ibiza a disfrutar de las bellezas de Formentera. En ese paraíso terrenal que contrasta en su tranquilidad con la burbujeante Ibiza, nos tumbamos al sol y nos entregamos al ocio de disfrutar la hermosura del entorno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Regresamos en barco al atardecer, cuando ya el sol empezaba a soltar destellos rojizos sobre la línea del horizonte. Avanzábamos dentro de una gran estela de espuma blanca sobre las aguas azules a modo de una singular "autopista acuática", por la que circulaban en una dirección cientos de barcos de todos los modelos y tamaños. Todos regresaban a Ibiza ante la inminente entrada de la noche. En nuestro barco viajaban ibicencos que tornaban a casa luego de un día de trabajo en Formentera, visitantes que, igual que nosotros, habían venido a explorar la isla durante el día, y turistas asentados en Formentera que, quizás huyendo de la "falta de noche" en la pequeña ínsula, iban a disfrutar de la famosa vida nocturna de Ibiza y no regresarían a sus hoteles hasta el otro día por la mañana. Mientras nos alejábamos de Formentera y sus contornos se hacían más borrosos en el horizonte lleno de púrpuras, un solo pensamiento rondaba mi cabeza: puede ser que la isla no tenga noche,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;pero, en todo caso, el día es maravilloso... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Agosto del 2001&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045186843341481?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045186843341481/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045186843341481' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045186843341481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045186843341481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/08/la-isla-sin-noche-ibiza3.html' title='LA ISLA SIN NOCHE - Ibiza3'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045171596483667</id><published>2001-08-10T02:47:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:49:30.270-08:00</updated><title type='text'>OTRA DIMENSIÓN DEL TIEMPO -Ibiza 2</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Una&lt;/span&gt; de las cosas que más me llamó la atención en Ibiza, fue que los relojes parecen mover sus manecillas en un ritmo distinto al resto del planeta. Incluso, los conceptos de “temprano” y “tarde” adquieren un matiz diferente en la pequeña isla, donde lo mismo se puede ir a “discotequear” a las 10 de mañana que salir de compras a las 12 de la noche. El atardecer quizás es el único momento del día que queda invariable, pero puede ser usado para ver la puesta del Sol en el conocido Café del Mar, regresar a esa hora de la playa, ir a cenar o, simplemente, dormir una “siesta”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Es muy interesante observar cómo las calles de Eivissa cambian drásticamente sus tonalidades, ruidos y colores durante el día. El mayor tráfico insular se siente a las 7:30 de la mañana, pues convergen los ibicencos que van para sus trabajos y los turistas que regresan de las discotecas. Con la salida del Sol, se empiezan a acomodar las terrazas de algunos restaurantes y cafés que ofrecen desayunos a los madrugadores y a los trasnochadores por igual, y el puerto se llena del bullicio de las sirenas y los motores de los barcos que atracan para llevar pasajeros a la vecina Formentera, a otras islas Baleares o hasta Barcelona y los puertos de tierra firme. Algunos comercios se aventuran a desplegar sus toldos por la mañana e intentan seducir a los primeros compradores del día, a medida que el sol avanza sobre la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero al irrumpir el bochorno del mediodía y los rayos solares caer como plomo sobre el asfalto durante varias horas, las callejuelas se vuelven desiertas. Es la hora en que cierran los comercios, los ibicencos duermen su siesta tradicional y apenas se ve fluir la vida en ese “pueblo embrujado”. ¡Es increíble pensar que dentro de unas horas, esas calles desiertas estarán llenas de paseantes! Cuando es tanta la luz vertida sobre las blancas paredes del paisaje urbano, que hiere la vista, un aire denso lo cubre todo y hay que escapar a las playas para huir de la ciudad fantasma de aceras desnudas o retirarse al frescor y la sombra de los interiores. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Solo a partir de las 3 de la tarde se reanima la vida dentro de las callejuelas. Luego del letargo del mediodía, los comercios vuelven a abrir sus puertas lentamente, y después del atardecer, la vida urbana alcanza su máximo esplendor y se desbordan sus calles. Con la puesta del sol, cuando la mayoría de los barcos ha regresado al puerto, los restaurantes y cafés se atestan de comensales y bebedores, que rumiando una ininteligible mezcla de idiomas europeos, se disponen a cenar, charlar o simplemente tomar algo refrescante después del caluroso día. Los negocios siguen abiertos hasta la madrugada para acoger a toda esa marea de curiosos compradores que afluye por doquier y no cesa de husmear en una oferta tan variopinta que incluye desde antiguas cerámicas hasta estrafalarias gafas de sol... ¡que se usan de noche!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cerca de la medianoche, los bares son invadidos por los festejantes en embrión, quienes, después de unas cuantas copas, parten hacia las discotecas alrededor de las tres de la mañana. Entonces estos “Templos del Baile” abren sus puertas y despiden miles de decibeles de música desde sus altavoces. Las grandes discotecas de Ibiza organizan cada noche una fiesta distinta y, en contraste con el resto del mundo, la noche del sábado es la más “floja” de la semana. Esas celebraciones, que acogen a miles de bailadores cada una, son toda una floreciente y lucrativa industria, a tal punto que la discoteca más grande del mundo no esta en ningunas de las grandes urbes del planeta, sino precisamente en esta minúscula isla. Las entradas son vendidas a precios exorbitantes que oscilaban entre las 5000 y las 8000 pesetas (40$). Por suerte yo pude siempre entrar gratis a los grandes bailes, pues invariablemente repartían algunas entradas con anterioridad en una extravagante y curiosa peregrinación de publicidad que hacen los organizadores por los bares de la ciudad en las primeras horas de la madrugada. En estas promociones, los bailarines de las fiestas van exhibiendo trajes fantasiosos y exóticos. Otras veces me anotaron en listas especiales para invitados y también tuve la gran suerte de que una amiga (a quien apodé “&lt;i&gt;La&lt;/i&gt; &lt;i&gt;First Lady&lt;/i&gt;”, pues todas las puertas se abrían a su paso) me entraba gratis y sin cola cuando lo de conseguir entradas se tornaba imposible. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pude observar una de las famosas “Fiestas de Espuma” de Ibiza; pero me alegré de seguir el consejo de mi amiga de no meterme a bailar entre las blancas burbujas, que son hechas con productos químicos. Para quitarles la espuma a los bailadores de esta fiesta, montaron a la salida de la discoteca un túnel con duchas y ventiladores, parecido a donde se friegan los autos en una gasolinera. La &lt;i&gt;First Lady&lt;/i&gt; bautizó el invento como “&lt;i&gt;El Lava-Ingleses&lt;/i&gt;”, porque la mayoría de los “espumados” eran turistas extranjeros. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las discotecas nocturnas duran hasta las 8 de la mañana, pero otras abren sus puestas a esa hora para los bailadores insaciables. Una vez seguí festejando en una de esas discotecas mañaneras, y producto de la buena música y el ambiente tan agradable, estuve bailando hasta las 3 de la tarde, para romper, con estas 12 horas de baile ininterrumpido, mi récord anterior de 10 horas establecido en Río de Janeiro. En la fiesta muchos me miraban como si yo fuera un bicho raro, pues era uno de los pocos que se habían sumergido en aquel maratón bailable sin haber tomado ningún tipo de droga. Creo que estas son el gran mercado oculto de Ibiza. Las venden a todas horas y en todos lados; pero en especial en los bailes. Incluso a mí, que no las tomo, me las propusieron abiertamente en varias ocasiones, pues constituyen una especie de “moda” en las discotecas ibicencas que les permiten a los bailadores continuar celebrando durante tanto tiempo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las fiestas pueden prolongarse tanto, que el día de mi regreso, cuando tomaba mi vuelo de las ocho de la noche, observé que había una discoteca que a esa hora aún no había cerrado sus puertas. En otras ocasiones, al salir de los bailes al amanecer, cuando el tráfico ibicenco tomaba su mayor calibre, nos íbamos a desayunar al “café de los trasnochadores”, y luego de una breve siesta, nos bañábamos en la playa o salíamos de excursión por los alrededores. ¿Y el tiempo para el sueño? Eso no estaba en el programa, pues la noche en Ibiza no se hizo para dormir. Se pernoctaba cuando se podía o el cansancio nos obligaba a hacer una pequeña pausa para continuar al ritmo de la isla, ya fuera “ahora” o “después”... De todas formas, los términos de “temprano” y “tarde” allí carecen de todo significado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Agosto del 2001&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045171596483667?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045171596483667/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045171596483667' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045171596483667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045171596483667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/08/otra-dimensin-del-tiempo-ibiza-2.html' title='OTRA DIMENSIÓN DEL TIEMPO -Ibiza 2'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045156331345305</id><published>2001-08-10T02:44:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:46:57.200-08:00</updated><title type='text'>EIVISSA: FIESTA PERMANENTE -1</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;-No&lt;/span&gt; es solo una isla. ¡Es un mundo aparte! -me explicó un amigo alemán cuando yo paseaba por primera vez por las principales calles de la ciudad-. En Ibiza puede pasar cualquier cosa a cualquier hora del día. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Y tenía razón. En la "Isla Blanca", la tercera en tamaño de las Islas Baleares -y la segunda en flujo turístico- el día y la noche se confunden de modo sorprendente, en un lugar donde siempre se escucha música durante toda la temporada veraniega, que aquí dura desde Semana Santa hasta principios de octubre. Luego, Ibiza queda sumida en su letargo invernal; mas en el verano el aeropuerto de este pedazo de tierra, apenas perceptible en los mapas, tiene un tráfico impresionante. Oleadas de jóvenes (y otros que quieren seguir siéndolo) de todos los rincones de Europa, vienen fascinados por la fama internacional que ha ganado como centro de diversiones ininterrumpidas. Incluso, muchos estudiantes buscan aquí un empleo durante el verano y, de esa forma, se financian sus vacaciones. Quizás por eso se oye por doquier hablar el español con los más disímiles acentos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Aunque el pintoresco casco histórico, coronado por el campanario de la Catedral de "Eivissa", como llaman los nativos en la lengua local a la capital, fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, la inmensa mayoría de los visitantes no vienen atraídos por la maravillosa y variopinta arquitectura local, donde dejaron sus huellas los fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos, musulmanes y, más recientemente, los españoles. Vienen a disfrutar del cálido sol de la isla, el azul de sus playas mediterráneas, la transparencia del agua de sus caletas y sobre todo de su vida nocturna. Su noche puede durar las 24 horas y el gran imán son sus centros nocturnos donde nativos y extranjeros van a disfrutar de los espectáculos, los efectos especiales y la buena música. ¡Ah! ¡La música! Las melodías discotequeras de aquí han alcanzado fama internacional y creo que no exagero al afirmar que son el principal renglón exportable local. Dondequiera se venden grabaciones con un toque muy peculiar de "&lt;i&gt;Ibiza mix&lt;/i&gt;", y de hecho, lo que me llevé a casa como recuerdo de mis vacaciones veraniegas no fueron artesanías locales, sino CDs ibicencos para mí y mi sobrina. Hay una cierta ironía y coincidencia, a la vez, al llamar una de las fiestas de las grandes discos locales "&lt;i&gt;The Ministry of Sound&lt;/i&gt;". En realidad, pudiera haber aquí todo un ministerio ocupándose del sonido en esa "Potencia Musical Europea", donde las discotecas y fiestas son catapultadas al rango de atracción turística y los DJs (musicalizadores) gozan del estatus de estrellas de cine. Al mismo tiempo, Ibiza es punto de convergencia obligado para los DJs europeos y todo lo que brilla, o quiere brillar, en el mundo discotequero. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero: ¿&lt;b&gt;Por qué Ibiza&lt;/b&gt;? -me preguntaba a mí mismo desde mi llegada- ¿Cómo fue que esta diminuta ínsula, clavada en el corazón del Mediterráneo occidental, se convirtió en la "metrópoli nocturna" de las vacaciones europeas? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;La respuesta se remonta al Gobierno de Franco en España. Durante esos años las Baleares quedaron abandonadas a su suerte y en los 60 se asentó en Ibiza una comunidad &lt;i&gt;hippie&lt;/i&gt;, que todavía hoy existe. También "emigraron" muchos escritores, pintores, diseñadores y artistas en busca de un sitio donde encauzar sus inquietudes intelectuales y artísticas. Así fue como adquirió ese aire bohemio, cosmopolita, abierto y tolerante que se respira hoy día. Aquí se han asentado y/o vienen a veranear artistas, modistos famosos y personalidades del mundo de la farándula, atraídos no solamente por el poder respirar a pleno pulmón el aire salobre del Mediterráneo sino por el mosaico de culturas y tendencias que la isla ofrece. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Nunca en mi vida yo había visto gentes tan diferentes y extravagantes bajo un mismo techo, ni un sitio donde estuvieran tan unidos la tradición y el libertinaje. Junto a los mercados de usanza centenaria, en los que los nativos venden sus productos agrícolas como lo hacían sus antepasados, cohabitan tiendas de productos esotéricos, modas de las más disímiles corrientes, comercios donde lo mismo se puede comprar adornos plásticos que curiosos accesorios y las joyas más impensables. Florecen los negocios de hacer tatuajes y colocar &lt;i&gt;piercing&lt;/i&gt; (argollas y aretes) en las partes más imposibles del cuerpo humano. En las laberínticas calles de la parte vieja de la ciudad, los bares excéntricos lidian con restaurantes elegantes de una forma totalmente pacífica y normal. Ibiza tiene para todos los&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;gustos y tendencias, agrupados en un reducido espacio, en el que cada cual se divierte a su manera sin molestar al de al lado. Esa diversidad quizás sea el secreto del éxito turístico y la magia que hace a la isla tan atractiva para un amplio público. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Parece que allí la filosofía que imperante es "vive y deja vivir", y eso la convierte en una gran escuela de tolerancia. Por las estrechas callejuelas se ven codo con codo los campesinos nativos, familias de turistas extranjeros con sus niños y las "pepillas locas" de toda Europa, sin molestarse mutuamente, ni irritarles a los unos la presencia de los otros. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Esa forma de ver la vida me la confirmó una abuela ibicenca, de unos 70 años, que conocí una mañana cuando yo regresaba de mis andanzas nocturnas. Ella estaba sentada en una parada de autobús. Sus manos, encogidas por los años y los múltiples trabajos realizados en su vida, sostenían un bulto con comestibles. Su rostro tranquilo, también cruzado de arrugas, armonizaba de alguna forma con la dulzura del azul de sus ojos. Sus blancas canas y sus facciones de quien no miente, me recordaron mucho a mi abuela materna. Me contó que ella había nacido en el seno de una familia campesina en la playa de Bossa, a solo unos metros de donde se alza hoy una de las grandes discotecas de Ibiza. Desde niña había laborado en el campo y su difunto esposo trabajó muy duro toda su vida en las salinas del sur de la isla. A veces, él dormía a ras de suelo, sin ir a casa, en las épocas de mucho trabajo en las recogidas salineras. Ella, cuando empezó la avalancha turística en los años 70, dejó la ruda labor del campo y comenzó de auxiliar de limpieza en el nuevo aeropuerto, luego en un banco y más tarde en las oficinas de la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;-¿Y no le molesta ese enjambre de turistas por doquier y a todas horas? -le pregunté, poniendo el dedo en la llaga. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Me miró muy fijamente con sus serenos ojos azules y sin pensarlo dos veces me respondió: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;-Gracias al turismo yo pude dejar el trabajo en el campo, aunque nunca estudié. Mi esposo quiso seguir trabajando en las salinas, que cuando yo nací eran casi la única fuente de empleo en la isla; pero mi hijo y mi nuera tienen un bar donde venden refrescos a los extranjeros. Si no existiese turismo, no se hubieran construido tantos edificios y hoteles. Ningún visitante me ha molestado nunca, y ahora estoy contenta de saber que mis nietos no tendrán que trabajar cargando sacos de sal. Ellos tendrán en el futuro una vida mejor. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Agosto del 2001&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045156331345305?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045156331345305/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045156331345305' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045156331345305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045156331345305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/08/eivissa-fiesta-permanente-1.html' title='EIVISSA: FIESTA PERMANENTE -1'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045144719048297</id><published>2001-08-10T02:41:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:44:18.820-08:00</updated><title type='text'>OCÉANO INMOBILIARIO</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;- Me&lt;/span&gt; hace el favor de firmar aquí. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El notario me extendió la amplia hoja blanca, y me señaló con sus dedos finos y arrugados el espacio vacío sobre el lugar donde estaba escrito mi nombre en letras impresas. Luego de yo haber firmado, lo hizo él también, y mientras observaba con cierto asombro el inusual trazo de mi firma, me comentó: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;-Este contrato firmado lo convierte a usted en el comprador oficial del apartamento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Así de sencillo, o de complicado, con aquel garabato azul oscuro sobre el blanco papel terminaban varias semanas de interminables tribulaciones inmobiliarias para la búsqueda y captura de mis cuatro paredes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En mi caso particular, según las leyes alemanas, la única forma legal que tengo de ahorrar impuestos es comprando un apartamento, no para vivirlo, sino para alquilarlo. Una inversión de ese calibre presupone una gran responsabilidad y, sobre todo, conlleva grandes riesgos. Después de pensarlo con calma y sopesar los pro y los contra, decidí lanzarme a buscar un apartamento dentro del océano de ofertas inmobiliarias de Colonia. Ese es un mar poblado de "tiburones", y para nadar con buena suerte entre sus turbulentas aguas, hay que saber lidiar con toda esa&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;fauna marina de corredores de bolsa, intermediarios, asesores financieros, banqueros, arrendadores, propietarios, gerentes, prestamistas y oportunistas de todo tipo, disfrazados de "especialistas" de lo sea. Mientras los pulpos de las entidades bancarias y de marketing extienden sus tentáculos por doquier, los "peces gordos" del negocio nadan libremente dentro de ese océano inmobiliario "como pez en el agua" (y valga la redundancia), siempre tras la respetable fachada de cuello y corbata. Se hace muy difícil encontrar una relación precio-calidad adecuada dentro de ese laberinto submarino y por eso recurrí al método poco convencional de consultar a todo el mundo sobre el asunto. Hablé con amigos y enemigos conocidos y desconocidos, alquiladores y&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;alquilados, alemanes y extranjeros y creo que hubiese hablado hasta con un extraterrestre si se cruza en mi camino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Las primeras inmersiones en aquel océano inmobiliario, lleno de intrigas e intereses ocultos, no fueron exitosas. Aparentemente se habían disparado los precios de bienes raíces de manera alarmante y, por otro lado, los bancos tratan siempre de sacarle el jugo a todo cliente que cae en sus poderosos tentáculos. Pero los buches de agua salada que tragué al principio, me sirvieron para observar qué era lo que en realidad se movía debajo de la superficie y detectar los hilos invisibles que mueven el complejo mecanismo del negocio de bienes raíces. Poco a poco, con ayuda desinteresada de buenos amigos y poniendo a un lado a otros que resultaron ser no tan desinteresados, me labré mi propio camino. La más inesperada y efectiva de esas ayudas, la recibí de mi vecino de los altos. Nosotros, en realidad, no teníamos una amistad estrecha, y un día que coincidimos causalmente en la escalera, le relaté de mis tribulaciones inmobiliarias y él me contó que trabajaba precisamente en ese ramo; pero en otra ciudad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Junto con un amigo, que es propietario de varios apartamentos, y mi vecino de los altos, empecé a analizar todas las ofertas que llegaban a mis manos y a "filtrar" las más ventajosas, como cuando se cuela la arena haciéndola pasar por diversas mallas. Al final quedaron cuatro apartamentos en el estrecho círculo de los "felices elegidos", luego de haber rastreado las reservas de toda Colonia y haber zapateado media ciudad, visitado edificios y comparado proposiciones. Dentro de esos cuatro apartamentos, el que más me llamó la atención era uno propiedad de un italiano de Sicilia, con más pinta de mafioso que de otra cosa. Es un apartamento de dos pisos en una calle muy concurrida y al mismo tiempo muy tranquila y muy cerca de donde yo vivo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Acordé una cita con el siciliano y un sábado muy temprano fui con mi vecino a ver el apartamento que me ofrecía. ¡Estaba precioso! Fue un amor a primera vista; pero me contuve de hacer ningún tipo de comentario en presencia del italiano. La vivienda, aparte de muy céntrica y por ello muy fácil de alquilar, estaba en muy buen estado; sin embargo,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;yo aún quería negociar su precio, que me parecía un poco alto. Llamé de nuevo al italiano, y acordamos reunirnos el lunes siguiente. Lo más probable era que yo esa semana ya tuviera las llaves del apartamento en la mano... o dos tiros en la espalda de la mafia siciliana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El lunes, el mafioso -digo, el italiano- me llamó por teléfono y me recogió en un suntuoso Alfa Romeo a la salida de mi trabajo. Fuimos a su restaurante, que a esa hora del día estaba vacío. Nos sentamos cómodamente a una mesa, y cuando él sacó algo de uno de los bolsillos de su chaqueta y lo puso sobre la mesa, pensé que sería una pistola; pero resultó ser solamente un manojo de llaves. A solas negociamos el precio de venta, 2 mil marcos menos que los que él pedía al&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;inicio. El italiano realmente es un as haciendo negocios... y como parece que me porté bien, no tuvo que amenazarme con la pistola y/o entrarme a tiros. Así que salí ileso del trámite. Al final resultó ser un tipo buena gente, que necesitaba vender su apartamento para tener fondos con que ampliar su hotel. El siciliano me dio ciertas garantías muy ventajosas, y como el apartamento está en un lugar tan cotizado, creo que hice muy buena compra y él, una buena venta. Ya de por sí me había ahorrado unos 10 mil marcos, que me hubiese costado un intermediario, si no hubiese negociado directamente con el propietario del apartamento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El próximo paso era el financiamiento. Fui a ver a la asesora de bienes raíces de mi banco; pero al principio me propuso una tasa de interés tan alta, que le quitaba las ganas de vivir al más optimista. Traté de negociar una rebaja más asequible para los simples mortales; mas, aunque logré rebajar algo, seguía siendo muy elevada. Comparé el ofrecimiento de mi banco con el de una empresa inmobiliaria donde trabaja un amigo mío. No obstante, realmente no había mucha tela por donde contar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entonces fue cuando recurrí al llamado comercio electrónico. Bastó el buscar unas cuantas ofertas de los bancos en Internet que tenían unas tasas de interés mucho más bajas, para que la asesora de mi banco se “montara en patines” para mejorar su proposición. Así de la noche a la mañana las tasas de interés bajaron vertiginosamente de 6,05 % a 5,72 %. ¡Eso representa una diferencia de unos 80 mil marcos a la hora de pagar! Entonces empezó la competencia entre los bancos a ver cuál tenía "el gran honor" de ser mi financiero y dejé que contendieran entre aquellos "monstruos marinos", hasta que en nuestra próxima ronda de negociaciones, la mujer de banco me dijo en broma, que si yo quería, ella se acostaba conmigo, pero ya no me podía hacer ninguna rebaja más en la oferta. Yo honestamente hubiese preferido una rebaja, no solo porque la susodicha está "incomible", sino porque cada centésima de porcentaje de la tasa de interés en una transacción de ese tipo, representa miles de marcos que yo me podía ahorrar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Finalmente opté por la oferta más ventajosa, luego de largos análisis con mi vecino en la terraza de su vivienda, que es en el tope del edifico y desde donde casualmente se ve el apartamento que yo quería comprar. Pregunté durante el transcurso de las negociaciones a mi "Consejo Técnico Asesor", y todos los "especialistas" coincidieron en que era un buena adquisición. Decidí hacer el negocio con mi banco, pues (aparte de que la oferta final sí estaba buena) más vale un malo conocido que un bueno por conocer. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Después vendrían las formalidades del contrato y la firma en la Notaría. Lo demás es cuestión de tiempo y de papeleo. El notario tiene que formalizar el registro del traspaso de propiedad, que dura cerca de un mes, y en cuanto esté lista la parte burocrática, el banco le paga la suma acordada al siciliano y yo hago la "toma de posesión" del apartamento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando tenía todos los detalles ajustados, decidí "echar el ancla" en las turbulentas aguas. Le regalé una botella de ron cubano añejo a mi vecino, que tan bien se había portado conmigo, y fui junto con el italiano a firmar frente al notario como si fuera una boda. Solo que aquí el clásico "hasta que la muerte los separe" era con los 47 metros cuadrados de concreto, cristal y madera de mis nuevas cuatro paredes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Luego de la firma del contrato, regresé a casa caminando lentamente, disfrutando del sol de la tarde. El verano estaba en su punto de caramelo en "Palma de Colonia". Llevaba a cuestas una mezcla de sentimientos muy extraña: por un lado, es la mayor compra que he hecho en mi vida y eso implica una gran responsabilidad. Por el otro, estaba muy contento por la buena adquisición para el futuro, y me da mucho placer el haber adquirido un pedazo de mi hermosa y querida ciudad, que en aquella tarde vestía sus mejores galas. Los rayos del sol y las hojas de los árboles jugaban en un incesante mosaico de luces y sombras en las calles y aceras, mientras que en los parques retozaban los niños, y los ancianos disfrutaban del murmullo de la tarde junto al frescor de las fuentes. En los cafés al aire libre se reunían grandes y chicos a tomar helados y a conversar con amigos. Entretanto, yo paseaba sin prisa dentro de aquel enjambre humano, enamorado por enésima vez de Colonia, mi querida ciudad de los locos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Agosto del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045144719048297?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045144719048297/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045144719048297' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045144719048297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045144719048297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/08/ocano-inmobiliario.html' title='OCÉANO INMOBILIARIO'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045207899635288</id><published>2001-05-10T02:52:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:57:36.580-08:00</updated><title type='text'>LECCIONES DE INGLÉS</title><content type='html'>&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman';font-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;London&lt;/span&gt; is one of the biggest and most interesting cities in the world&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;[...]" &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;Así comienza la lección que encabeza el capítulo dedicado a Londres en mi viejo libro de inglés, que aún conservo desde los viejos tiempos de la Escuela de Idiomas en Santa Clara, mi ciudad natal. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;Un reciente viaje a la capital británica me hizo transportarme a mi época de adolescente, hace exactamente 20 años, cuando al finalizar las clases en el preuniversitario, yo iba rápidamente para mi casa a bañarme, comer y seguir de prisa para la Escuela de Idiomas. Por aquella época también mis padres aprendieron el inglés y yo empecé a estudiarlo gracias a que mi madre me matriculó y me motivó a empezar las clases. La maravilla de poder hablar otro idioma, junto al hechizo de descubrir parajes lejanos en el contenido de las lecciones, se encargaron del resto. Fue así como Londres fue la primera ciudad extranjera que conocí mediante de aquellas lecturas. Por eso cuando me paseaba frente a la&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: EN-GBfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt; &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: EN-GBfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;Westminster&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt; Abbey&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Picadilly Circus&lt;/i&gt; o por &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Trafalgar Square&lt;/i&gt; con sus incansables bandadas de palomas, me parecía que estaba en un lugar familiar. Durante mis viejas lecciones de inglés, nunca sospeché que un día podría visitar Londres y ver "en vivo" los atractivos de la ciudad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El deseo de ver "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;London by night&lt;/i&gt;", tal como lo veía en las ilustraciones de mi viejo libro, hizo que en la noche de mi llegada, pese al cansancio del viaje, siguiera para el centro de la ciudad, sin haberme quitado el polvo del camino. El panorama nocturno que se abrió ante mi vista al salir de la estación de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Waterloo&lt;/i&gt; no me defraudó. Allí estaban los numerosos edificios públicos de la capital británica sobre los cuales se destacaba la enorme cúpula de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Saint Paul Cathedral&lt;/i&gt; y, junto al Támesis, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;The House of the Parliament&lt;/i&gt; con la mundialmente famosa torre del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Big Ben&lt;/i&gt; iluminados en todo su esplendor. Contrario a lo que yo pensaba, el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Big Ben&lt;/i&gt; es solo la campana que lleva dentro el reloj y que suena cada cuarto de hora. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al otro día, luego de recorrer el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tower Bridge &lt;/i&gt;y caminar por &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;The Tower of London&lt;/i&gt;, dimos un viaje en barco hasta &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Westminster&lt;/i&gt;. Recordé una de las viejas lecciones que describe uno de estos paseos por el río: "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;This is the power station, which produces electricity for central London &lt;/i&gt;[...]" Pero ya los tiempos han cambiado. El antiguo edificio de la central eléctrica junto al río, es ahora &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;The Tate Modern Gallery&lt;/i&gt;, inaugurada por la propia Reina Isabel, con exhibiciones de obras de arte moderno. Algo parecido pasa en París con el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Musée d'Orsay&lt;/i&gt;, a la orilla del Sena, donde se exponen las colecciones modernas del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Louvre&lt;/i&gt; en lo que era antes una terminal de trenes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El estado del tiempo es algo que siempre preocupa a los ingleses, por eso una de las viejas lecciones decía: "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;It is a fine day today, there are some clouds in the sky, but the sun is shinin &lt;/i&gt;[...]" Durante mi viaje el tiempo fue más bueno de la cuenta, por lo que no pude ver la mundialmente famosa niebla de Londres ni sus persistentes lluvias; todo lo contrario. Tuve la increíble puntería de llegar en pleno verano con un sol resplandeciente y temperaturas de 28 grados. Toda la ciudad estaba volcada en los parques y plazas disfrutando de los rayos del astro rey. El &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Saint James Park&lt;/i&gt;, junto al &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Buckingham Palace&lt;/i&gt;, la residencia oficial de la Reina, estaba repleto de londinenses tumbados al sol. El calor que imperaba en la ciudad era tan intenso, que pese a estar la Reina en el palacio (como lo indicaba la bandera izada en el asta principal del edifico), en los jardines adyacentes había una atmósfera que más tenía que ver con las playas de Río de Janeiro que con el "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Royal Palace&lt;/i&gt;". ¡Si me hubieran pronosticado que me iba a atrapar una insolación en pleno Londres, no lo hubiese creído! Las estatuas que adornan el Arco del Almirantazgo parecían derretirse bajo el sol resplandeciente y hasta el Almirante Nelson, desde lo alto de su columna en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Trafalgar Square&lt;/i&gt;, custodiada por cuatro leones, parecía tentado a darse un buen chapuzón en las enormes fuentes de la Plaza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Lo que no dice mi viejo libro, es que Londres no solo resulta una de las urbes más grandes del mundo, sino también una de las más caras. Los precios son los mismos que en Alemania, pero no en marcos, sino en libras esterlinas ¡Es decir, tres veces más altos! Paradójicamente, los grandes museos de la ciudad impagable de Europa son gratis y cualquiera tiene acceso a la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;National Gallery&lt;/i&gt;, la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tate Gallery&lt;/i&gt; o al mundialmente famoso &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;British Museum&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al asistir a la sala egipcia del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;British Museum&lt;/i&gt; reconocí "[...]&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; the big stone beetle and the statues of an ancient Egyptian kings &lt;/i&gt;[...]", descritos en un diálogo de mis cursos de inglés. Visitando a Egipto el año anterior, tuve la impresión de que los ingleses y los franceses se habían dedicado a saquear los tesoros del viejo imperio de los faraones; mas esa afirmación no es correcta. Los británicos no despojaron al antiguo Egipto... solamente. También esquilaron los tesoros de Persia, la India, China, Mesopotamia, Siria, de la antigua Roma, Grecia y hasta de Corea. En sus salas se exhiben valiosísimas reliquias de las grandes civilizaciones de medio planeta. Muchos de los relieves y las esculturas del Partenón, de Atenas, se encuentran hoy en este museo, lo que ha dado lugar a no pocas tensiones entre Grecia y el Reino Unido, ahora que ambos países son miembros de la Unión Europea. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Tuve la gran suerte de entrar a la famosa "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Circular Reading Room of the British Museum&lt;/i&gt;", sobre la cual había leído tanto, y valga la redundancia. Me llamó la atención que allí cuelga una foto de Carlos Marx. El filósofo comunista alemán y su compañero Federico Engels trabajaron innumerables jornadas en la sala de lectura del museo e, incluso, escribieron allí los capítulos principales de su obra cumbre: El Capital. Pese a encontrase en el corazón del primer país capitalista que tuvo el mundo (o precisamente por eso), la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Reading Room&lt;/i&gt; es la cuna de la filosofía marxista. Luego Lenin y otros bolcheviques rusos también consultaron los numerosos libros que atesoraba la entonces sala de lectura más completa del orbe. A pesar de las diferencias ideológicas, a todos ellos se les considera y se les respeta en aquel lugar como grandes pensadores y filósofos. Mirando este singular reconocimiento a un “enemigo de clase”, recordé las palabras de José Martí, el Héroe Nacional Cubano: “Honrar honra”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;Hoy la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Reading Room&lt;/i&gt; es una reliquia y en su lugar se abrió un nuevo edificio con la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;British Library&lt;/i&gt;. No obstante, se sigue cumpliendo el mismo principio de su fundador de "[...] darle la misma oportunidad al más pobre de los estudiantes o al hombre más rico del reino" de acceder a informaciones, y satisfacer su curiosidad y su afán de saber "[...] &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;as far as books go&lt;/i&gt;". &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Me asombró también el no encontrarme con una ciudad "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;very British&lt;/i&gt;" y conservadora, sino totalmente multicultural. En el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;underground&lt;/i&gt; &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;londinense (el metro más antiguo del mundo) y en los famosos buses de dos pisos, se veían personas de las mas múltiples razas y culturas, muchas de ellas, provenientes de las antiguas colonias británicas. Un día en la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;City,&lt;/i&gt; el "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;financial centre of London&lt;/i&gt;", mientras almorzamos en un soleado mediodía, junto al &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Royal Stock Exchange&lt;/i&gt;, la bolsa de valores londinense, vimos cómo se reunían &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;business people&lt;/i&gt; de todos los confines del mundo. Lo mismo ocurría en las calles de Soho, el barrio más cosmopolita de Londres. Allí hay cafés, restaurantes y espectáculos nocturnos para todos los gustos: desde la ópera hasta el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;stripe teas&lt;/i&gt;, pasando por numerosos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;musicals &lt;/i&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;The Trap&lt;/i&gt; (La Ratonera) de Agatha Christie, la obra de teatro que se presenta diariamente al público durante casi 50 años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Para gran sorpresa mía, los ingleses "aún no han descubierto el agua tibia" en el sentido literal de la frase. En los baños hay una llave con agua fría congelada y otra con agua caliente hirviendo; pero no hay modo de mezclarlas, por lo que al lavarte las manos o tienes que usar agua helada o te quemas las manos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ese contraste entre tradiciones medievales y construcciones ultramodernas, lo conservador y lo liberal, lo conocido y lo novedoso, le da un toque variopinto a la gran urbe y hace que Londres sea digna de ser explorada, aunque por "razones de peso" no se pueda visitar todos los días. Sin duda, mi viejo libro está aún actualizado en un punto: la ciudad, que continúa creciendo al ritmo de las campanadas del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Big Ben&lt;/i&gt;, sigue siendo "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;one of the biggest and most interesting cities in the world&lt;/i&gt;". Aun cuando sean muchas las aguas que han corrido bajo los puentes del Támesis desde los tiempos de mis viejas lecciones de inglés... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRADfont-family:'Arial Unicode MS';" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-: EN-USfont-family:'Times New Roman';" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Mayo del 2001&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045207899635288?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045207899635288/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045207899635288' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045207899635288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045207899635288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/05/lecciones-de-ingls.html' title='LECCIONES DE INGLÉS'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045055716684423</id><published>2001-04-10T02:26:00.000-07:00</published><updated>2005-03-10T02:31:49.893-08:00</updated><title type='text'>PRIMAVERA EN PARIS</title><content type='html'>&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;…Me&lt;/span&gt; había quedado dormido.&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt; &lt;/b&gt;Mientras el superexpreso atravesaba los prados de Francia, mi vista no se detenía en lo monótono del paisaje y solo reparaba en que nuestro tren, avanzando a 250 kilómetros por hora, iba más rápido aun que los veloces vehículos que se deslizaban por la autopista paralela a los rieles del ferrocarril. Cuando desperté, ya la Torre Eiffel se divisaba en el horizonte y nos daba la bienvenida. Es curioso. La primera vez que llegué a París, hace varios años, buscaba con la vista incesantemente esta "Pastora de Nubes" desde mi ventanilla del avión, sin poderla ver; pero en viajes posteriores, aparecía siempre ante mis ojos, sin yo buscarla. Minutos más tarde de haber visto la inconfundible silueta, nuestro tren se detenía en la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Gare du Nord&lt;/i&gt;, la terminal de ferrocarriles parisina desde donde salen los trenes para Alemania, Holanda, Bélgica, Gran Bretaña y hacia el norte de Francia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Arribamos el viernes a las 2:00 de la tarde. Como nuestros anfitriones parisienses estaban aun trabajando hasta por la noche, aproveché la tarde para conversar con un viejo amigo mío cubano, que ahora vive en París. Es siempre un placer el encontrarnos y "arreglar el mundo", como le llamamos en Cuba a esas impredecibles tertulias en las que lo mismo se habla de computación, que del arte de los indios taínos, de política o de planes para vacaciones futuras. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por la noche fue la acreditación de los nadadores y el sábado comenzó la competencia en la piscina Georges Vallerey, una de las mayores y mejores de Francia, usada por el equipo francés de natación que participó en la Copa del Mundo. La alberca tiene un techo deslizable, que permite la entrada del sol y el calor en los días de verano. Pero en estas pascuas, pese a estar ya en pleno mes de abril, la calidez de la primavera aún no quería hacerse del todo presente y tuvimos que contentarnos con algunos fugaces &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;rayos del astro rey que esporádicamente se atrevían a franquear el espeso colchón de nubes sobre la urbe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En la competencia, participaron unos 250 nadadores de distintas ciudades europeas. La mayoría, al igual que yo, practican desde la niñez este deporte, donde la edad de mayor rendimiento oscila entre los 18 y los 22 años. Ya con 24 años un nadador se considera "viejo". ¡Qué decir entonces de alguien con 34 años, mi edad actual! Desde que aprendí a nadar a los cinco años en la linda ciudad de Cienfuegos, hasta el día de hoy, es mucha el agua que ha corrido bajo los puentes. Por eso compito en la categoría de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;masters&lt;/i&gt;, que es la forma diplomática de decirnos "viejos"; aunque no me considero viejo, ni de cuerpo, ni de espíritu. No somos grandes talentos acuáticos, ni nos preparamos para las Olimpiadas; pero entrenamos con seriedad y participamos con entusiasmo en los encuentros deportivos entre los distintos clubes de natación aficionado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Alrededor de estos certámenes, se forma un ambiente muy divertido, se viaja bastante y en general se pasa muy bien. Como decían los antiguos griegos: "El participar lo es todo", y creo que ese es el único aspecto en el que estamos a la altura de los Juegos Olímpicos. Por eso, el momento más emotivo de la competencia no fue un nuevo récord mundial, sino cuando un nadador de 72 años terminó de hacer su recorrido de 100 m libre, coronado por una lluvia de emotivos aplausos. ¡Ojalá que yo pueda hacer lo mismo! Esta vez yo no gané ninguna medalla (obtuve 5to. lugar); mas tuve mi récord personal en 50 m libre (29.6 segundos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día de la competencia, tuvimos una interesante excursión por distintos lugares de París, que si bien no son mundialmente famosos como mi querida "Pastora de Nubes" y el Arco de Triunfo, también atesoran un gran valor histórico, cultural e, incluso, científico. Este recorrido nos fue explicado en inglés, francés y alemán por los propios nadadores parisienses. Así, empezamos por el Observatorio Astronómico de París, y pasamos por numerosos monumentos arquitectónicos, viejas iglesias y nuevos edificios, hasta llegar a la ancha alameda que desemboca en el hermoso Jardín de Luxemburgo, donde se encuentra el palacio del mismo nombre, hoy sede del Senado francés. Visitamos el Panteón, esa construcción tan peculiar que fue proyectada como catedral, pero devino en monumento funerario en honor de los héroes de la patria en los días de la Revolución Francesa. Caminamos por las estrechas calles del París casi medieval, bajo árboles florecidos que dejaban caer pétalos rosados por doquier, hasta desembocar nuestro recorrido en el Sena y la famosa catedral de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Notre Dame&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Como dice esa célebre frase: "París bien vale una misa"..., sobre todo si es Semana Santa. Pese a los tenebrosos pronósticos de frío y lluvias para esos días, las plantas empezaban a florecer y retornaban las hojas de un verde muy tierno a las copas de los árboles. Reinaba un aire festivo y primaveral en la ciudad, y en todas las calles se respiraba el bullicio habitual de la metrópoli. Esta vez me asombró la enorme cantidad de negros africanos, árabes y chinos que circulaban por doquier no como turistas, sino como nuevos habitantes de la urbe. Una vez en una estación del metro conté (de 40 pasajeros que esperaban el tren) solo 4 de facciones europeas. Francia, como antigua potencia colonial, invadió vastos territorios allende los mares, y hoy los habitantes de esas antiguas colonias emigran hacia la otrora capital del imperio. Aún existen en la actualidad los llamados "Territorios de Ultramar", como las islas Guadalupe, en el Caribe, o la Guayana Francesa, en Sudamérica, que pertenecen oficialmente al territorio francés y, por ende, a la Unión Europea. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;También me llamó la atención el gran contraste entre el esplendor y la amplitud de los grandes parques, alamedas, palacios, plazas, edificios públicos y monumentos de la capital y la estrechez de la vida cotidiana de sus habitantes. En los apartamentos, cafés y restaurantes de la metrópoli se economiza cada centímetro del espacio disponible, entre otras razones, por el alto precio de los alquileres, como sucede en Manhattan. La diferencia radica en que en París las viviendas datan de fechas mucho más remotas que en Nueva York y está prohibido construir rascacielos en el centro de la ciudad. Quizás es por eso que los parisienses y los visitantes se vuelcan hacia los espacios públicos para respirar ese "no sé qué" tan especial que tiene París. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Mas esa aureola seductora que envuelve la villa no es producto de la casualidad. Napoleón, los reyes de la Monarquía, Robespierre, los dirigentes de la Revolución Francesa y los políticos actuales (independientemente del partido al que pertenezcan) tienen algo en común: reconocer a París como indiscutible capital de Francia y no dejar que surja otra metrópoli de esa envergadura en el país. Parafraseando el decir de los orgullosos habaneros respecto a Cuba, puede decirse que "Francia es París y lo demás es paisaje". Es increíble la enorme cantidad de obras de arte que atesora esta urbe desde tiempos inmemoriales y que convierten a la urbe no solo en el corazón de Francia, sino en cuna de la cultura occidental y en la ciudad más visitada del mundo. Al año la frecuentan 70 millones de turistas, lo que equivale a toda la población de Francia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;De este paseo dominical, me gustó en particular una pequeña pared, apenas perceptible para el transeúnte, donde se encuentra una placa de mármol con la medida exacta de un metro, y sus subdivisiones en decímetros y centímetros. Ese viejo muro es muy posible que sea la cuna del Sistema Internacional de Unidades, usado hoy casi en todos los países del mundo, con la paradójica excepción de los Estados Unidos. La historia de esa losa de mármol data de los días de la Revolución Francesa, cuando se introdujo el metro tratando de buscar una unidad de medida única y comúnmente aceptada que sustituyera la gran cantidad de patrones existentes en aquel entonces. En aquella época cada comerciante o comprador (o ambos) podía superponer en la pared su propia medida y saber de este modo cuánto era su equivalente en metros. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h1 style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;El lunes era día feriado por ser Pascuas, y en un hotel en las afueras de París, se celebró un desayuno- almuerzo de despedida, donde dieron los premios a los mejores equipos de manos de un animador muy cómico, que provocó numerosas carcajadas en el público. Después fue la larga despedida, y a las cinco de la tarde en la Gare du Nord tomé mi tren de regreso a Colonia. Caí en mi asiento como una piedra, luego de tantos días de ajetreo. Cerré los ojos para volverle a pasar revista a mi Semana Santa a las orillas del Sena, y ya no pude despedirme de la "Pastora de Nubes", ni sentir como el tren se alejaba velozmente de la gran metrópoli francesa. Me había quedado dormido...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1 style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/h1&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-weight: bold"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Abril del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045055716684423?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045055716684423/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045055716684423' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045055716684423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045055716684423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/04/primavera-en-paris.html' title='PRIMAVERA EN PARIS'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111045019284933773</id><published>2001-03-10T02:21:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T02:24:57.776-08:00</updated><title type='text'>LA NOCHE DE NOCHES - Rio 6</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¡En&lt;/span&gt; breves minutos empezaremos a trasmitir en vivo para ustedes: “El Espectáculo más Grande la Tierra”!&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Así anunciaban los locutores de O´Globo, la cadena de TV más grande del Brasil y una de las mayores del mundo, el inicio de "la noche de noches", el desfile final de las escuelas de samba en el Sambódromo de Río de Janeiro. Durante esa velada a los 185 millones de habitantes del Brasil, y potenciales televidentes de la Globo, se le sumaron millones de espectadores en todo el mundo para presenciar lo que, sin duda, es el desfile carnavalesco más bello del planeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El Sambódromo, obra del genial arquitecto brasileño Oscar Niemeyer (que además diseñó, entre otros, a Brasilia, la nueva capital del Brasil; la Casa de Latinoamérica de Sao Paulo, y el Museo de Arte Moderno de Río), es la sede de los desfiles de las escuelas de samba desde 1984 y fue construido de manera especial para este fin en un barrio humilde del centro de la ciudad, rodeado de favelas, pues es precisamente en los suburbios pobres de Río donde la samba tiene sus raíces más profundas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Para la gente humilde de Río no solo&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;"La vida es un carnaval", como dice la canción, sino que el carnaval es su vida. Durante el año entero ensayan en secreto las nuevas coreografías que serán montadas en esta "noche de noches" y ahorran con mucho sacrificio el dinero para comprar los costosos trajes de fantasía, que muchas veces sobrepasan el doble del salario medio de un brasileño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El desfile es competitivo y consiste en las representaciones de las escuelas de samba que se dividen en dos grupos. En el primer grupo están las escuelas "normales", que se exhiben el viernes y el sábado por la noche. El segundo grupo es algo así como "las grandes ligas" del Carnaval carioca y está integrado por las mejores 14 escuelas de samba de Río, que desfilan el domingo o el Lunes de Rosas en un orden determinado por sorteo. Cada año, luego de la evaluación del jurado, las dos escuelas mejores del primer grupo pasan a&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;las "grandes ligas" y reemplazan a las más rezagadas del segundo grupo. Así se mantiene la calidad y competitividad de las escuelas a lo largo de años, pues cada puesto alcanzado en cada carnaval debe ser defendido al año siguiente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;No es difícil adivinar el torbellino de pasiones que despierta esta competencia, comparable solo con el entusiasmo que los brasileños sienten por el fútbol. Quizás&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;por eso la única vez que presencié una bronca en todo el Carnaval, fue cuando dieron los resultados finales de la reñida competencia. La escuela ganadora obtuvo 300 puntos (la nota máxima) con solo medio punto de ventaja con respecto a su rival más próximo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Por supuesto que yo no me podía perder semejante acontecimiento, y con un poco de suerte, y mucho de dinero, conseguimos localidades para la noche final en el mejor de los sectores, precisamente frente a la cabina de transmisión de la O´Globo. Para tener una idea de los elevado del precio de las entradas, baste decir que costaron&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;350 R$ (reales) y un empleado brasileño gana unos 450 R$ (225 dólares) al mes. Pero si se tiene en cuenta que lo que la TV llama "El Espectáculo más Grande de la Tierra", es un desfile maratónico que dura desde las 9:00 de la noche hasta las 6:00 de la mañana, creo que la duración compensa el alto costo de los billetes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Merecen ser vistas las 14 escuelas de samba durante las noches del domingo y del lunes del Carnaval ofreciendo un fabuloso y agotador desfile, que si no es el más grande del planeta, al menos es el más prolongado, pues dura 18 horas en total (9 cada noche), durante las cuales el público solo deja de bailar en el breve intermedio entre una escuela y otra. Sobre todo la noche del lunes es muy emotiva, por ser la noche final y por estar más latente la incógnita de cuál será la escuela ganadora. Es en esta "noche de noches" cuando el espíritu del Carnaval de Río alcanza su máximo esplendor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Como ese día el transporte se torna imposible, nos fuimos al Sambódromo en el metro, acompañados de una oleada humana de espectadores y bailarines que llevaban sus trajes a cuestas, llenos de ilusiones con la presentación de su escuela en un día tan señalado. Otros participantes y visitantes hacían lo mismo en los buses del transporte urbano, en taxis o en cuanto objeto rodante circulara por la gran urbe a esas horas. Nos perdimos al salir del metro, por una dirección que nos dieron mal, y fuimos a parar exactamente a 5 kilómetros de nuestro objetivo. Pero este gran rodeo que tuvimos que dar, como una gigantesca carrera con obstáculos en medio de un mar de gentes, me permitió ver la otra cara del Carnaval.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Creo no exagerar si afirmo que en el Sambódromo y sus alrededores se agrupaba más de un millón de personas al comienzo del desfile. Esta enorme y espontánea muchedumbre abarcaba varios kilómetros. Y es que para los pobres, que no pueden pagar los altos precios de los trajes o las entradas al desfile, no hay mayor alegría en la vida que ver cómo se prepara "su" escuela para desfilar y observar, aunque sea desde lejos, "El Espectáculo más Grande la de Tierra”. En un puente que pasa cerca del Sambódromo y que permite ver gratis un privilegiado panorama del desfile, se aglutinaba la gente de pie desde la 6:00 de la tarde esperando el comienzo del show. Otros muchos se conglomeraban a lo largo de la avenida Presidente Vargas para ver cómo se organizaba el desfile o simplemente oír la samba desde lejos y bailar en medio de la calle. En otros lugares los cariocas oían, bailaban y cantaban su propia música, mientras que por doquier los vendedores ambulantes ofrecían incansables todo tipo de refrigerios y comestibles. Fuimos avanzando dentro de esa vorágine todo lo rápido que nos permitían nuestros pies (y el tumulto) para poder llegar, por fin, a nuestro sector del Sambódromo cuando el festejo recién comenzaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Frente a los 75 000 entusiasmados espectadores del Sambódromo y un jurado muy estricto, pasa cada escuela con una samba compuesta especialmente para la ocasión, que es cantada en vivo y hace referencia a un "enredo", el tema del desfile. Este año la energía, la caña de azúcar, los 7 pecados capitales, un estado de Brasil y un barrio de Río fueron algunos de los tópicos expuestos. El desfile está formado por varios grupos de baile llamados "alas", en los que todos los integrantes tienen trajes iguales; la "batería", con 500 percusionistas, una bella &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;raihna&lt;/i&gt; (reina) al frente y hasta 8 "carros alegóricos" (¡Tirados por personas!), donde bailan las figuras más populares del Brasil y exhiben sus esculturales cuerpos las mundialmente famosas danzadoras cariocas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Un "ala" muy&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;especial son las "bahianas",&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;cuyo nombre proviene de la ciudad brasileña de Bahía. En su mayoría, son mulatas de avanzada de edad (la más vieja tenía 86 años), quienes portan unos frondosos vestidos de copa que hacen lucir esplendorosamente mientras giran sobre sí mismas. Un lugar privilegiado y un alto honor tiene la pareja de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;porta-bandeira&lt;/i&gt;, en tanto el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;mestre-sala&lt;/i&gt; es el maestro de ceremonias y protector de&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;la bandera de la escuela. Cada escuela prepara además una "sorpresa secreta" para impresionar al jurado, y dispone de 1 hora y 15 minutos para hacer sus evoluciones. ¡Ni un minuto más, ni un minuto menos, so pena de perder puntos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Para preparar este desfile de hasta 5000 integrantes y que todos los participantes estén perfectamente coordinados es necesaria una enorme organización. Por eso las escuelas se mantienen activas durante todo año. En ellas aparecen las más populares estrellas de la sociedad brasileña, junto a los habitantes de las favelas más pobres, por lo que esta mezcla de ricos y pobres, jóvenes y viejos, negros y blancos bailando codo con codo, ha hecho que las escuelas de samba hayan pasado a ser no solo grandes instituciones culturales con gran influencia en la vida social de Río y de todo Brasil, sino también un ejemplo de belleza, fraternidad y tolerancia para el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El momento más triste de la noche fue cuando una "bahiana" se desmayó. Parece que lo pesado de su vestido de copa, el calor y el cansancio físico hicieron que la infeliz mujer se mareara dando las vueltas y cayera desfallecida al pavimento. Minutos después ya estaba recuperada; pero ese fue para ella el instante más amargo del Carnaval, no por el desmayo, sino por tener que quitarse el traje y no poder seguir desfilando. Un año de esfuerzos se veía truncado por la frustración&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;y el desencanto de haberle ocasionado pérdida de puntos a su escuela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El mejor bailarín del desfile no pertenecía a ninguna escuela de samba; era un barrendero de la brigada que limpiaba el pavimento entre una exhibición y otra. Fue bailando con escobillón y todo a lo largo del&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Sambódromo dando una demostración magistral de pura samba carioca, que fue premiada con una lluvia de aplausos desde las gradas. Este era el momento cumbre de "su" Carnaval y esa ovación representaba para él toda la gloria del mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Igualmente me llamó la atención un vendedor ambulante, que a pesar de llevar sobre los hombros una pesada caja con hielo y refrescos, aun así se las arreglaba para tener una mano libre para agitar la bandera de "Mangueira", su escuela de samba favorita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cuando terminó de desfilar la última de las escuelas, ya el Sol alumbraba las colinas de las favelas en los alrededores del Sambódromo y la cima del Corcovado contrastaba con el cielo azul. Algunos fanáticos del Carnaval se quedaron en las zonas aledañas oyendo samba y conversando; pero la mayoría se retiraba lentamente a casa después de haber bailado casi 9 horas. Los turistas volvían a los hoteles en buses con aire acondicionado, los ricos regresaban en auto a sus exclusivos apartamentos, la mayoría del público regresábamos en el metro y en el transporte urbano, mientras que los desfilantes más pobres, convertidos por unas horas en reyes o reinas gracias a la magia del Carnaval, subían a pie, con lentitud, las laderas de las colinas de las favelas con sus trajes a cuestas. Pero TODOS, absolutamente TODOS, ricos y pobres, bailadores y espectadores, cariocas y visitantes, salían impactados de haber presenciado un festejo fabuloso. En especial, los cariocas iban a dormir para luego discutir con amigos, familiares y vecinos sobre cuál&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;fue la mejor escuela, hacer maquinaciones para el próximo desfile... y todavía despiertos seguir soñando con lo que, sin duda, es para ellos "El Espectáculo más Grande de la Tierra".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Marzo del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111045019284933773?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111045019284933773/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111045019284933773' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045019284933773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111045019284933773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/03/la-noche-de-noches-rio-6.html' title='LA NOCHE DE NOCHES - Rio 6'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111044990049133475</id><published>2001-03-10T02:16:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T02:21:04.530-08:00</updated><title type='text'>120 HORAS DE SAMBA - Rio 5</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;¿Cuándo&lt;/span&gt; empieza el carnaval?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt; ¡Pero &lt;span style="color:black;"&gt;este es el famoso Río de Janeiro y yo no he visto todavía la primera persona bailando en la calle! ¿Dónde es que está el espíritu carnavalesco de los cariocas?&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Estas, y muchas otras preguntas, me hacía yo durante los primeros días de mi estancia en Río en la semana previa al Carnaval. Al aterrizar en la ciudad el domingo por la noche, pude ver desde el avión gigantescas concentraciones populares en los barrios pobres de la zona norte, donde la gente salía a bailar samba y a festejar el "precarnaval" en las plazas de esta parte de la urbe. También se efectuaron los ensayos casi secretos de las escuelas de samba. Según tuve noticias, en otros barrios ocurrió algo parecido. Pero el lunes todo parecía haber sido un espejismo de los sentidos, como si nadie se acordara (o no se&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;quisiera acordar) de las fiestas de la noche anterior, y en todo Río reinaba una “normalidad" demasiado anormal para mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;–Espera, el Carnaval aún no ha comenzado –me dijo un amigo carioca... y tenía mucha razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El único "preparativo" que había podido palpar en los días anteriores, fue al visitar las islas tropicales en las afueras de Río, cuando que vi que muchos cariocas, especialmente familias con niños pequeños, abandonaban la urbe y acampaban por varios días en las islas de la bahía de Sepetiba, como si la gran ciudad fuera a sufrir un ataque aéreo o una guerra devastadora. Luego supe por la TV que es un fenómeno que se repite todos los años en vísperas del Carnaval, y muchos habitantes de la metrópoli huyen de ese "terremoto" para refugiarse en la paz de los tranquilos y pintorescos pueblos de los alrededores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Al anochecer del viernes, empezó el bombardeo... de samba. Después de la puesta de Sol, salió a la calle la Banda de Ipanema. Entonces un río incontenible y heterogéneo de cariocas y visitantes se desbordó caudalosamente por varias horas, y bañó con su alegría, música y algarabía las avenidas del litoral y las calles interiores del barrio. Lo mismo sucedía en otras partes de la ciudad. Allí "sambaban" y se divertían lo mismo bañistas recién salidos del agua (yo era uno de ellos) que "respetables" familias bien vestidas o los mas disímiles personajes disfrazados de todas las cosas impensables, sin otro límite que&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;el de la infinita fantasía humana. Mientras tanto, cientos de vendedores ambulantes ofrecían todo tipo de comidas, bebidas y hasta camisetas alegóricas. El desbordamiento de este río humano duró hasta la madrugada y me recordó una canción del cantante puertorriqueño Dany Rivera que dice: "...&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;yo quiero un pueblo que baile en las calles&lt;/i&gt;..." En ese caso: Dany, te aconsejo que te des una vueltecita por Río.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero esto fue solo el comienzo de un largo maratón de samba. Cuando terminaron las bandas (muy parecidas a las comparsas en Cuba; pero mucho más espontáneas e impredecibles), la muchedumbre cambiaba de localidad, mas no dejaba de festejar. Al filo de la medianoche empezaban, por doquier, fiestas que abarcaban todo un espectro de modalidades. Se celebran galas y bailes en los hoteles y teatros más renombrados de la urbe. La velada más famosa es la del hotel Copacabana Palace, donde asiste la crema y nata de la alta sociedad carioca. Asimismo, se dan bailes de disfraces de todos los tipos, fiestas de samba en gigantescas naves, las más variadas discotecas y concentraciones populares a cielo abierto en el centro y en los barrios más pobres de la ciudad. ¡Hasta en la playa se bailaba samba! Me llamó la atención una fiesta a la que asistí en el parque de diversiones de Barra de Tijuca, en el que improvisaron una pista de baile en el medio del recinto, y las atracciones, incluida una enorme montaña rusa, no dejaron de funcionar durante toda la madrugada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Pero, por supuesto, las festividades más importantes de todas son los desfiles de las escuelas de samba en el mundialmente famoso Sambádromo de Río de Janeiro, en especial la "noche de noches", el desfile final de "&lt;i&gt;segunda feira&lt;/i&gt;" (lunes), que merece un relato aparte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Con independencia del lujo, la música y el estilo de las diferentes fiestas carnavalescas, todas tienen un denominador común: duran siempre hasta bien entrada la mañana del día siguiente y hacen que todo Río esté en la calle durante la madrugada. Luego regresábamos a casa al otro día, muertos de cansancio y con "intenciones" de dormir largamente después de una noche maratónica. Pero el calor, el ruido, la luz y la atmósfera del Carnaval hacen que al mediodía, incluso los más dormilones (yo pertenezco a ese grupo) ya se tengan que levantar de la cama. Es que durante el Carnaval se puede hacer de todo en Río, menos dormir y ahorrar dinero. Por eso, al mediodía partíamos casi a rastras para la playa, donde nos&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;tumbábamos al sol, y nos entreteníamos oyendo música y viendo la gente celebrar o pasear (o ambas cosas) en las avenidas del litoral hasta el atardecer. Luego comenzaba a pasar por las calles la próxima banda y empezaba otra fiesta hasta la mañana siguiente, para cerrar así ese perpetuo ciclo carnavalesco...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Para entonces ya reinaba en la ciudad el más perfecto, alegre y variado de los desórdenes. Lo mismo se veía a la gente ir en ómnibus cargando sus bellos trajes de fantasías para participar en algún baile de disfraces o en los desfiles de las escuelas de samba, que una multitud arrollando detrás de una banda recién salida por la Avenida Atlántica a pleno día o una familia con niños disfrazados de payasos caminando por la playa de Leblón. Me acordé de la película de Hollywood Échale la culpa a Río, donde se hace responsable a la atmósfera carnavalesca carioca de las aventuras y travesuras amorosas de un&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;matrimonio norteamericano de visita en la urbe. Pienso que no debemos culpar a Río por nuestros "pecados tropicales"&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;¡Debemos darle las gracias!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Entonces comprendí por qué algunas familias huían de aquel terremoto musical que duró desde las 6:00 de la tarde del viernes hasta las 6:00 de la tarde del miércoles, cuando terminó la votación del jurado para elegir la mejor escuela de samba, cuya transmisión televisada&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;fue seguida con gran atención por toda la población, ansiosa de conocer los resultados finales. Durante esas 120 horas de samba ininterrumpidas, en la que se unían los días con las noches, mientras aumentaba el cansancio acumulado y el agotamiento comenzaba a hacer sus estragos en mí, otra pregunta empezaba a circular por lo que entonces quedaba de mis neuronas: &lt;b&gt;¿Cuándo se termina el carnaval!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Marzo del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111044990049133475?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111044990049133475/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111044990049133475' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044990049133475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044990049133475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/03/120-horas-de-samba-rio-5.html' title='120 HORAS DE SAMBA - Rio 5'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111044962432343965</id><published>2001-03-10T02:11:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T02:15:02.616-08:00</updated><title type='text'>CON LOS BRAZOS ABIERTOS - Rio 4</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;En &lt;/span&gt;Iberoamérica, de población mayoritariamente cristiana, hay tres grandes estatuas de Cristo.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El Cristo de Lisboa se levanta en la ribera del río Tajo opuesta al&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;emplazamiento de la ciudad. Sin embargo, pese al colosal tamaño de su pedestal, no se divisa con claridad desde la capital portuguesa, ya que está construido en una zona llana y bastante distanciado del centro de Lisboa. Como mejor se le observa es al atravesar el moderno y gigantesco puente 25 de Abril, el mayor puente colgante de Europa, que ahora une ambas riberas del río. Pero aun ese caso no se destaca de manera especial en el paisaje urbano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;De menores dimensiones, el Cristo de La Habana se alza en lo alto de la loma de Casablanca, junto a la desembocadura de la bahía de La Habana mirando serenamente hacia el casco histórico de la ciudad. Pero quizás su difícil acceso (al igual que el de Lisboa) no lo ha convertido en un punto de peregrinaje o atracción turística. Aunque es más perceptible y está más cercano a la ciudad, su radio de visibilidad resulta bastante limitado y dista mucho de ser el símbolo de la capital cubana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Sin duda, el más famoso y atractivo de los tres monumentos es el mundialmente conocido Cristo Redentor de Río de Janeiro, cuya colosal estatua de 1 145 toneladas de peso se alza con los brazos abiertos en la cima del Corcovado ("montaña curva"), el punto más alto de la urbe, a 710 m sobre el nivel del mar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¿Cómo se las arreglaron para subir tan alto ese monumento de 30 metros de alto y 28 de ancho de una punta a otra de los dedos? Me preguntaba yo mientras ascendíamos. De una forma muy astuta: bajo la dirección del ingeniero brasileño Hector da Silva Costa, el cuerpo y los brazos del Cristo fueron fundidos en hormigón como una obra de arquitectura, mientras que la cara y las manos son esculturas insertadas en el monumento, que fue inaugurado en 1932, después de cinco años de construcción, en un acto solemne en el que participaron el entonces Presidente del Brasil y el Obispo de la urbe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;En esa fecha Río era aún la capital del Brasil, por lo que este Cristo bendiciendo y protegiendo a la ciudad y sus habitantes, tiene un significado que va mucho mas allá de las fronteras de la metrópolis y lo ha convertido en un símbolo de todo el país. Representa para Río de Janeiro y Brasil lo que la Estatua de la Libertad, para Nueva York y los Estados Unidos. Y al igual que la Estatua de la Libertad, ha sido utilizado en las más disímiles campañas publicitarias, desde promociones turísticas hasta anuncios de refrescos; pero también (al igual&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;que su "colega" neoyorquina) es muy&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;querido y admirado por todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ascendimos&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;al Cristo por una serpenteante carretera que en cada una de sus curvas permite ver nuevas y fantásticas vistas de la ciudad. También se puede utilizar un tren de montaña que antes era de vapor y fue puesto en servicio desde 1884 por el emperador Pedro II. Como dicho trencillo ya estaba "algo viejito", fue sustituido en 1979 por uno "un poco más moderno" que, similar a su antecesor, va atravesando la exuberante flora del Parque Nacional de Tijuca y puede transportar hasta 372 pasajeros por hora. Subimos los últimos metros hasta la base del monumento por 220 escalones distribuidos en varias escaleras hasta llegar a una plataforma de observación, desde donde se puede disfrutar de un fantástico panorama de la ciudad, y de la mundialmente conocida vista de la ensenada de Botafogo y el Pan de Azúcar. Me parecía mentira el poder verlo con mis propios ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Como el mirador está a tan elevada altura, no pueden percibirse con claridad todos los detalles de la urbe, por lo que me alegré mucho de tener mis anteojos a mano para poder disfrutar a plenitud del paisaje. Del mismo modo, puesto que la floresta de Tijuca es muy húmeda, con frecuencia&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;se originan nubes y nieblas que suben hasta la cima del Corcovado y pueden dificultar parcial o totalmente la visibilidad. Por eso, antes de emprender el gran viaje de ascenso, nos cercioramos de que la cima estaba despejada de nubes y que el Cristo era bien visible. Asimismo, aprovechamos la tarde para hacer la visita, ya que a esa hora&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;del día los rayos del sol iluminan desde el Cristo en dirección a la ciudad y es cuando mejor se puede disfrutar del hermoso paisaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Desde aquí se puede observar toda la urbe, y al mismo tiempo todo Río puede ver a "su" Cristo, ya sea en las playas o en el centro, en el estadio Maracaná o en el Sambádromo, en los lagos y parques o en las plazas del mercado, en las favelas o los barrios de lujo. Todos pueden admirar esta magnética estatua del Cristo Redentor que de noche es iluminada por reflectores convirtiéndose en una singular una estrella del cielo carioca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;Pero el momento más impresionante de la visita, fue la puesta de Sol en la cima del Corcovado, cuando&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;las nubes teñidas de púrpura pasaban rozándome los pies y el sol parece que se puede alcanzar con la mano. Es un instante maravilloso en el que toda la ciudad, el Corcovado y su Cristo alcanzan una dimensión mágica, como si fueran realmente "algo del otro mundo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;color:black;" &gt;En la base del Cristo hay una pequeña capilla en la que se ofrecen misas los domingos por la mañana y en la que los visitantes arrojan monedas, en concordancia con esa costumbre universal de lanzar monedas en el lugar al que se desea volver. Y es que el Corcovado es uno de esos sitios a los que siempre se quiere regresar. No en balde en uno de sus viajes a Río, el Papa Juan Pablo II bendijo aquí a la estatua del Cristo Redentor, este protector tan especial de la ciudad que sigue recibiendo con los brazos abiertos a todos los amigos de Río y del Brasil que vienen a visitarlo y admirarlo desde todos los confines del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Marzo del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111044962432343965?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111044962432343965/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111044962432343965' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044962432343965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044962432343965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/03/con-los-brazos-abiertos-rio-4.html' title='CON LOS BRAZOS ABIERTOS - Rio 4'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111044930632592136</id><published>2001-03-10T02:06:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T02:11:05.823-08:00</updated><title type='text'>EL COLLAR DE ARENA- Rio 3</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Las&lt;/span&gt; playas de Río y sus alrededores forman algo que se me asemeja a un singular "Collar de Arena" en derredor de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;La Cidade Maravihlosa do Mundo&lt;/i&gt;, como la califican sin mucha modestia la publicidad turística y los anuncios en las tiendas de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;souvenirs&lt;/i&gt;. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pese a su belleza, las playas del interior de la Bahía de Guanabara, incluida la siempre fotografiada ensenada de Botafogo, no son asediadas masivamente por los bañistas, pues las aguas interiores están contaminadas, y han perdido en calidad y transparencia. Estas riberas y sus parques son, sin embargo, un lugar ideal para tumbarse al sol, practicar deportes y dar un paseo reconfortante. En cambio las costas del sur, bañadas directamente por el Océano Atlántico, si bien no alcanzan la calidad de los balnearios del Golfo de México, constituyen, de por sí, todo un universo recreativo con un ritmo y forma de vida muy propios en un entorno muy pintoresco. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La más oriental de estas playas exteriores es la de Lema, de solo mil metros de longitud. Quizás es muy poco conocida porque su vecina al oeste es la mundialmente famosa Copacabana, el burbujeante polo turístico de Río. Luego del Fuerte de Copacabana, al final de esta playa, está el montículo rocoso de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Arpoador&lt;/i&gt;, a partir del cual empieza Ipanema, de 2,2 kilómetros de largo, donde el ritmo es más lento, los edificios son más bajos y exclusivos, y los comercios son más elegantes y caros que en Copacabana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La próxima "perla" de este "collar" es la playa de Leblón (1,3 km); aún más privilegiada y separada de Ipanema solamente por el canal que une el mar y el Lago Rodrigo de Freitas, desde el que se disfruta de una de las vistas más atractivas de Río. Es por ello que en los alrededores del lago y en Leblón vive mucha gente adinerada. Más al este, luego de una empinada montaña con altos peñascos, se encuentra Baja de Tijuca, con toda una cadena de playas y ensenadas separadas por empinadas colinas con enormes rocas. Desde una de esas montañas, en lo alto de la Piedra de la Gávea, cuya cima es plana, se lanzan en delta planos los más atrevidos aficionados para aterrizar en la playa de San Conrado, cientos de metros más abajo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En Río todas las playas son públicas, según lo establece la Constitución brasileña. Solo el hotel Sheraton ha sido construido directamente en la arena; pero su playa es usada indistintamente por cariocas y turistas. El resto de los hoteles se encuentra en las avenidas de litoral. Por eso los balnearios de la urbe son un centro de convergencia donde, día y noche, comparten el mar y la arena extranjeros y brasileños, ricos y pobres, jóvenes y viejos, sin distinción de raza, sexo, ascendencia&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;social o procedencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Esta oleada de bañistas, que aumenta en los meses de verano, especialmente en Carnaval, es servida por un verdadero ejército de vendedores ambulantes que ofertan las mercancías más disímiles, desde agua de coco, hasta camisetas de Río y lienzos para tenderse al sol, pasando por todo tipo de comestibles, artesanías y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;souvenirs&lt;/i&gt;. Muchas veces lo que inspira a comprar no es la mercancía, sino el carisma del vendedor. Uno de ellos pregonaba ¡&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Aaaaaaabacxi&lt;/i&gt;! (ananás) llevando en la cabeza un enorme cesto cargado de piñas. Al vender una de las frutas, las pelaba y picaba para el cliente en el acto con ambas manos, en tanto con la cabeza seguía sosteniendo el cesto de frutas, y convertía así esta operación comercial-vitamínica en un acto de circo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Copacabana en Río, al igual que Manhattan en New York: "nunca duerme". A todas horas del día y la noche se ven a cientos o miles de paseantes recorriendo la Avenida Atlántica, junto a la playa. Mientras por el día la oleada de bañistas invade los 5 kilómetros de blancas arenas y las calles interiores -llenas de todo tipo de comercios y servicios-, por la noche los paseantes acuden a los bares, cafés, centros nocturnos y algunos comercios que están abiertos las 24 horas. Aunque es una zona turística, la mayoría de los anuncios comerciales son en portugués y la venta está dirigida, principalmente, a los clientes nacionales. Solo en los hoteles y tiendas de turismo el personal habla inglés o español, por lo que en los comercios tuve que ir improvisando mi "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;portuñol&lt;/i&gt;" y el resto que faltaba, lo suplía con el universal lenguaje de las señas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;De toda la paleta comercial de las playas de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;La Cidade Maravihlosa do Mundo&lt;/i&gt;, lo que más me agradó fueron los "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;sucos&lt;/i&gt;" (jugos). Casi en todas las esquinas de Copacabana, hay cafeterías que ofertan todo tipo de sucos naturales y ensaladas de frutas tropicales exóticas; muchas de ellas, desconocidas para mí, pues son oriundas de la zona ecuatorial del norte del Brasil. Me impresionó mucho no solo la amplia oferta (nunca había visto nada comparable), sino lo módico de los precios y la gran demanda que tiene esta forma tan sana de alimentación por parte de los propios cariocas. Por ello, estos "centros de las vitaminas" también cumplen una función social como lugar de reunión, parecida al de las bodegas en Cuba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Esta alta demanda vitamínica se explica quizás porque Copacabana es también la meca de la cultura física. El hecho de estar casi todo el tiempo con el cuerpo al descubierto, ha convertido el fisiculturismo en una moda playera de Río, donde jóvenes (y no tan jóvenes) de ambos sexos van a entrenar su cuerpo en los múltiples gimnasios de la ciudad para luego exhibirlo al sol, sobre todo en los días previos al Carnaval, para después poder mostrar su piel bronceada en la "noche de noches" del desfile de las escuelas de samba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El collar de arena es también un paraíso deportivo no solo para los fisiculturistas. Con frecuencia el agua es muy fría, hasta en los cálidos meses del verano, y hay un gran oleaje, por lo que las playas no son idóneas para la natación; pero en su lugar se puede practicar &lt;i&gt;surfing&lt;/i&gt; y otros deportes náuticos. En la arena, grandes y chicos juegan voleibol, fútbol, tenis, lanzan pelotas y discos, o simplemente se dedican a hacer ejercicios al aire libre. Incluso en altas horas de la noche pueden verse a los pobres, que no pueden pagarse un gimnasio, haciendo deportes. Otras variantes muy gustadas son el patinar, correr, y montar bicicletas o patinetas a lo largo de las avenidas del litoral, que tienen una vía para estos fines. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Como esta vez mi compañero de viaje era un "trotamundos" como yo, aprovechamos que los domingos las avenidas a lo largo de las playas se cierran al tráfico automovilístico, y alquilamos bicicletas para darle "la vuelta ciclística a Río". Fuimos pedaleando por Copacabana, Ipanema, Leblón y, luego, alrededor del hermoso lago Rodrigo de Freitas, donde después de una pausa para tomar agua de coco y ver la puesta de Sol, regresamos de noche a Copacabana. Ya para entonces no me parecía nada exagerado el epíteto de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Cidade Maravihlosa&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Para completar mis impresiones del Collar de Arena, fuimos un día a las llamadas islas tropicales de la bahía de Sepetiba, al este de Río. Luego de 100 km. de viaje por una carretera que atraviesa una zona de plantaciones de cocos, bananos y caña de azúcar, y que con toda razón se nombra Costa Verde, se llega a poblado de Itacuruçá, que significa "cruz de piedra" en la lengua aborigen. En este pintoresco pueblo de pescadores, que parece salido de una telenovela brasileña, tomamos un &lt;i&gt;saviero&lt;/i&gt; (navío) que nos llevó por distintas islas de la bahía. Si bien las playas aquí son mejores que las de Río, tampoco se pueden comparar con las del Caribe en la transparencia de sus aguas; pero a modo de "compensación" poseen un paisaje fascinante, pues en la bahía hay -cubiertas de una lujuriosa vegetación- numerosas pequeñas islas. Luego del chapuzón en dos ellas y de un sabroso almuerzo de mariscos y frutas tropicales bajo los frondosos árboles de la orilla, pusimos proa a Itacuruçá y regresamos a Río al atardecer. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Al entrar a la urbe, ya las cúspides de las montañas circundantes se oscurecían y el cielo se teñía de rojo. En lo alto del Corcovado empezaba a iluminarse la estatua del Cristo Redentor, que con sus dos brazos abiertos, parecía tender un mato de estrellas sobre &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;La Cidade Maravihlosa do Mundo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y su hermoso Collar de Arena&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;.&lt;/b&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;Marzo del 2001&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 8pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111044930632592136?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111044930632592136/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111044930632592136' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044930632592136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044930632592136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/03/el-collar-de-arena-rio-3.html' title='EL COLLAR DE ARENA- Rio 3'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111044917198567920</id><published>2001-03-10T02:04:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T02:08:59.613-08:00</updated><title type='text'>El PAN MÁS GRANDE DEL MUNDO -Rio2</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Según&lt;/span&gt; un chiste carioca, Dios creó el mundo en seis días y en el séptimo... se fue de vacaciones a Río. Cuando subí al Pan de Azúcar comprendí el porqué, y creo que yo hubiese hecho lo mismo, quizás con la única diferencia de que la mayor parte de ese día me lo hubiese pasado en la cima de este "pan", que dicho sea de paso ni es un pan ni es de azúcar, y debe su nombre a un malentendido. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Antes que Río de Janeiro apareciera sobre la faz de la Tierra, los aborígenes que poblaban la región de la Bahía de Guanabara llamaban a este mundialmente conocido monolito de granito de 395 metros de alto &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Paudaçuca&lt;/i&gt;, que significa "montaña aguda". Cuando los europeos empezaron a incursionar por estos lares, al oír la palabra de los nativos, la interpretaron como "Pâo de Açúcar", ya que el curioso accidente geográfico tenía un gran parecido con el molde de metal en que se hacía el “pan de azúcar”, un postre entonces de uso en Portugal. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Dice la canción infantil que "para subir al cielo se necesita, una escalera grande y otra chiquita"... y para subir al Pan, desde donde se disfruta de un panorama "celestial", se necesitan un teleférico grande y otro chiquito. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Con el funicular chiquito (inaugurado en 1912) se sube desde una bella plaza en Playa Colorada, junto a la Academia Naval de Río de Janeiro, hasta la cima del Morro de Urca, el "hermano menor" del Pan de Azúcar. Desde allí parten los recorridos en helicóptero por la ciudad al "módico" precio de $45 por solamente 7 minutos de vuelo; por lo que están vedados no solo a los bolsillos de la mayoría de los brasileños, sino también a los de los turistas. Los 230 metros de altura del morro permiten observar una hermosa vista de la ensenada de Botafogo, el centro de la urbe, el tranquilo barrio de Urca y las instalaciones de una de las universidades de Río, al pie de la colina. En el más hermoso de estos edificios se encontraba antes un hospital para enfermos mentales, fundado por el propio emperador Pedro II. Hoy es la sede de la Facultad de Psicología de la Universidad... y dicen las malas lenguas que no han cambiado mucho las cosas en el interior de la edificación. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El paisaje desde lo alto del morro de Urca es ya de por sí impresionante; pero cuando uno asciende con el teleférico grande (inaugurado en 1913) hasta la cumbre del Pan de Azúcar, todas las vistas anteriores quedan opacadas por la belleza del nuevo panorama. Por eso no es de extrañar que ya hayan subido más de 30 millones de personas. Sólo espero que el resto de los visitantes haya tenido la misma buena suerte que yo, de haber alcanzado la cumbre en una despejada mañana sin apenas nubes en el cielo y de una visibilidad envidiable. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La foto de Río con la vista de la ensenada de Botafogo y el Pan de Azúcar de fondo, que se disfruta desde el mirador de Doña Marta o desde lo alto del Corcovado, es conocida mundialmente; sin embargo, las perspectivas más lindas de Río son precisamente desde lo alto de este seductor monolito de roca gris. Solo que este paisaje inigualable no se puede recoger en una sola foto, ya que por su privilegiada posición en la boca de la Bahía de Guanabara, el panorama se abre en todo el alrededor de esta singular elevación. Desde allí se pueden ver nítidamente no solo el tranquilo barrio de Urca y múltiples pequeñas playas desconocidas para la mayoría de los visitantes y de los propios los cariocas, sino también los litorales de Copacabana y de Ipanema, el centro de la ciudad con su parte comercial y el casco histórico, el puerto, la bahía con sus innumerables islas, Niteroi (la ciudad que se alza en el lado oriental de la Bahía de Guanabara) y la sorprendente costa brasileña al este, con sus islas, playas, colinas y poblados rodeados siempre de una exuberante vegetación. Entre las cosas creadas por la mano del hombre, llaman la atención el enorme puente sobre la bahía uniendo a Río con Niteroi y el Aeropuerto Nacional de Río de Janeiro en una isla semi artificial, desde donde continuamente despegan pequeños aviones, que luego de pasar muy cerca del Pan Azúcar, se pierden a lo lejos en el horizonte. Como colofón de este paisaje se levanta la montaña del Corcovado, en el Parque Nacional de Tijuca, el punto más alto de la urbe, sobre la cual se encuentra la famosa estatua del Cristo Redentor con sus brazos abiertos, mirando en dirección a la ciudad y al Pan de Azúcar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="NormalWeb1" style="MARGIN: auto 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Luego de haber disfrutado de medio día en este privilegiado mirador (al principio pensábamos subir "solo un rato"), no puedo afirmar como los cariocas que Río sea la urbe más bella del mundo, pues no las conozco a todas. En todo caso es la ciudad más linda que he visto, y, sin duda, la cima del "Pâo" es el lugar más hermoso de Río, desde donde se puede admirar en todo su esplendor el intenso verde la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-size:12;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Bajamos usando de nuevo los dos teleféricos actuales, que en sustitución de sus "abuelos" de principio de siglo, fueron instalados en 1972 y pueden llevar hasta 75 personas. Más tarde, en la playa, supe que hacía solo unos meses se había partido el cable de uno de los funiculares y sus pasajeros se quedaron colgados solamente del cable de emergencia. Como no podían maniobrar el funicular ni para delante ni para atrás, tuvieron que rescatar a los "felices" turistas con tropas especiales de la Policía, que los fueron bajando uno a uno por una soga. ¡Parece que los caminos para subir al cielo no siempre son seguros! Luego del accidente se le hizo una reparación general a todo el sistema de cables; pero en todo caso les agradezco mucho a mis amigos que me hayan hecho el cuento DESPUÉS de haberme pasado ese día "celestial" en la cima del "pan" más grande del mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: right; tab-stops: 127.6pt" align="right"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-size:12;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 127.6pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-size:12;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;Marzo del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111044917198567920?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111044917198567920/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111044917198567920' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044917198567920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044917198567920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/03/el-pan-ms-grande-del-mundo-rio2.html' title='El PAN MÁS GRANDE DEL MUNDO -Rio2'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111044836235175431</id><published>2001-03-10T01:48:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T02:09:37.536-08:00</updated><title type='text'>Carnaval, CaRIOcas y Copacabana- Rio1</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;" &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Un &lt;/span&gt;amigo&lt;span style="color:black;"&gt; que ha viajado por todo el mundo como piloto de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Air France&lt;/i&gt;, me comentó que las tres ciudades más lindas del planeta no se encuentran en Europa ni en Norteamérica, sino en el hemisferio sur. Según él, son&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Sydney, en Australia; Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, y Río de Janeiro, en Brasil. Para los cariocas, por supuesto, Río es la población más linda del mundo. No sin razón están muy orgullosos de esta villa, en la que, desde un principio, la majestuosidad de la naturaleza le ganó por adelantado en creatividad y esplendor al más talentoso y fantasioso de los arquitectos.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;La urbe debe su nombre a su geografía, o, mejor dicho, a un error de apreciación geográfica del navegante portugués Andrés González, que al echar sus anclas en la bahía de Guananabara, el primero de enero de 1502, la confundió con la desembocadura de un río y bautizó el enclave como &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Rio de Janerio&lt;/i&gt; ("río de enero" en portugués). Así que si el respetable Don González hubiese llegado al lugar un día antes y reconocido correctamente la geografía carioca, a lo mejor la población se llamaría hoy "Bahía de Dezembro". Pero no fue hasta el primero de marzo de 1565 que se fundara la honorable villa de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sâo Sebastian de Rio de Janeiro&lt;/i&gt;, convertida en 1763 en la capital del Brasil. Mi visita coincidió con su cumpleaños 436, y pude ver cómo en numerosas iglesias del centro se ofrecieron misas a San Sebastián, santo del día y patrono de la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;También la palabra carioca, como se llama hoy a los habitantes de Río, tiene un origen singular: los indígenas de la tribu Tamoio, antiguos pobladores de la zona, llamaban&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;"cari-oca" a las casas de los extraños o casas de los blancos, al referirse al nuevo asentamiento de los conquistadores europeos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 155.95pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pese a ser hoy una urbe de 8 millones de habitantes, Río no es la metrópoli más grande y rica del Brasil (sino, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sâo Paulo&lt;/i&gt;) ni tampoco es la capital (lo es Brasilia, desde 1960). Desde el punto de vista administrativo, es solo la cabecera de Estado Federal de Río de Janeiro de 15 millones de habitantes.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Pero, sin duda, constituye la ciudad de mayor fascinación del país, la que posee ese "gancho" que la convierte en el indiscutible polo turístico del gran gigante sudamericano y sede de numerosos eventos internacionales. El hecho de que importantes empresas brasileñas, medios de difusión masiva y centros de convenciones se hayan asentado en Río, hacen que la urbe tenga una gran influencia en la vida socio-política, cultural y económica del país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;No conozco ninguna otra metrópoli del mundo con tanto derroche de atractivos geográficos. En Río convergen, al mismo tiempo, hermosas playas de blancas arenas, verdes colinas, morros de grises piedras de dimensiones colosales, lagos azules, traviesos riachuelos, brillantes cascadas, exuberantes&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;bosques tropicales, impresionantes bahías, panorámicas ensenadas y amplios valles. El mundialmente famoso Cristo de Río, que abre sus brazos sobre la cúspide de la singular montaña del Corcovado, se alza en medio del Parque Nacional de Tijuca, la floresta urbana más grande del mundo, mientras que el Pan de Azúcar, otro gran símbolo de Río, desde donde se disfruta&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;una espectacular vista de la ciudad,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;es también un gran regalo de la naturaleza. ¡Hasta las favelas se ven pintorescas en el fondo verde las colinas!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Copacabana, con el original mosaico de sus anchas aceras, resulta, sin equivocación, el balneario más famoso de Sudamérica. Es visitada anualmente por millones de turistas de todo el planeta, secundada por Ipanema y otras playas de la zona sur de la ciudad. Los alrededores de la urbe, también llenos de atractivos naturales, son ciertamente un gran complemento de esta metrópoli, cuyos pobladores poseen una inagotable creatividad y una gran alegría de vivir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Durante su mundialmente famoso Carnaval, Río se viste de gala y su música contagiosa invade sus calles, mientras que una oleada&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;de visitantes de todo Brasil y del extranjero se apresura a broncearse en sus playas y disfrutar del espectacular desfile de las escuelas de samba que tiene lugar durante tres noches en el Sambódromo, el gran templo del Carnaval carioca. Pese al fuerte calor del verano austral, que alcanzaba los 40º centígrados, tropecé&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;con una heterogénea muchedumbre carnavalesca siempre dispuesta a bailar, divertirse y pasarla bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Río es famoso no solo por su belleza, sino también por su criminalidad. Alertado por amigos y familiares, me preparé tanto para una ciudad altamente peligrosa, que casi quedé "decepcionado" de no ver ningún asesinato o asalto armado en plena calle. En lugar de eso, me encontré con gentes simpáticas y alegres, pese a que la vida de los cariocas no es siempre fácil. Por lo demás, no creo que la urbe sea más peligrosa que Miami, Nueva York u otras grandes urbes latinoamericanas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Pero Río es mucho más que Carnaval, Cariocas y Copacabana. Es un arco iris de razas, culturas y tradiciones que se han fusionado y enriquecido para formar lo que es hoy una de las metrópolis más llamativas del Planeta. La parte vieja de la villa guarda innumerables joyas históricas y arquitectónicas, modernos edificios e interesantes museos y centros culturales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Creo que la mayor "peligrosidad" de Río no consiste en sus delincuentes callejeros, sino en su irresistible magnetismo que te asalta y te roba la voluntad de regresar a casa. Te dan ganas de sumergirte para siempre en ese mar de ritmos cariocas y quedarte prisionero de la samba entre el Pan de Azúcar, el Cristo del Corcovado, y las playas de Ipanema y Copacabana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ESfont-size:10;color:black;"  &gt;&lt;em&gt;Marzo del 2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111044836235175431?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111044836235175431/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111044836235175431' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044836235175431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044836235175431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2001/03/carnaval-cariocas-y-copacabana-rio1.html' title='Carnaval, CaRIOcas y Copacabana- Rio1'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111044795928086150</id><published>2000-03-10T01:42:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T01:47:02.900-08:00</updated><title type='text'>MIERCOLES DE CENIZAS - Carnaval 3</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;El&lt;/span&gt; Miércoles de Cenizas ya todo terminó&lt;/i&gt;..." Así dice una canción carnavalesca, señalando que los festejos llegan a su fin... al menos oficialmente. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Entonces empieza la Cuaresma en Colonia, los 40 días&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;hasta&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Oster&lt;/i&gt; (las pascuas) en los cuales, según las tradiciones religiosas que datan del siglo IV, uno debe abstenerse de comer carne, luego leche y al final debe prescindirse incluso de comer huevos hasta el día de pascuas o "Resurrección de Cristo". Es por eso que en Alemania los niños salen el Domingo de Pascuas a buscar huevos en el jardín de su casa. Esta “cuarentena bíblica” explica, hasta cierto punto, los ríos de cerveza durante el carnaval, pues se sabe que después vienen&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;40 jornadas de abstinencia. Incluso alguien me explicó que la palabra "Carna-val" significa "sin-Carne". En ese caso, conozco de cierta isla del Caribe que siempre esta en carnavales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Según otra versión, existe una&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;antigua costumbre europea de la época en que no había refrigeradores. La carne se guardaba para el invierno durante varios meses y en la época de carnaval se comía todo lo posible antes que esta se echara a perder. Luego el resto de las reservas que no fue consumida en esos días, era incinerado el Miércoles de Cenizas. También con el carnaval se celebra el fin del invierno y la llegada de la primavera, que ocurre precisamente en la época de pascuas, cuyos símbolos son los conejos y los huevos, pues ellos representan el renacer de la vida y la fertilidad. Todas estas leyendas y costumbres se pierden en las tinieblas del tiempo y las múltiples modificaciones que han tenido estas fiestas, varían considerablemente entre las distintas regiones de Alemania y Europa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En Colonia la costumbre es de quemar al "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Nubel&lt;/i&gt;", un muñeco de trapo que representa todos los pecados cometidos durante el año. A las 12 de la noche del martes, al comienzo del Miércoles de Cenizas, se reúnen los habitantes de la ciudad, portando velas encendidas, para echarle las culpas al monigote de todas las cosas malas, pues él es&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;responsable de los excesos cometidos durante los carnavales (como se dijera en una versión cubana: "La culpa de todo la tiene el totí"). Entre canciones tradicionales y lagrimas "de arrepentimiento", se leen varias plegarias "religiosas"&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;cargadas de chistes de doble sentido y luego los presentes arrojan sus velas encendidas sobre el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Nubel&lt;/i&gt;. Como dijera Celia Cruz ¡Que le den candela! Una vez consumido el fuego se consideran los pecados "absueltos" y&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;"limpias" las almas de todos los que lo quemaron. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Después de la ceremonia los presentes, ya todos "purificados", se van algunos a sus casas; pero muchos regresan a los bares y cantinas del centro de la ciudad, parece que a empezar a cometer pecados de nuevo y tener algo que quemar en el próximo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Nubel&lt;/i&gt;. No obstante, para ser justo, debo decir que esta vez la fiesta es mucho más breve y dura "solo" dos o tres horas, pues ya el carnaval pasó... al menos oficialmente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hoy miércoles por la mañana, cuando salía para mi trabajo, mire con curiosidad, buscando los restos del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Nubel&lt;/i&gt; que quemaron anoche en la esquina de mi casa; pero solo logre ver un puñado de cenizas sobre el pavimento, como único recuerdo de la reunión incendiaria de la noche anterior. Al fin y al cabo "El Miércoles de Cenizas ya todo termino..." &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;em&gt;Marzo del 2000&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111044795928086150?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111044795928086150/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111044795928086150' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044795928086150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111044795928086150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2000/03/miercoles-de-cenizas-carnaval-3_10.html' title='MIERCOLES DE CENIZAS - Carnaval 3'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111041013976282736</id><published>2000-03-09T15:10:00.000-08:00</published><updated>2005-03-09T15:15:39.800-08:00</updated><title type='text'>¡ESTOY VIVO! - Carnaval 2</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Increíble;&lt;/span&gt; pero cierto: acabo de sobrevivir la parte más dura del Carnaval de Colonia. Aunque parezca mentira, la ciudad sigue en pie, pese a que ayer el gran desfile del "Lunes de Rosas" duró más de 5 horas e hizo estremecerse a la urbe hasta sus cimientos. La procesión, que comenzó a las 11: 11 de la mañana, es el momento cumbre de todas las festividades y en esta metrópolis de casi 2 millones de habitantes había millón y medio de locos en las calles, concentrados principalmente en el casco histórico, a lo largo de la ruta de la parada. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por supuesto que este es muy diferente a los carnavales que antes había en Cuba y al mundialmente famoso Carnaval de Río, (que también tuvo lugar ayer al otro lado del planeta).&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Aquí no hay comparsas, pues la madre naturaleza no fue muy generosa con los alemanes a la hora de darle dones de guaracheros y bailadores; pero si transitaron innumerables bandas de música, muchas de las cuales existen desde tiempos inmemorables y conservan tradiciones desde hace siglos.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Junto a los bloques musicales, desfilaron 127 pequeñas carrozas, casi todas satirizando temas de la política local de Colonia&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;y Alemania. La carroza que mas me llamo la atención, hacia referencia a la Cumbre de los Siete países más industrializados que se celebró en la ciudad el verano pasado y la visita del presidente de EE.UU. a un restaurante en Colonia. Junto a una bola del mundo aparecía Bill Clinton en la pose de la estatua de la libertad, portando en alto no una antorcha, sino un vaso de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Kölsch&lt;/i&gt; (cerveza de Colonia) y en la mano izquierda una lapida con la inscripción "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;ICK BIN EIN KOELSCHE&lt;/i&gt;" ("Soy un colones", dicho en el dialecto de la ciudad). También recorrieron las calles 28 carruajes tradicionales tirados por caballos y las caballerías con 500 "soldados" y "doncellas", que por supuesto lucían sus mejores galas en la ocasión. Junto a estas "guarniciones" de varios siglos de existencia, sobresalía alguna que otra agrupación con temas ultramodernos. Este año la carroza "salida del plato" era un platillo volador (y valga la redundancia). Se refería a los viajes a martes y era escoltada por un grupo de "marcianos" verdes, con antenitas y todo, que transportando la filosofía colonense al espacio sideral en un gran cartel que decía:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;„-¿Hay vida en Marte?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;- ¡Si!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;-¿Y hay Cerveza? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;- ¡No!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;- ¡Entonces no me interesa!" &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En Colonia no hay Reina del Carnaval (como había antes en Cuba), sino un Príncipe, el cual tiene la "difícil tarea" de ir de fiesta en fiesta durante los 3 meses que dura "La quinta estación del ano", como los coloneses le llaman al carnaval. El día del desfile el Príncipe monta su propia carroza y desde ella va saludando a todos sus "súbditos" que lo aclaman por toda la ciudad, mientas el les tira&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;bombones y flores en cantidades industriales, pues aquí las carrozas y los desfilantes,10000 en total, no tiran serpentinas sino que a los gritos de ¡&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;KAMELE&lt;/i&gt;! *&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;el publico es roseado con abundantes chorros de chocolates y flores. Según la prensa local, ayer se tiraron al aire 140 toneladas de golosinas y 300 000 ramos de flores, lo que si no es record, es un buen average. De lo que por supuesto se salvo mi sobrinita pues "me cayeron del cielo" cuatro libras de chocolates para ella. No obstante, para demostrar que los tiempos van cambiando, ayer lanzaron desde las carrozas algunos casetes con música y CDs con programas&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;para computadoras …sobre el carnaval, por supuesto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Como aspecto negativo de los festejos, ví que muchos jóvenes&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;tomaban drogas y estupefacientes para enfrentar con éxito este maratón recreativo y mantenerse varios días festejando sin parar. Por suerte, esto no se tradujo en delincuencia, pues la policía reportó solo una bronca, varios “incidentes menores" y unos 40 detenidos por estar borrachos, así que pese a la locura mayúscula y generalizada, donde el estar "normal" era toda una hazaña, se pueden consideran que fueron unas celebraciones muy tranquilas. Otra&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;cosa que produce el carnaval son grandes cantidades de mugre, por eso unas horas después, otro "desfile" recorrió las calles del centro con 89 carros de la basura y maquinas limpiadoras que volvieron a hacer transitables las principales arterias de la ciudad. Ya para entonces los carnavaleros se habían refugiado en los bares y cantinas, para seguir bailando y cantando al ritmo de las &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Lids&lt;/i&gt; del carnaval, esta vez roseados no por chocolates y flores, sino por abundante cerveza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hoy martes, después de la hecatombe,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;la ciudad amaneció dividida en 3 bandos: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;- "&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Los Satisfechos&lt;/b&gt;" son aquellos que, aprovecharon esta fría mañana&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;para quedarse acurrucados en sus camas y dormir a plenitud después del ajetreo de 5 días de fiesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;-&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;"&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Los Resignados&lt;/b&gt;" somos los infelices mortales que no nos quedó mas remedio que volver de nuevo a nuestros trabajos y encadenarnos en la rutina de todos los días. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;- "&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Los Insatisfechos&lt;/b&gt;",&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;incansables y eternos luchadores de la pachanga y la algarabía, esos aun no han regresado a casa y están parrandeando todavía... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 8"&gt;                                                                                                                           &lt;/span&gt;&lt;em&gt;Marzo del 2000&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES" style="FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;-&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;la frase "Kamelle" es un juego de palabras entre "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Karalmel&lt;/i&gt;" (caramelo) y "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Kamell&lt;/i&gt;" (camello) en el dialecto local. Se usa tradicionalmente por el público para que le tiren chocolates desde las carrozas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111041013976282736?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111041013976282736/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111041013976282736' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111041013976282736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111041013976282736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2000/03/estoy-vivo-carnaval-2.html' title='¡ESTOY VIVO! - Carnaval 2'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11343463.post-111040912672673523</id><published>2000-03-09T14:54:00.000-08:00</published><updated>2005-03-10T02:16:27.600-08:00</updated><title type='text'>COSAS DEL CARNAVAL DE COLONIA - 1</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-size:12;" &gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="TEXT-DECORATION: none"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ayer jueves, a las 11:11de la mañana, comenzó en la plaza vieja del mercado (&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Alte Mark&lt;/i&gt;) la "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Weiberfastnacht&lt;/i&gt;" que traducido al español es algo así como la "Noche de Fiesta de las Mujeres" o "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Ladies Night&lt;/i&gt;" en inglés. Pero en realidad desde horas tempranas de la mañana ya las féminas recorrían toda Colonia disfrazadas de las cosas más disímiles. Es el día en que el llamado sexo débil&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;se "emancipa" para festejar a plenitud y hacer todo lo que quiere. Las&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;señoritas y señoras se disfrazan y se van solas a divertirse y dejan a sus maridos, novios y amigos en casa. Lo que pasa en que los hombres se aburren solos y salen también, por lo que al final terminan encontrándose todos en la taberna de la esquina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;En mi trabajo, las pocas colegas que fueron, vamos a decir que "a trabajar", andaban tocando música, haciendo chistes&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;y entretenidas en cortarle las corbatas a los hombres. En la cafetería, donde casi todo el personal es femenino, como punto cumbre de la decoración carnavalesca colgaron todas las corbatas cortadas a los pobres infelices que se les había olvidado que iban a ser "castrados" ese día (yo como medida preventiva ese día fui sin corbata). Las cajeras andaban por supuesto vestidas de payasos, diablas y hasta de mecánicos. Lo mas interesante fue ver a la secretaria del jefe de proyecto&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;(una vieja famosa por ser estricta y de carácter difícil) repartiendo turnos para el próximo consejo ejecutivo entre serpentinas y caretas de carnaval, con una corona de flores y una saya "sexy" al estilo de Hawaii. En la cantina a la hora del almuerzo el espectáculo se repetía, solo que la decoración era aun mas suculenta y la música de carnaval es estaba a todo volumen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Ese día las tiendas, los bancos y las oficinas cierran al mediodía. Al regresar a mi casa en el tranvía, el centro de la ciudad estaba en poder de un ejército de payasos y bailarinas, brujas y hadas, indios y cowboys, policías y presos, diablos y ángeles, monjas y curas, marineros y sirenas, médicos y enfermeras, astronautas, soldados y miles de personajes indescifrables que inundaban las calles. Había de todo. Es increíble la fantasía de los coloneses en Carnaval, pero lo que mas me llamó la atención fue el ver a una bruja en una silla de ruedas y a alguien (todavía estoy averiguando si era hombre o mujer)&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;con traje de INERTNET...&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;No obstante, lo mas original que he visto fue varios años atrás, cuando un travestí salio a la calle disfrazado de... MONIKA LEVINSKI!! En medio de ese tumulto una ancianita con un sombrero de un metro de diámetro y un traje de colores estridentes, se me acercó. Yo pensaba que me iba a preguntar una dirección o quería que la ayudara a cruzar la calle, pero en lugar de eso me pregunto:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;- ¿Venga acá joven, No le da pena ir por la calle sin disfraz?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Llegué a mi casa mas acomplejado que si hubiese andado desnudo, pues yo era la única persona "normal" por todo aquello. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Si vives en el centro de Colonia y es tiempo de Carnaval, tienes dos alternativas: O sales a parrandear de buen humor, o te quedas en casa de mal humor porque de todas formas la algarabía no te deja dormir. Por eso escogí la versión más optimista y fui con unos amigos a dar "un pequeño bosquejo" por la ciudad ¡Los bares y tabernas estaban mas repletos de gente que las legendarias guaguas de La Habana en la hora pico! La única diferencia era que "el va-y-ven" no provenía de los frenazos y acelerones de la guagua, sino de los intentos de baile que hacia esa masa compacta de fiesteros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Como tenia que madrugar para venir hoy ir al trabajo, me acosté "temprano": a las 12 de la noche; aunque por supuesto los carnavaleros siguieron festejando entre ríos de cerveza, al compás de las "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Lid&lt;/i&gt;" o canciones de carnaval hasta bien entrada la madrugada. Como yo ya estaba más muerto que vivo, caí en la cama como una piedra y no supe más de mí hasta que sonó el despertador. Hoy viernes me levante e iba casi a rastras por la calle rumbo a mi oficina cuando veo desde lejos a un grupo de muchachas que reparten los periódicos gratuitos todas las mañanas en la estación del metro. "Las pobres, tener que levantarse tan temprano hoy a trabajar", fue lo primero que pensé. Las muchachas pasaron por mi lado, me repartieron los periódicos... y siguieron sin rumbo fijo aun cantando y bailando canciones de Carnaval. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 4"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 4"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Marzo del 2000&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-size:12;" &gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES;font-size:12;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language: ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11343463-111040912672673523?l=eltrotamundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/feeds/111040912672673523/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11343463&amp;postID=111040912672673523' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111040912672673523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11343463/posts/default/111040912672673523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltrotamundos.blogspot.com/2000/03/cosas-del-carnaval-de-colonia-1.html' title='COSAS DEL CARNAVAL DE COLONIA - 1'/><author><name>Lalo de la Vega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17122105938518947092</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://photos1.blogger.com/img/33/4041/640/IMG_1734.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
